En un país llamado Alba-Escocia

EscociaLa mayoría del pueblo escocés ha dicho no a la independencia. Medio Orbe, los poderes reales, los poderes en la sombra, los transnacionales, toda la opinión pagada y hasta un oscuro registrador devenido presidente respiran tranquilos y relajan los esfínteres. ¡Pasó el peligro!, ha dicho el establishment occidental. Alex Salmond ha dimitido, pero no creemos que haya sido un fracaso del independentismo escocés, ni el independentismo en general como objetivo político. Un pueblo que quiere nacer como realidad política ha de luchar contra muchos y grandes enemigos y el voto del miedo se ha utilizado en esta campaña como en cualquier otra campaña política. El principal  argumento, el amenazar de echar al nuevo país de todos sitios, de la UE, de la libra… “¡Al independiente, ni agua!”. El votante del sí requiere un gran convencimiento frente a lo que el cambio puede afectarle y lo primero que se intenta por los partidarios del no es sembrarle incertidumbre. Aún hoy, a toro pasado, los analistas políticos todavía utilizan el argumento utilitarista, no ha habido euforia por las calles ni flameo de banderas blanquiazules, pero Escocia y los escoceses se han ahorrado mucho coste y esfuerzo al permanecer en el Reino Unido, dicen. “Se ve que tirar del carro de los Estados centralistas no supone ningún esfuerzo”.

En fin, en el Reino Unido, donde los políticos son más inteligentes y menos corruptos que en España, han tomado nota del hecho. Escocia no será menos autónoma que ahora sino más. No será un país soberano, pero ha marcado el terreno político de lo escocés frente a lo británico a la espera de una nueva oportunidad.

A los demás nos queda pues sacar algunas lecciones. Al margen de legitimidades o derechos colectivos que tenga un pueblo para reclamar su libertad, no hay dos procesos independentistas iguales, si nos referimos a la manera de llegar a ella. Cada proceso hacia la independencia de un país que aspira a ello es único y distinto de otros procesos similares dependiendo de las condiciones políticas en que se desarrolle. Son muy distintas las que ha puesto el Reino Unido de las que piensa poner el Gobierno español. El camino se ha de hacer en solitario, con la solidaridad y la simpatía de los que en otros países aspiramos a lo mismo, pero en solitario.

Lo que podemos aprender los nacionalistas-independentistas aragoneses de Escocia es mucho, sobre todo de organización política. El SNP (Partido Nacional escocés) es un partido fundado  en 1934, el mismo año que Estado Aragonés, que, después de ser durante décadas una opción poco más que testimonial, consiguió en 2011 la mayoría absoluta en la cámara escocesa. No siendo el único partido que proclama la independencia, es el que ha marcado con esta mayoría la dirección del proceso y ha llevado la política de su partido a ser la política nacional de Escocia. Eso no es trabajo de un día, y nos dice que dejar de lado la política teórica de salón o de café, tic del minoritario, y salir a la calle a buscar la masa social como cualquier otra opción política, porque hace 20 años el 40% de los escoceses no sabían que eran independentistas. Posiblemente, si nos ponemos manos a la obra, dentro de 20 en Aragón el 40% quizá sabrá que ya lo son. El SNP ha demostrado ser un partido con coherente desde sus comienzos y apostar siempre por el independentismo. Así su fidelidad al programa independentista lo ha mantenido unido durante 70 años, siendo una opción minoritaria hasta hace escasos 20. Esto nos debe hacer ver la necesidad de ser exigente con los socios y la necesidad de la unidad de los independentistas. Esto nos enseña que hay que dejar para siempre de considerar coaliciones heterogéneas “imposibles” con grupos federalistas, foralistas, regionalistas, internacionalistas y cualquier otro ismo que no se defina claramente como independentista.

El SNP ha sido el elemento director, le ha hecho ver al pueblo escocés la necesidad de la independencia como solución a la situación de marginalidad a la que le había condenado el Reino Unido. El SNP ha dado la solución y el pueblo la ha aceptado. Hay que darse cuenta, por ejemplo, cuanto es de diferente a la situación en Cataluña donde una plataforma ciudadana ANC es la que ha servido de catalizador del sentimiento popular y ha sacudido a una clase política adormilada, autocomplaciente con su manera de hacer política desde hace 35 años, con un bajo nivel de aspiraciones, dedicada  a la administración interesada de  competencias y presupuestos y alejada del sentimiento independentista, y la ha puesto en el brete de tener que ponerse a dar forma politica y dirigir el proceso. En Aragón la situación se aproxima más a la escocesa que a la catalana. No hay aquí masa civil independentista, pero arrastramos un problema muy grave desde hace siglos cuya solución exige separarse de España y eso hay que darlo a entender ala ciudadanía. La masa independentista en Aragón no existe, hay que crearla. Esta es nuestra acción política.

Por otra parte España y Reino Unido son dos universos políticos distintos. De entrada en el Reino Unido no hay constitución escrita, es un país de derecho común. No hay por tanto una política mediatizada por fundamentalismos legales, ni en la genética de los políticos existen tampoco abuelos de casta de régimen autoritario. Mr. Salmond gana unas elecciones, le propone un referéndum al primer ministro británico, se vota en Westminster y se autoriza. Y la Reina de Inglaterra se calla. Y con ella el ejército, los jueces y cualquier otra institución del Estado, porque allí el concepto “poderes fácticos” no es conocido como en España. Esto es democracia en estado puro, un acto político para resolver una cuestión política. El axioma problema político solución política no necesita demostración. No se le dan las vueltas con doctrinas tales como “soberanía nacional”, que solo es un concepto legalista inventado para complicar las cuestiones políticas.

En España no sólo tenemos una constitución escrita, sino que además se practica una forma de  fundamentalismo constitucional, cuyos principios son desgranados, en las ruedas de prensa del viernes, por la vicepresidenta del gobierno, que, en calidad de suprema sacerdotisa del ordenamiento jurídico español, nos repite el mismo evangelio legalista ad nauseam de lo que puede hacerse o no en política en España. Dicen que es derecho romano, pero es el esquema político-legal doctrinario de la derecha española de siempre. Supremacía de la ley escrita para coartar los derechos colectivos de la ciudadanía, incluido un consejo de ayatolás, sin neutralidad, muy condicionado por la afinidad política de sus miembros, que actúa como una tercera cámara legislativa, llamado Tribunal Constitucional. El axioma se lo pasan por el arco: a un problema político, barrera legal e ideología de partido. Este integrismo legalista es la coartada que usan para impedir la normalización de las legítimas aspiraciones de la ciudadanía. Si les sirve tanto para impedir las reformas legislativas necesarias para no echar a una familia de su vivienda y para imponer sus puntos de vista en educación o aborto, como no lo van a usar para impedir consultas ciudadanas en torno a la forma de Estado o la independencia. Esto es con lo que se encontrarán los catalanes el 9-N. Y con lo que nos encontraríamos nosotros en un caso…

En España el Ordenamiento consitucional-legal es a modo de un Mátrix, la apariencia (una democracia). Por debajo esta el mundo real: el dominio político-económico de la oligarquía del IBEX35, a la que la servil casta política (esa que aparece abriéndose paso a codazos en los entierros de los oligarcas para ser los primeros en dar el pésame a la familia) le garantiza que sus balances serán siempre positivos tanto con crisis como sin ella. Es la casta política amamantada por un Leviatán llamado también corrupción. Así ha sido siempre (históricamente con otros nombres) y así continuará mientras que en el Estado español no se produzcan procesos de autodeterminación que rompan esa la relación de poder real.

Arnau de Borau

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Información de Estado Aragonés. Sept./2014

Compañeros y compañeras:

Tras el periodo estival, el pasado martes los militantes de Estado Aragonés en Zaragoza celebramos una Asamblea para analizar la situación política de la ciudad y en general, y marcar nuestra agenda.

Estuvimos de acuerdo en general en que el PSOE zaragozano está muy debilitado y desmoralizado, consciente de que ha perdido buena parte de la credibilidad de sus simpatizantes y votantes.

El PP no está mucho mejor y aunque sufre fuertes tensiones internas, logra disimularlas de cara al exterior.  No conseguirá la mayoría absoluta y por tanto necesita aliados. El único que le queda medio fiable es el PAR.

El PAR sí que se encuentra en una profunda crisis de identidad a falta de que este otoño se resuelva en su Congreso. ¿Optará por negociar una coalición electoral con el PP o por concurrir en solitario? Depende del apoyo que tenga de la burguesía zaragozana. ¿Qué quieren los Yarza, Alierta y demás?

CHA se encuentra sin líderes y baja de moral, pero ha salvado los muebles en las pasadas elecciones europeas y tiene su estrategia electoral decidida: presentarse en solitario a las elecciones.

Y luego está el follón de la izquierda española: Podemos se convirtió en la primera fuerza de la izquierda en Aragón, por detrás del PSOE, y ha tascado el freno al proceso de convergencia, a la espera de su Congreso fundacional de octubre en Madrid. IU ha logrado superar a CHA, pero se ha visto totalmente desbordada su vez por Podemos, que es el público al que precisamente se dirigía. Por otro lado, parece que el PCE quiere liquidar IU, prácticamente en quiebra económica y ha lanzado, en el  mencionado proceso de convergencia, la propuesta de Ganemos, que en Zaragoza ha atraído a gentes de los movimientos sociales y otros grupos de izquierda. Por otro lado, el proceso de convergencia de la izquierda en Zaragoza no es homologable al de otras localidades aragonesas, en cada sitio se plantea de una manera, hay localidades donde participa incluso la CHA y Podemos.

La situación política en Aragón estará influida por acontecimientos exteriores: los referenda de independencia en Escocia y Cataluña influirán, la marcha general de la economía, que parece que se estabiliza pero no arranca, también. La anunciada reforma electoral del PP muy probablemente no será aprobada por falta de consenso y Rajoy convocará elecciones generales coincidiendo con las municipales.

En Aragón dos hechos influirán especialmente: si el PAR decide presentarse en coalición con el PP, le dejará vía libre a CHA para ocupar el espacio que deje libre, ello, así mismo, impediría una radicalización del discurso de ésta.

Por otro lado, habrá que ver si Podemos-Aragón, cuando se constituya, se inclina más hacia la idea, preponderante en Madrid, de presentarse sólos a las elecciones municipales o, como en Barcelona, integrados en una coalición más amplia tipo Guanyem. Si Rajoy convocara Elecciones Generales coincidentes con las municipales y autonómicas, Podemos-Aragón se vería obligada desde Madrid a hacer lo mismo que en la Capital del Reino de España.

Las gentes de Estado Aragonés coincidimos con las reivindicaciones populares contra los recortes y en pro de la regeneración política que se han venido produciendo, y hemos participado, humildemente, en las manifestaciones convocadas. Eso nos hace coincidir en buena medida con los plateamientos programáticos que se pueden escuchar en las reuniones y publicaciones de las izquierdas. Pero observamos que en ese ámbito está prevaleciendo el maniobrerismo calculador de los partidos sobre la búsqueda de una alternativa programática clara.

Así, consideramos necesario fijar unas condiciones como partido: en la próxima Asamblea Nacional, que tendrá lugar a finales de octubre o principios de noviembre, propondremos aprobar tres condiciones mínimas para dar nuestro apoyo a una candidatura de convergencia de la izquierda zaragozana:

1ª Boicot a la participación institucional en la diputación provincial. Todos los candidatos a concejal renunciarán a ser diputados provinciales.

2ª Elección de los 10 primeros candidatos por un sistema de voto personal ponderado en forma de lista-cremallera a dos vueltas. Y con papeletas y en urnas: consideramos que el voto electrónico es fácilmente manipulable.

3ª La candidatura dejará claro que en proceso constituyente que se pretende abrir (o “segunda transición” o como se quiera llamar) se pretende que Aragón se constituya en Estado con su Constitución refrendada por el Pueblo Aragonés. No rechazamos a priori la posibilidad de que lo sea en el contexto de una federación española.

Rafel Fleta

Secretario General

Estado Aragonés.

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Pedagoxía d’una esferra

11set1Un diya nazional “en negatibo”.- Cada 11 de setiembre Cataluña remera lo suyo “Diya Nazional” u Diada Nacional. As festibidaz zibicas u d’aponderazión patriotica naxen de bella bisión romantica d’a istoria d’os Pueblos dillá por o sieglo XIX, como ideya de que bi ha bels feitos en a istoria d’un país á los que lis se puede atribuyir prou bistera ta reforzar una pertenenzia u bella conzienzia común. Lo dito, una bisión de raso romantica, pero que funciona. A particularidá de l’11 de setiembre en Cataluña ye que ye una d’as poquetas enchaquias en que a zelebrazión s’alazeta en una rebesada: una esferra melitar. Una graniza esferra que arrambló con as instituzións puliticas istoricas d’o Prenzipato. O feito que siñala lo fin de Cataluña como entidá pulitica y soberana. Ye un caso estranio, profes, y, dito por os mesmos catalans, con un brin masoquista. Á ormino se cloxidan os aspeutos positibos d’a istoria d’o país, bitorias u los digamos,”cambeos a millor”, pero lo contrario no ye pas cutiano.

O que amuestra una esferra.- Pero lo feito de remerar una esferra tiene un platero oxetibo pedagoxico, aquer de poder mantener una conzenzia pulitica sobre os suyos efeutos y meter os alazez d’una azión pulitica orientata a la superazión d’as suyas consecuenzias: recuperar o status d’antis de l’esferra; recuperar as instituzions soberanas, u en un luengache más esauto, recuperar a independenzia. Isto l’asume lo Pueblo catalán y ye en a radiz de l’esito d’as mobilizazions independentistas de l’11 de setiembre. Una esferra ye una endominia, pero conmemorar-la talmén te fa más rebindicatibo y más presto a movilizar-te. Si no estase asinas, no se poderba contar con l’esito de partizipazión que s’ha bisto dica agora en ixas combocatorias.

No bi ha un diya ofizial ta ro patriotismo aragonés.- Remerar a istoria y no xuplidar-se’n nunca, ixe ye ro prenzipal sentiu d’ixa festibidá catalana. No bi ha en Aragón cosa parellana á una “Fiesta nazional aragonesa”, una Diyada Nazional d’Aragón, nomás un “esbafato” y tasamén rebindicatibo, sin garra conteniu pulitico, “San Chorche” (Santo patrón antimás d’una ripa de países uropeyos) que ni por acucuto puede comparar-li-ne. Os nazionalistas aragoneses remeramos o no-ofizial (anque poderba fer as begadas) 20 d’Abiento, diya d’a execuzión de Chuan de Lanuza, o Chustizia d’Aragón que se concaró con o rai Felipe II en 1591. ¡Jolio, que no mos mancan estronchinatas ni esferras en a nuestra istoria que mos poderban fer o paper d’un 11 de setiembre á los catalans!. Sin dembargo, no remeramos ufizialmén dengún feito que pasase entre 1707 y 1714. Ni sisquiera una bitoria, a batalla de Zaragoza (u de Torrero) en 1710 con a que Aragón recuperé os suyos fuers por un breu espazio de tiempo. Siga porque á los aragoneses mos agana xuplidar ascape ros “malos gotarrons” y os suyos protagonistas, siga porque aparentemén mos emos trasquiu ro punto de bista d’os benzadors, cualcosa nos leba á considerar á los fillos d’ista tierra que luitoron contra os Borbons y por a perduranzia d’as instituzións soberanas d’o Raino d’Aragón, como aliens á nusatros y á lo nuestro presén pulitico. En 300 añadas no emos pensau en onrar cosa á los nuestros erois d’a Iª Guerra d’o Franzés, tamién clamata de “Suzesión española”. ¡Qué menos que aber-lo feito bella begata por qui esfendión con as suyas bidas os fuers y as libertaz d’a nuestra tierra! En o sitio de Barcelona d’o 1714, bi eba soldaus aragoneses, que ni eban reblau, ni eban quiesto estar budatos d’allí y que luitón en as suyas murallas dica ras acabanzas y por as libertaz d’Aragón y d’a Corona d’Aragón. Son erois que nos pueden amostrar que a resistenzia nunca ye bofa y son testimonio y enchaquia ta que as chenerazions d’aragoneses, autuals y esbenideras, tiengan esmo ta luitar por o suya libertá.

A istoria como pedagoxía d’a libertá.- Os aragoneses no emos feito garra pedagoxía d’a nuestra istoria. No emos aprendiu cosa d’as nuestras esferras. Os benzedors mos imposaron a suya bersión d’a istoria: “Toz ganamos si os aragoneses renunziaz á los buestros biellos dreitos y tos gubernamos con as lais d’a benzedora Castiella borbonica”. ¡Y ya lo creigo que nos l’han feito trasquir! Nos dizión que yera cosa grandiza a unión a una Castiella, ta fer cualcosa muito güena clamata España. ¡Castiella, mesmamén a tradizional, a más zerrina, terne y “unica” enemiga d’as libertaz de Aragón!. Ye l’unico país que mos ha embadito y que s’ha quedau. Pero Aragón no ye Castiella. L’angluzia d’esbandidura de Castiella no ye pro ta chunir cosa. A tradizión pulitica d’Aragón y d’a Corona de Aragón ye en as antipodas de Castiella-España. No se puede chunir o zielo con a tierra ni l’azaite con l’augua, sin fer-ne una borustaca. Nomás l’espansionismo castellán enta ra Corona d’Aragón esplica l’Estau español autual. Cosa más. Nunca abié un auto d’unión consentiu por o Pueblo aragonés, sino que un esclatero y de raso ilegal y soberbioso auto d’imposizión y d’allanazión d’os nuestros dreitos. Semos charrando de fa 300 añadas y encara güei Castiella-España ye en o mesmo plan; centralismo, absolutismo (agora ye absolutismo constitucional esfrazato de democrazia) y legalismo a machamartillo: Tu charrarás en lo que nusatros te digamos, a tuya economía será a que nusatros queramos, a tuya pulitica la que te dexemos fer, os tuyos impuestos os amenistraré yo, ezetra. Antis yera lo Consello de Castiella, güei o Gubierno d’España, pero sigue estando ro mesmo, contina rainando un Borbón, atro más. Pero agora empezipiamos á prener conzenzia de que l’esferra istorica d’a nuestra nazión en 1707, ye l’orixen de toz os mals modernos d’Aragón. Dende allora semos chusmesos á l’espolladura contina d’ os nuestros cabals esprituals, materials, puliticos y culturals como Pueblo, con l’unico oxetibo de querer rancar-nos a nuestra conzenzia d’aragoneses libres, bibindo en un Aragón libre. Güei ya nomás confitamos en l’unico que nos queda, o nuestro triballo y o nuestro indibidualismo, entre condeszendiens y aconortaus, lebando ro nuestro esistencialismo etnico á caramanchons, gubiernatos como somos por unos puliticos locals de raso chusmesos á lo zentralismo, chestors d’ixe nuebo corregimiento borbonico que se fa á clamar “Comunidá Autonoma d’Aragón”, an de contino fan prebatina d’a incheniería sozial d’o españolismo ta fer d’os aragoneses chusmesos y asimilatos y rainando un monarca deszendién d’una saga d’absolutistas bengatibos y despoticos, á los que a Istoria nunca ha conseguido fer-los jopar definitibamén d’España.

Refer-se á lo españolismo en a nuestra tierra.- Como comunidá umana, os aragoneses semos os ereders d’a nuestra istoria. Nazión zibica que ha bibito 1000 añadas dentro d’as mesmas mugas y ereders d’o que estioron y construyeron ta ers, y profes ta nusatros, os aragoneses de sieglos pasaus. Tamién d’una forma propria de gubierno y d’a soberanía que espleitón mientres 700 añadas. Debemos y podemos buscar rispuestas en a nuestra istoria. Queremos trobar-las, anque ye esclatero que mos fa zerina (porque a rispuesta poderba estar, plantando cara á l’españolismo, tamién a independenzia) u talmen encara femos as cosas con bergoña (¡no mos se’n baigan á arreguir por aimar un Estau proprio, nusatros pobrez baturros!) Semos muito aclapatos por l’españolismo, perén estirau y muito repinchato en Aragón; un españolismo forano, soberbioso, fachendoso y castellán, que mos tiene á los aragoneses de reyens en a nuestra tierra y que ya no amaga que quiere fer d’Aragón ribazera, balluarte u mesmo muga y muro de contenzión, debán d’o que ye pasando en Cataluña. Bistas as cosas, se repleca ra situazión: ye difízil fer pedagoxía en Aragón sobre os dreitos coleutibos nazionals de nusatros, charrar sobre l’exerzizio d’as antiguas libertaz d’os aragoneses u fer omenaches á los erois que las esfendión. Debantar y emparar istas ideyas, ta que a chen lis dé refirme, fan una zuña á la reata españolista. Contino te surtirán á lo trango los “corregidores borbónicos” locals, señeros puliticos españolistas d’a nuestra tierra, os melitans aliberatos u criptomelitans mesos en todas as dempas que con l’aduya d’os sendicatos ultras d’a negazión, rebestius d’asoziazions culturals, te engaronarán con os suyos argumens negazionistas, fatos y ofensibos, que preban falsiar a conzienzia sobre la nuestra historia y a nuestra cultura. Ixos que si no te combenzen t’esacraitarán, ta bier si reblas, t’aborrezes y te sacan d’o zircuito cultural y pulitico.

Redotaus puede, pero con recordanza y con ganas de dixar d’estar-ie.- Remerar una esferra ye lo millor antidoto contra l’asimilazión. Esferrato sí, pero zereño con combizión, dica que plegue un tiempo más propizio. Ta ros catalans ixe tiempo parixe aber plegato, en er son triballando… Os aragoneses encara somos luen, pero bel diya talmén saldremos enta la carrera a contrimuestrar, á ixena o fendo cualsiquier letra de l’abezedario, nuestro refirme a un Aragón libre y soberano.

¡Redotados, pero nunca xublidaus por o Pueblo! ¡Onor y gloria ta los aragoneses cayius en as murallas de Barcelona l’11 setiembre de 1714! ¡Aragón no rebla!

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Pequeñas mentiras, Grandes mentiras y Estadísticas

La "perversión" del "pobre" Fabra

La "perversión" del "pobre" Fabra

Durante este verano, varios gobiernos autonómicos de comunidades con superávit fiscal (que reciben más inversiones y gasto públicos que ingresos por impuestos aportan al Estado) han venido pidiendo una reforma del sistema de financiación autonómico por considerarse discriminadas. Significativamente, Andalucía y Valencia.

En concreto, diversas declaraciones del presidente y el consejero de economía valencianos han despertado cierta polvareda en Aragón, que ya ha sido olvidada como cualquier ligera noticia veraniega. El Presidente valenciano llegó a decir que “Valencia está financiando a comunidades más ricas, como Aragón”.

Es notorio que Aragón paga más que recibe del Estado, sufre un déficit fiscal, mientras que Valencia disfruta de superávit. Además, Valencia viene recibiendo fondos estructurales europeos desde hace 30 años y Aragón no. Es verdad que Aragón tiene un mayor PIB y una mayor renta per cápita, pero eso es un dato distorsionado en parte por la despoblación y envejecimiento de buena parte de nuestro territorio, aunque también es cierto que Aragón hay mucho menos fraude fiscal y mayor productividad.

Aún con todo, la afirmación de que Valencia financia a Aragón es falsa, pues insisto, Valencia disfruta de superávit fiscal y Aragón sufre de déficit: Aragón paga más que recibe y Valencia recibe más que paga.

¿Cómo puede, pues, el Presidente valenciano decir semejante barbaridad? Creyéndose su propia trampa contable: Valencia, como Andalucía, distinguen entre “inversiones territorializables y no territorializables”, las segundas serían aquellas que “garantizan la igualdad de derechos de todos los españoles”, en realidad se refieren a las que tienen que ver con la densidad de población. Dicen que el Estado debe garantizar la igualdad de gasto por habitante en sanidad, educación y servicios sociales (fundamentalmente) y que por tanto esos gastos no deben dividirse por territorio (no consideran relevante el problema de atender a una población dispersa y envejecida). El resto de inversiones sí que las territorializan, pero sin perder nunca de vista la densidad de población: consideran, por ejemplo, que la inversión en carreteras por habitante, en Aragón es superior que en Valencia, o Andalucía, porque los que viven en pequeños pueblos de montaña o serranía son pocos: Hay que priorizar las autopistas y autovías sobre las carreteras de montaña. Por supuesto esta supuesta discriminación no se cruza con los datos fiscales: en Valencia o Andalucía no sólo se recaudan menos impuestos per cápita, sino que el fraude fiscal es mucho mayor, y las actividades económicas ilegales, también.

En definitiva, una Comunidad extensa y con poca población pero muy concentrada como Aragón, pero con una elevada productividad y eficiencia económica, que aporta al Estado más de lo que recibe es presentada como “rica”, frente a las “pobres” que tienen una elevada población, pero un PIB débil, baja productividad, alto fraude fiscal y que llevan décadas recibiendo inversiones públicas y ayudas europeas.

En definitiva, esto de que Aragón es “rica” me recuerda a aquel mapa trasvasista en el que Aragón se ubicaba en la “España húmeda”.

Llegados a este punto, debemos recordar que Aragón tiene una extensión territorial superior a Dinamarca; el doble de población que Luxemburgo y cuatro veces más que Islandia. Dispone en su territorio de saltos hidroeléctricos que,  gestionados por empresas públicas (ERZ), fueron privatizados e integrados en una multinacional, gigante de pies de barro: ENDESA. Nos vendieron que las Cajas, viejas herramientas del caciquismo, iban a funcionar como “bancos públicos” pero en España se han arruinado, no tanto en Aragón, pero aquí también ha habido que convertirlas en bancos, y aún hemos sido afortunados, pues la dirección de Ibercaja no aceptó integrarse en la ruinosa, a la par que madrileña, Liberbank. Significativamente, Ibercaja Banco ya controla de forma monopolística las finanzas aragonesas, cualquier liberal consideraría que, para preservar la libertad de mercado, debería ser expropiada por la DGA.

Tenemos un PIB per cápita en la media europea, y a pesar de nuestro desequilibrio poblacional, Zaragoza y el Valle del Ebro pueden hacer de motor del resto del país, tenemos una agricultura moderna, aunque aún debe cobrar más peso la ecológica, y una industria fuerte, aunque la dependencia de GM es todavía excesiva; el fraude fiscal es desgraciadamente superior a la media europea, pero muy inferior a la española. Nuestra economía está muy integrada en Europa, a pesar de que deberían mejorar las comunicaciones con el Bearn; sin embargo, una moneda propia nos  produciría fuertes tensiones inflacionarias, por supuesto, una hipotética vuelta de España a la peseta, tal vez “solución” a los problemas  de España como afirma el propio Julio Anguita, sería desastrosa para Aragón.

O sea, que Aragón sería viable como Estado si dispusiese sin dependencias coloniales de sus propios recursos, económicos y energéticos. Por tanto, si la mayoría de los valencianos y andaluces insisten en las políticas que sus gobiernos han seguido durante décadas, es asunto suyo, pero por favor, que se lo paguen ellos, que dejen de retorcer las cifras para seguir recibiendo todavía más de lo que aportan. Por nuestra parte, es urgente que Aragón tenga su propia Agencia Tributaria, como marca el Estatuto de Autonomía: otro paso más hacia nuestra constitución como Estado. No hay autonomía política sin autonomía financiera, y mucho menos soberanía.

Y cuando nos digan que somos “ricos”, recordemos que los mismos, para reclamar el trasvase hasta Valencia o Andalucía, también afirmaban que disfrutamos de un clima húmedo.


Rafel Fleta

Secretario General

Estado Aragonés

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Cuatro meses de 2014

el-xviii-vuelve-a-madrid

Como si no pasara nada, el siglo XVIII vuelve a Madrid

En un breve espacio de tiempo han coincidido las Marchas por la Dignidad del 22-M, síntoma de la profunda crisis social del Régimen; las Elecciones al Parlamento europeo, que han puesto en evidencia la crisis del bipartidismo instalado desde los años 80 y que ha sostenido hasta ahora el Régimen juan-carlista; y la propia abdicación del monarca en su hijo y cuya intención final es “remozear” el sistema, antes que resulte imposible, en el caso que PP y PSOE pierdan la hegemonía en el Parlamento español. Se trataría de reproducir el “efecto Transición” del padre en el hijo.

Así ha sido la película de 4 meses de la profunda crisis en la que está metido el sistema creado por Suárez hace 36 años que, junto al hito de su propia muerte, marcan posiblemente el principio del fin de una época.

Hoy vemos a la oligarquía española y a sus benefactores políticos en perfecta simbiosis y aferrados al sistema creado por Suárez. No siempre fue así, pero, con el tiempo, el sistema que garantizaba la alternancia política sin poner en peligro sus privilegios (con cuota para las derechas nacionalistas incluida); que creaba una sobredimensionada estructura político-administrativa con la que hacer “negocios” y un sistema judicial muy blando con la corrupción, se ha mostrado muy útil a sus intereses. Los partidos del turno, PP y PSOE, le han creado a la oligarquía el medio político perfecto: Se rescató la banca, se vendieron servicios públicos, se están rescatando las autopistas deficitarias, etc. Todas las medidas económicas, sociales y fiscales del gobierno se toman en función de que la oligarquía del IBEX 35 siga ganando más dinero, aun a costa de arruinar a la clase media o de endurecer el acceso a los servicios y las prestaciones sociales a todos los ciudadanos. Si está uno u otro partido en el poder “la cosa va bien”. Se postula incluso con que en un futuro podría haber un gobierno de coalición PP-PSOE para “salvar los muebles” del Régimen, en el caso de que de las próximas elecciones generales surgiera un parlamento “ingobernable”, es decir, de que la alternancia PP-PSOE (con o sin colaboración de las derechas nacionalistas) no alcanzara la masa crítica suficiente y que uno u otro tuviera que gobernar con algún partido ajeno al “entendimiento político” de las tres últimas décadas. Un escenario que pondría en peligro el status quo y la correlación de intereses y de poder del actual sistema político y en dificultades la continuidad de la Monarquía y el stabilishment oligárquico.

A Suárez le dieron un encargo: Había que lavarle la cara a España. Por lo menos en el sentido político. Había que acabar con la cochambrosa dictadura, pero sin “espantar” a la oligarquía porque, como sucede actualmente, la oligarquía y sus “negocios” estaban fuertemente interconectados con el sistema político. En un sistema basado en pequeñas corruptelas y grandes corrupciones como aquel, un cambio político podía interpretarse por la oligarquía como un cambio en el modo de obtención de influencias y por tanto en la pérdida de beneficios económicos. Pero Suárez se puso a la tarea (definida con la “gatopardiana” frase de “cambiarlo todo para no cambiar nada”). No obstante, la oligarquía se espantó. Fue una época en que el dinero corría hacia Suiza y, por las calles, los batallones de pistoleros paramilitares y colaboradores policiales que, al grito de “¡Viva Cristo Rey!”, hostigaban a los activistas y a las organizaciones de izquierda.

El primer gran “logro” de Adolfo Suárez fue conseguir el “suicidio institucional” del Franquismo a través de la Ley de Reforma Política. No fue difícil, porque las Cortes franquistas con aquellos “procuradores”, que estaban acostumbrados a aprobar sin leérselo todo lo que les venía de arriba,  firmaron su propia sentencia de muerte sin mayor problema. Suárez, hijo del sistema franquista, sabía en qué plaza toreaba y los vicios de tanto cabestro. Asimismo consiguió que una parte de la oposición al Régimen asumiera la legitimidad política del Franquismo, es decir, que aceptara no sólo echar tierra sobre los 40 años anteriores, convalidando la represión franquista y sus consecuencias jurídicas, renunciando a investigar a sus autores (creando así la “gran amnesia” de la Transición), sino también que el proceso se recondujese desde el propio Franquismo y sus hombres, incluido el Monarca, que basaba su legitimidad en la voluntad del dictador de restaurar la monarquía (continuidad y no ruptura, se dijo). Esta “oposición” es la que recogería a no mucho tardar los beneficios de su “traición” histórica. Su premio fue incorporarse a nuevo stablishment surgido del proceso (y desde ahí iniciar su ascenso e integración en la oligarquía). Fue el gran pacto entre el Franquismo reformista y los elementos de la oposición de izquierdas reconvertidos al pragmatismo, incluido Santiago carrillo. Este es un hecho de tanta importancia que aún hoy padecemos sus consecuencias. Un “defecto” de estructura del Régimen en el origen y causa de su propia crisis.

Otros “pequeños detalles”, cuya resolución requería el proceso, fueron, por una parte, la eliminación de la oposición proveniente de otras “legitimidades dinásticas”. Se “montejurrizó” del carlismo. Después de aquello ningún primo del rey (carlista o no) vendría a discutirle la corona, ni como opción personal, ni como movimiento organizado con base social. Y por la otra, la neutralización del sindicalismo revolucionario, puesto en minoría, en parte por el estéril debate ideológico que mantuvo entre sus corrientes, pero sobre todo por la trama policial que acabó con la quema de la sala de fiestas Scala de Barcelona y la posterior campaña de descrédito hacia el sindicalismo anarquista, que arruinó sus posibilidades de ser el movimiento de masas que fue durante la II República. En “el plan” no cabían estos dos movimientos, que por razones ideológicas muy diferentes se posicionaron históricamente y fueron muy beligerantes contra los regímenes establecidos. En resumen, el Régimen de la Transición se quitó de en medio dos movimientos que podían ser “factor de desestabilización”.

La “paz social” debía venir de hacer participar a los sindicatos en el  entramado jurídico del nuevo Régimen. “Elecciones sindicales”, “negociación colectiva”, “convenios”, “sindicato de mayor representatividad”, “comités de empresa” fueron mecanismos que institucionalizaron un sindicalismo de “organizaciones dóciles”, metidos a gestionar “los intereses de los trabajadores” ante el empresario y no a hacer revoluciones armadas contra el gobierno. Para proteger su flanco social el Régimen de la Transición precisaba menos lucha de clases y más colaboración con el patrono u los directivos de las empresas. Está claro que pesaba el recuerdo de 100 años de lucha obrera en España y el papel del sindicalismo durante la II República. Ello no impidió que los primeros años de la Transición fueran muy conflictivos provocado sobre todo por el desmontaje del sistema industrial de la dictadura, el cierra de empresas y el paro.

Otros “pilares” del Nuevo Régimen iban a ser la pretendida laicidad del Estado y la pretendida descentralización administrativa. Decimos “pretendida” porque al final con la práctica y su aplicación no resultan ser más que un espejismo y un fraude a la inteligencia, lo que no ha impedido a personajes significados del nuevo Régimen darse un auto-bombo de ejemplaridad y paradigma de derecho constitucional democrático.

Para el Nuevo Régimen, España debía de dejar de ser nacional-católica, pero no podía dejar de ser católica. O lo que es lo mismo, el catolicismo podía dejar de ser inspirador ideológico del Estado español, pero sin que pareciese que dejaba de ser un país católico en las formas sociales, públicas o incluso políticas. La tajante aseveración hecha por Manuel Azaña durante la II República “España ha dejado de ser católica” (por otra parte, normal, cuando se quiere hacer profesión democrática) no podía decirse del Régimen post-franquista, ni siquiera dar lugar a la sospecha que había una intención oculta de relegar al catolicismo a la esfera de lo personal y privativo, como otro credo más. Dado que el proceso de transición era llevado a término por los hijos del Nacional-Catolicismo, no sorprende en nada el resultado final.

Del laicismo del Estado español, lo único que se desprende para la ciudadanía es una garantía mínima y personal, que el Estado no ayudará a la Iglesia a inmiscuirse en la esfera privada de cada cual, ni a hacer proselitismo en su favor, ni a aceptar certificaciones de fe con trascendencia civil, pero poco más… La realidad es que se impusieron las “relaciones de cooperación”, eufemismo con el que se disfraza la estrecha conexión entre el Estado y la Iglesia católica, “bendecida” por la Constitución. Esta relación consiste en un variopinto grupo de privilegios económicos y fiscales y de representación para la Iglesia, incluido el favor que le hace el Estado de recaudar los donativos de los católicos a través de la declaración de la renta, pero, sobre todo, la no intención de expulsar a la Iglesia de la esfera oficial y mucho menos de obligar a los cargos y funcionarios del Estado a ejercer un laicismo activo y abstenerse de participar en actos religiosos o a utilizar o exhibir simbología católica en actos oficiales. La Iglesia católica se le permitirá hacer política, y mucha, no sólo desde el púlpito, sino a través de sus propios medios de comunicación, sus comunicados institucionales o sus homilías donde se atreverá a lanzar a la cara de los altos representantes del Estado proclamas políticas para espanto de todos. La Iglesia todavía se ve en España con autoridad para influir en la política y en los políticos.

En el Título VIII de la Constitución española de 1978 es donde más se la jugó en nuevo Régimen, aunque no le quedaba otro remedio, si quería ser un proceso creíble y enganchar al tren a las oligarquías vasca y catalana. Así como la cuestión religiosa no tiene nada que ver con la de la II República, paradójicamente, la descentralización se planteó poco menos que como una copia de la Constitución de 1931. Pero ni la legislación descentralizadora de la República ni la del Régimen juan-carlista tienen que ver con un régimen descentralizado homologable internacionalmente. Tan centralista es la Monarquía juan-carlina como lo fue la República.

De entrada se echa de menos una enumeración expresa de los Estados, Comunidades o Regiones que componen el Estado español y de la relación entre ellos (federados, confederados, unidos, etc.) sólo se sabe que cada uno es autónomo frente al gobierno del Estado. Resabio de tres siglos de centralismo, el Estado se constituye centralista en origen y en su funcionamiento básico y la autonomía regional en una especie de carta otorgada por las Cortes Generales; una situación graciable del Estado central, que el gobierno recorta a voluntad y que algunos partidos ya pretenden revertir.

En el proceso descentralizador “a la española”, los elementos identitarios o históricos de una comunidad humana, son accesorios. El proceso descentralizador se basa más bien en una relación de poder, entre la oligarquía del centro y sus representantes políticos y las periféricas (principalmente la vasca y la catalana) y los suyos, plasmada en un pacto político (el estatuto de autonomía); que delimitan una área política de influencia para las segundas (el territorio de la Comunidad autónoma) y un nivel de autogobierno. En la organización autonómica del Estado español la identidad fuerte la marca pues la potencia económica de la oligarquía local y la estructura política diferenciada, no la identidad histórico-cultural propiamente dicha (que en el caso vasco y catalán es coincidente). Es a esta potencia y fuerza negociadora a lo que el Estado le da valor para iniciar, mantener e incrementar el proceso de autonomía. El sistema se basa en un proceso de negociación permanente de transferencias de competencias y de presupuestos entre los representantes de la oligarquía local y el gobierno. Esta es la esencia del sistema español de descentralización. En este aspecto Aragón (los aragoneses que por historia e identidad hubiéramos tenido que estar de los primeros) tiene el nivel autonómico real que corresponde a la fuerza de su pequeña oligarquía muy dependiente y “obediente” y a un sistema de partidos regionalistas comparsas locales de las formaciones centralistas. En esta situación el Pueblo aragonés no tiene fuerza negociadora relevante.

La propia corrupción o vicio de partida de este sistema de descentralización lo hace permanentemente indeterminado y extraordinariamente conflictivo. El sistema de autonomías es utilizado por las oligarquías locales y las centralistas como ruedo en su inacabable confrontación y sirve para disfrazar de “conflicto territorial” lo que realmente es un enfrentamiento entre clases dominantes con intereses divergentes que no han compartido nunca al cien por cien los mismos intereses económicos o políticos. El proceso independentista de Catalunya hubiera sido más difícil de plantearse en un sistema realmente descentralizado, con definición federal o confederal de los sujetos territoriales con un sistema de distribución de competencias tasado. Hoy la oligarquía catalana parece dispuesta a seguir el impulso de su pueblo, intentando manejar los hilos del proceso a través estructura política que la representa. Para la oligarquía catalana los elementos subyacentes del conflicto no son otros que la avaricia presupuestaria; el tremendo coste de mantenimiento del tinglado político del centralismo madrileño; el gasto financiero realizado para asegurar los beneficios de la oligarquía española y el arrogante intento de ningunearla y aprovecharse de la crisis para darle un golpe mortal.

El último frente, el político, quedaría asegurado con el diseño de un sistema electoral y de partidos ad hoc.  El sistema oligárquico de poder exigía un tipo de “democracia limitada”, pero no a través de restringir la participación de opciones políticas (Suárez tuvo que legalizar al PCE para ser creíble), sino mediante un modelo de partido controlado por una dirección política profesionalizada: Un sistema electoral de listas cerradas y unas formaciones políticas burocratizadas han asegurado el control de las candidaturas por unos aparatos de partido, que han actuado como correa de transmisión de los intereses políticos y los negocios de la oligarquía del Ibex 35. Las direcciones nacionales, cubiertos sus miembros por cooptación, son las que han controlado cargos, empleos y candidatos, a través de procesos internos que no tienen nada de democraticos. El control sobre los candidatos minimiza el riesgo de “desviaciones” al margen de la alianza preestablecida entre la política y la oligarquía. El líder del partido es el que encarna y ejerce su acción política, sin que los candidatos electos (que deben levantar o agachar el brazo según se lo diga el partido) tengan autonomía política real. En este sistema de partidos el debate político interno es sólo en si estás o no de acuerdo con la dirección y la disidencia supone la marginación o la expulsión del partido.

Todo estuvo “montado” y “bien montado”. España parecía una democracia y que el pueblo realmente formaba parte de ella, hasta que la crisis de la deuda y sus consecuencias pusieron a cada cual en su sitio y con la “casta” de políticos ya formada, avara y mediocre, dedicada al tráfico de influencias y como único compromiso cierto de salvaguardar y sacar rendimiento de su status privilegiado.

La crisis del sistema político de la Transición es evidente desde el momento en que las nuevas propuestas se buscan fuera del ámbito del bipartidismo (Podemos) o incluso de la legalidad vigente (República, independentismo). Se percibe el inmovilismo del sistema y el intento de exprimir sus posibilidades a toda costa, sin reformas. Resulta flagrante a cualquier nivel de inteligencia que el Gobierno ha echado sobre la ciudadanía no sólo el coste de la crisis sino también el coste de mantener los altos rendimientos de los negocios de la oligarquía. Ni un mínimo para el alivio del Pueblo, ni dación en pago, ni suspensión de los desahucios, dos medias “de justicia” elemental para los tiempos que corren. Por primera vez desde los 80 el hundimiento electoral de un partido del turno no ha supuesto el repunte del otro. Extrapolados a próximas convocatorias se intuye el colapso del sistema. En este contexto abdica el Rey. Se cambia la cara del Rey y a esperar que el efecto euforizante de una segunda Transición que le dé más recorrido a un sistema que denota más que nunca sus carencias democráticas.

Arnau de Borau

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Programa Político de Estado Aragonés ante las elecciones municipales de Zaragoza de 2015.

Texto provisional, aprobado en Asamblea Extraordinaria en Zaragoza el 29 de junio de 2014.

¿Por qué a las elecciones municipales de Zaragoza?

La gente de Estado Aragonés decidimos hace ya tiempo apostar por nuestra participación prioritaria en las elecciones municipales de Zaragoza, en primer lugar, porque somos un grupo de militantes de base del nacionalismo de izquierda, en su mayoría de la capital de Aragón, que la conocemos y nos hemos implicado en proponer soluciones a sus problemas, tanto a nivel político como asociativo. Sabemos que, si alguno de nosotros fuese elegido concejal, contaría con el apoyo del resto para desarrollar su labor de manera más que digna y positiva para la ciudad.

Por otro lado, venimos constatando desde hace tiempo que otras fuerzas aragonesistas, por sus propuestas y su política de alianzas han abandonado un objetivo fundamental: la constitución de Aragón como Estado, con una constitución propia como ley fundamental y no dependiente de un Estatuto de Autonomía otorgado por las Cortes Españolas. Es preciso empezar a luchar por ello desde la base y eso significa comenzar desde las elecciones municipales.

No renunciamos a posibles coaliciones en el futuro, todo lo contrario: pensamos que la unidad de todos los soberanistas aragoneses es un objetivo prioritario, al menos a medio plazo, pero también esperamos la reacción al respecto del resto de las gentes aragonesistas, y así hoy hemos decidido dar un paso al frente y comprometernos políticamente para avisar de que el aragonesismo político se convierte en una expresión vacía si no se lucha por la recuperación de nuestra soberanía como pueblo.

El compromiso de Estado Aragonés.

1.- Escaños en blanco de las diputaciones provinciales.

Lo primero que hacen los concejales cuando son proclamados como tales por un partido que también ha conseguido entrar en la diputación provincial es reunirse para elegir a los diputados provinciales que les correspondan. Estado Aragonés se compromete a dejar los escaños provinciales en blanco, en caso de obtenerlos. Así mismo nos comprometemos a participar tan solo en futuras hipotéticas coaliciones electorales si, explícitamente, rechazan de plano participar en las diputaciones provinciales.

La necesidad de la regeneración democrática y el recorte de gasto innecesario en burocracia pública es un asunto serio. Las diputaciones provinciales aragonesas son superfluas y anacrónicas. Es preciso articular un discurso de rechazo y una actuación de boicot a las mismas, pasó el tiempo de su “vaciado de competencias desde dentro”. Hay que derribarlas desde afuera.

Cualquier fuerza política aragonesa sabe que esto es así, si no se comprometen a ello es porque las Diputaciones son “pesebres” donde colocar con buenos sueldos a los burócratas del partido. Cualquier discurso supuestamente regenerador que no asuma el boicot a las diputaciones provinciales aragonesas es, a nuestro juicio, falso y vacío. Por eso este punto es para nosotros fundamental e innegociable.

2.- Zaragoza debe cambiar de Alcalde.

Votar a Estado Aragonés significa por cambiar a Belloch al frente de la Alcaldía de la ciudad. Eso no quiere decir que, tras las elecciones, nuestros hipotéticos concejales no puedan votar a alcalde a otro candidato, si así lo consideramos los simpatizantes y militantes de Estado Aragonés en Zaragoza reunidos en Asamblea. Pero para ello es imprescindible la retirada del alcalde que ha traído la ruina económica a la ciudad. Los concejales de Estado Aragonés no votarán a Belloch como alcalde de Zaragoza. En todo caso, la izquierda zaragozana en su conjunto debe reaccionar y decirle al PSOE que, aunque volviese a repetir como fuerza principal de la izquierda en la ciudad, su cabeza de lista debe cambiar si quiere formar parte de la ola de renovación política que sacude a toda Europa. Si la izquierda zaragozana, en especial el PSOE, siguiese anclada en las prácticas políticas anteriores a la recesión de 2008, lamentablemente merecería una crisis.

3.- Guión de Programa Municipal:

3.1.- Economía y Hacienda:

Zaragoza tiene una economía intervenida por el Gobierno Central. No puede pagar las deudas que tiene. Ello es consecuencia directa de la política despilfarradora de los últimos años: Expo 2008, especulación inmobiliaria y gastos suntuarios de diversa índole. Una política dirigida por Belloch pero apoyada por todos los partidos del Ayto. y la mayoría de la población. Debemos asumir que la ciudad no va a llegar al millón de habitantes y por tanto es preciso recortar el gasto corriente, comenzando por el sueldo de los concejales y el número de cargos de libre designación en el gobierno municipal. Es preciso reactivar la economía de la ciudad y para ello es preciso que el Ayto. pague a los proveedores locales puntualmente. Debe terminarse la práctica institucional de pagar tarde y mal, de financiarse a costa de los proveedores, pues ello encarece los costes a largo plazo, excluye a los proveedores locales y atrae a las multinacionales que se hacen con los servicios públicos privatizados, convirtiendo al Ayto. en su rehén por medio de la deuda.

3.2.- Urbanismo:

Hay que priorizar las actuaciones en la ciudad consolidada y asumir que los barrios de nueva creación no van a poder seguir creciendo. Las grandes inversiones deben esperar a que se equilibre la deuda. Es fundamental realizar una minuciosa auditoría del Área de Urbanismo, que despeje las dudas sobre corrupción. Aumentar la recaudación por medio del urbanismo no se puede conseguir por medio del aumento de la presión fiscal, sino de la actividad económica. Hay que poner en valor toda la infraestructura industrial, agraria y de servicios para facilitar la instalación de pequeñas y medianas empresas de capital endógeno. Zaragoza no va a crecer porque se hagan más pisos que se quedarán vacíos, sino porque aumente su producción económica en la base.

3.3.- Medio ambiente. El desarrollismo económico y su gigantesca deuda se cobró una víctima: el Río. Las actuaciones en su cauce han aumentado el riesgo de inundación con una riada normal. Hay que conjurar ese peligro y para ello hay que eliminar los obstáculos que se han puesto enel cauce, que recupere el máximo de su anchura natural. Eso pasa por la demolición del llamado azud del Ebro en Vadorrey y liquidar la “experiencia” de navegabilidad en el Ebro. Es uno de los gastos suntuarios más inútiles de la etapa anterior, y además peligroso. Por otro lado, hay que reinstaurar la guardería de montes municipal: se están dando casos inaceptables de ocupación de caminos y monte público por grandes propietarios rurales, en un ejemplo del más rancio caciquismo decimonónico.

3.4.- Acción Social: la recesión de 2008 nos ha llevado a una situación de crisis de subsistencias, la dignidad de la ciudad se cifra en la capacidad pública para garantizar los derechos fundamentales de sus ciudadanos. No deben escamotearse esfuerzos en este sentido, la colaboración institucional debe ser total, al margen de partidismos.

3.5.- Participación Ciudadana. Cuando hay recursos escasos y necesidades críticas hay que decidirse entre lo urgente y lo importante. La única forma de realizarlo es con la participación ciudadana. Desde hace décadas hay experiencias internacionales en Presupuestos Participativos, tanto a nivel de barrio, distrito como de ciudad. El actual Reglamento de Participación Ciudadana (aprobado en su día por unanimidad, bajo la égida del PP) es completamente inoperante en ese sentido. Hace falta un nuevo Reglamento de Participación cuyo objetivo sea organizar el debate ciudadano y popular en torno a los presupuestos municipales, las inversiones y la deuda.

3.6.- Política Cultural Aragonesista. La política cultural del ayto. de Zaragoza es pretendidamente neutral en este sentido. Pero nada es neutral, la marginación de la cultura aragonesa de las actividades de la ciudad, cuando no abierta exclusión como en el caso de los Festivales del Ebro es una clara apuesta españolista. Hay una agenda oculta en la Delegación de Cultura para marginar todo lo que huela a “aragonés”, que se considera “pueblerino” y “antiguo”. Nosotros pensamos que será imposible que los aragoneses podamos sobreponernos a la recesión si no recuperamos nuestra dignidad como Pueblo. Y eso significa apostar decididamente por la cultura aragonesa, no exclusivamente, pero ¿cómo es posible que no haya ni un solo grupo que haga música popular aragonesa de cualquier estilo en los Festivales del Ebro de 2014? Nos recuerda a la exclusión de los gaiteros de la charanga de gigantes y cabezudos, así como de los grupos musicales aragonesistas, en 1989. Esto es un ejemplo más del proceso de recentralización del Estado Español.

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Circular del Secretario General de Estado Aragonés. Asambleya Cheneral 29-junio-2014

Zaragoza, 21 de junio de 2014

Este 29 de junio hemos convocado Asamblea General Extraordinaria de Estado Aragonés. En ella hablaremos de las elecciones de 2015. Aprobaremos un primer texto, borrador, de Programa Municipal de Zaragoza, elegiremos comité electoral, hablaremos de posibles candidatos y candidatas y también de posibles alianzas electorales.

En este sentido, es de destacar que Puyalón de Cuchas ha respondido, de manera extraoficial, a nuestro mensaje para reiniciar conversaciones: “hay que dejar pasar el tiempo”, dicen mientras se extienden noticias que afirman que están en negociaciones con IU y Podemos de cara a próximas convocatorias electorales.

No descartamos una coalición unitaria de los soberanistas aragoneses, pero no vamos a insistir más. En todo caso esperaremos a que nos llame quien quiera que compartamos proyecto.

Sinceramente, creemos que una coalición IU-Podemos carecerá de programa aragonesista, en ella la participación de independentistas sería meramente anecdótica y tan sólo contribuiría a retrasar la necesaria unidad de quienes queremos que Aragón vuelva a ser un Estado.

En Estado Aragonés creemos en esa unidad, pero reconocemos que ahora mismo tan sólo podemos contemplar ir en solitario a las elecciones municipales de Zaragoza. Es importante que lo hagamos, pues creemos sinceramente que la recuperación de Aragón pasa porque la capital salga de su letargo y lidere la salida de la crisis del país, de igual forma, la soberanía de Aragón sólo se podrá conseguir con una considerable presencia política del soberanismo en Zaragoza.

Antes de ser grande, hay que ser pequeño. Empezaremos por poco, pero no nos rendiremos.

A otros niveles, observamos cómo el Régimen Español se sucede a sí mismo, y el nuevo Rey, Felipe VI de España, insinúa reformas o cambios, que de momento los son tan solo de imagen. ¿Qué papel le tiene reservado el Régimen a Aragón? ¿De verdad se quiere evolucionar hacia una Monarquía Federal como la belga? ¿Qué iniciativas pueden tomar al respecto unos poderes públicos aragoneses donde el soberanismo no pesa ni un gramo?

El gobierno de España hace una reforma fiscal anunciada como “bajada de impuestos”, efectivamente, con el menor número de tramos (truco habitual para reducir la progresividad) quienes ingresen más de 60.000 € brutos por año pagarán mucho menos, pero quienes cobren entre 13.000 y 17.000 € brutos por año, o sea, la mayoría de los trabajadores con contrato indefinido y de cualificación media y media-baja, pagarán más. El PP cuida su base social y la anima a crear opinión para seguir recabando su apoyo, pero asume que los obreros no le van a votar en la vida, a menos que se equivoquen.

En Europa los partidos socialdemócratas han decidido apoyar como presidente de la Comisión Europea al Democristiano Junker, que se ha visto cuestionado por los conservadores británicos y otros euroescépticos de derecha. “La Gran Coalición” entre democristianos y socialdemócratas se consuma a nivel europeo. Puede que no tenga repercusión en España: ¿acaso el PP es democristiano o el PSOE socialdemócrata?

El panorama del país y del mundo requiere el compromiso político de los soberanistas aragoneses. Si quieres y puedes, nos vemos el domingo 29, y si no, ya sabes cómo encontrarnos.

Entabán!

R. Fleta

Secretario General de Estado Aragonés

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Análisis de las Elecciones Europeas 2014

Europeas 2014       En contra de todas las previsiones, la participación ha subido en las elecciones europeas de forma generalizada. Y lo ha hecho, también de forma generalizada, para castigar a los partidos conservadores de todos los países. Hasta tal punto es así, que tanto el Presidente del BCE como la Canciller alemana ya anuncian un giro en la política económica general: subirá la inflación, se devaluará el euro y se competirá así con la política fiscal y monetaria de USA, UK y Japón. Los bancos europeos ganarán menos dinero a costa de la deuda pública y los créditos a las empresas y el consumo serán más baratos.

       Y es que los conservadores han perdido más de 60 diputados, su Eurogrupo se ha reducido casi en una cuarta parte. Los Socialdemócratas han subido demasiado poco, así como los Verdes, Liberales e Izquierda, con lo que el Presidente de la Comisión seguirá siendo Conservador, pero después del aviso, la economía hay que reactivarla, o los conservadores caerán como fruta madura. Porque esta vez se han visto debilitados además por su derecha, por unos partidos ultras y eurófobos con los que nunca pactarán, (recordemos que, al revés que en España, en Europa los fascistas perdieron la última Guerra Mundial).

       En la Circunscripción España, PP y PSOE han cosechado entre ambos menos de la mitad de los votos, lo que es completamente inaudito, saliendo relativamente fortalecidos los partidos pequeños. Pero esto no es el fin del bipartidismo, fundamentado en la provincia como circunscripción en las Elecciones Generales (casi la mitad de los diputados son de provincias que eligen 7 diputados o menos, con lo que los partidos pequeños apenas cuentan en el Congreso).

       Lo más destacable de los resultados en España que es, electoralmente, Cataluña ya no es de España. Allí ganan los  Socialdemócratas (ERC, aunque aún no puedan ser aceptados en el correspondiente eurogrupo) y como segunda fuerza es uno de los puntales del Partido Liberal Europeo: Convergencia Democrática de Catalunya. Los conservadores (PP) y socialdemócratas oficiales (PSC) se han convertido en partidos pequeños.

       La segunda consecuencia importante es la irrupción de Podemos en la izquierda. Todo un puñetazo en la mesa dado por los sectores populares, votantes de izquierdas, hartos de los maniobrerismos, cálculos y corruptelas de los partidos de la izquierda clásica. “El Coletas”, un líder mediático, con un movimiento de masas articulado en torno a la comunicación de mensajes sencillos y contundentes, pero sin organización formal, se ha convertido en el primer partido de la izquierda española (hay que recordar que Izquierda Plural es una coalición de partidos y movimientos, no un partido en sí misma).

       Las personas que nos reunimos en Estado Aragonés hemos votado de manera diversa:

       Algunos hemos optado por Podemos, llevaban un aragonés de número 5, un tipo honesto, y su líder español sin duda es carismático y potente, ambos contrastn demasiado con los paniaguados que proliferan en Aragón y España, como para que no fuese una buena opción votarles. Habrá que ver cómo evoluciona Podemos y cuál es su proyecto para Aragónaunque tal vez no sea más que lo que parece a simple vista: un terremoto interno de Izquierda Unida de Madrid que ha sacudido a toda la izquierda española.

       Otros hemos votado a ERC. Su política de recortes la ubica en la socialdemocracia europea “normal”, pero tiene un proyecto político para acabar con la “casta”: separarse de España y constituirse en República. Lo que hizo toda Sudamérica en el siglo XIV, vaya.  Muchos catalanes (no más de un millón cien mil, es cierto) han llegado ya a la conclusión de que el Estado Español no es reformable y que urge la independencia como forma de acabar con la decadencia. Sinceramente, algunos preferimos políticamente Cataluña a Andalucía.

       Otros hemos votado a Primavera Europea. No le ha ido mal a la CHA, después de ver cómo IU rompía el pacto de coalición a las Europeas. Esa traición la dejaba en tierra de nadie, pero ha sabido maniobrar (no siempre es malo saber hacerlo) y se sumó a última hora con Equo y las buenas gentes de Compromís. Esos valencianos que están en contra del Trasvase del Ebro. Mejoraron los resultados de cuando iba con los soberanistas, a la vez que han neutralizado a Equo en Aragón y mantenían su estatus de partido europeo. Sin embargo, esta opción significa otro bandazo en su política. ¿Mantendrá CHA esta vez el rumbo o intentará girar hacia el nacionalismo en las elecciones autonómicas de 2015?

       Otros hemos votado a Los Pueblos Deciden, que han conseguido un eurodiputado y ahora debaten si entrar en ALE o en la Izquierda Europea. Hay evidentes connotaciones ideológicas con Puyalón, a pesar de los pesares. Y además, Puyalón se ha consolidado como el grupo más fuerte dentro del soberanismo de izquierdas aragonés, pero no puede reivindicarse como su hegemónico referente político. Tal vez sus candidatos no eran representativos del conjunto de la izquierda soberanista aragonesa y por ello su impresionante campaña en la calle y la carretera no ha cuajado lo que merecía.

       Algún amigo nos dice incluso que ha votado al Bloque Aragonés, donde se han reagrupado los carlistas de izquierdas con algunos foralistas provenientes de TA. Para ser tan pocos y no haber hecho prácticamente campaña, aún han sacado una tercera parte de los votos de Puyalón.

       Nadie puede sustraerse a los dos terremotos que han conmovido las urnas en la Circunscripción España: la independencia de Cataluña y la decadencia de las burocracias políticas en la izquierda.

       Tampoco debemos perder la perspectiva de que una política monetaria expansiva a nivel europeo puede inflar otra burbuja y significar, a medio plazo, una huída hacia adelante.

       Que cada uno reflexione. Pero es obligatorio comprometerse. En las próximas elecciones municipales, Estado Aragonés estará presente.

 

Rafel Fleta

Secretario General de EA.

 

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Circular de Estado Aragonés

Estado Aragonés.

Actos públicos:

14 de abril: manifestación republicana. Hicimos corro algunos militantes y simpatizantes de Estado Aragonés, arrimándonos a la gente de Unión por la Tercera República. La manifestación fue convocada por el Ateneo Republicano de Zaragoza y tuvo profusa participación sobre todo de gente del PCE. Decidimos acudir porque creemos importante recordar que Estado Aragonés fue un partido republicano y que su bandera, se quiera o no, fue la bandera, oficiosa, de Aragón en los años de la II República Española. Hoy vuelve a ser nuestra propuesta para la República Aragonesa por construir.

1º de mayo. Manifestación de CGT, IA, STEA, CATA y SOA. Hicimos corro igualmente, decidimos venir a esta manifestación porque la mayoría estamos demasiado hastiados de UGT, CCOO y OSTA, y como algunos somos militantes de CGT, nos integramos en el cortejo de este sindicato, que era el más numeroso. Destacó la participación de grupos en conflicto, como los Jardineros de FCC, Stop Desahucios y otros.

No celebramos el 23 de abril, porque ya hace tiempo que consideramos que, aun siendo una fecha importante para Aragón, para la consecución del Estatuto de Autonomía, sigue teniendo un carácter religioso que la vincula al Régimen Monárquico. Creemos que debe tenderse a la despolitización de la fiesta y que deben potenciarse otras laicas, como las antedichas, o el 20 de diciembre y el 29 de junio.

Nuestra participación o no en estos actos, fue voluntaria, se puede decir que representativa de Estado Aragonés, pero respetando en todo momento la opción personal de cada uno: no hay consignas, cada militante de EA puede afiliarse a la asociación, sindicato o movimiento que estime oportuno.

6 de mayo: Unidad de la Izquierda. La Asociación Ateneo (que no tiene nada que ver con el antedicho) sigue con sus actos en pro de la unidad de la izquierda aragonesa. Este día convocó un acto donde 60 personas seleccionadas hablaron en pro de esa unidad. Se visualizó una claro acercamiento entre IU y Podemos. CHA, Puyalón de Cuchas e Izquierda Anticapitalista parecían desmarcarse. La participación de gente del PCE nos pareció desproporcionada, o al menos innecesariamente repetitiva.

Nosotros hemos publicado un artículo en nuestro blog al respecto de la unidad electoral de la izquierda, que os animo a leer.

Situación Política de la Izquierda Aragonesa.

IU continúa su discurso por la unidad, que resulta avasallador para los grupos a los que les ofrece, les insta más bien, a participar. Como hace 25 años, IU vuelve a funcionar como el movimiento cívico-político impulsado por el PCE en el que todos debemos integrarnos so pena de ser acusados de sectarismo o cosas peores.

Este avasallamiento ha influido, sin duda, en la decisión de CHA de ir en coalición con Equo a las Elecciones Europeas. No ha sido la peor decisión posible, pero CHA la tomó tras renunciar a ir en coalición con Bildu y BNG, continuando su deriva ideológica hacia quién sabe dónde. La profusa utilización de la figura de Labordeta, ahora con Ángela Labordeta de candidata europea, la sume en una especie de “bucle labordetiano”, como si la Dirección de CHA esperase que la invocación de la memoria del prohombre de la patria la pudiese salvar de la decadencia en la que se encuentra.

¿La ruptura con IU se consumará y el previsible giro nacionalista logrará sacar a CHA de este bucle labordetiano?

Puyalón de Cuchas ha ocupado el lugar dejado en la coalición Europa de los Pueblos por CHA (ahora llamada “Os Pueblos Deciden”). Aquél magma que era “Cucha Independentista” hace 5 años integrado en Iniciativa Internacionalista, hoy ha decantado en un partido político que ejerce de vanguardia de un auténtico movimiento socio-político, aunque todavía en mantillas. Es lo que Purna, la organización juvenil vinculada a Puyalón de Cuchas, llama “proceso de leninización”. Purna ya se proclama sin rubor marxista-leninista.

¿Crecerá PYLN electoralmente hasta madurar políticamente y convertirse en un partido de corte eurocomunista?

En Estado Aragonés seguimos apostando por la unión electoral de todos los soberanistas aragoneses, algunos hechos nos hacen ser moderadamente optimistas a largo plazo, aunque somos conscientes que esa unión, siquiera parcial, probablemente no estará madura para mayo de 2015, aunque nos gustaría que se diese algún paso en ese sentido.

Nosotros nos reafirmamos en nuestras ideas socialistas de autogestión, herederas de las plasmadas por el PSA en su II Congreso de 1978, con los matices impuestos por el tiempo, sobre todo el hecho de que entonces el Pueblo Aragonés necesitaba siquiera existir como Comunidad Autónoma y hoy nos apremia recuperar nuestra soberanía plena, convirtiéndonos en un Estado.

Así, vamos a continuar trabajando de cara a las elecciones de mayo de 2015, si quieres participar, seguro que sabes cómo contactar con nosotros.

Rafel Fleta

Secretario General

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La unidad electoral de la izquierda aragonesa.

Una papeleta para Aragón

La asociación zaragozana Ateneo me ha ofrecido intervenir en un acto el próximo 6 de mayo sobre la unidad de la izquierda aragonesa. Aquí expongo mi opinión, respaldada por los compañeros del Consello Nazional de Estado Aragonés:

Una hipotética unidad electoral de la izquierda aragonesa (o de una parte de la misma), debería tener como objetivo el cambio de Régimen político, cambiar la actual monarquía española por un Estado Aragonés. El estado aragonés podría, perfectamente, formar parte de una República Federal Española, si así lo quieren los aragoneses.

Pero también hay que evitar que este cambio de Régimen se quede en algo formal: hay que quitar efectivamente el poder a la oligarquía financiera española: Las 20 familias que monopolizan el poder económico en el Ibex35, y que marcan la agenda de los gobiernos del Reino de España, y que marcarían también los de la hipotética futura República.

Porque si vamos a una unidad electoral con la intención tan sólo de entrar en la gestión gubernamental, más vale que sigamos con nuestras candidaturas auto-referenciales.

¿Cómo hacerlo? Con paciencia y a largo plazo:

Primero hay que entender que, las de mayo de 2015, son dos convocatorias distintas para cuatro niveles institucionales (municipio, comarca, provincia, comunidad autónoma), por tanto, puede haber acuerdos en una convocatoria que no se den en la otra.

La lógica nos dice que lo más sencillo y eficaz es comenzar desde abajo e implicar a las principales fuerzas de la izquierda aragonesa. O sea, afrontar el problema desde la perspectiva de las elecciones municipales y desde el diálogo entre CHA e IU.

Viendo el asunto desde una perspectiva local, sabemos que tanto IU como CHA son partidarias de la constitución de Aragón como comunidad uniprovincial y la subsiguiente disolución de las diputaciones provinciales aragonesas. Nuestra propuesta sería solicitar a CHA e IU que diesen libertad a sus agrupaciones comarcales para presentar candidaturas unitarias por comarcas (”La Izquierda de la Jacetania”, “La Izquierda del Bajo Aragón”, “La Izquierda de las Cinco Villas”, “La Izquierda de Zaragoza” …). Formalmente deberían ser candidaturas municipales independientes, no coaliciones, para ajustarse a la Ley Electoral. Y, en todo caso, hubiese pacto o no, en las tres diputaciones a la vez o por separado, ambas formaciones deberían comprometerse a no designar diputados provinciales tras las elecciones, exigiendo la disolución de las tres diputaciones provinciales de Aragón.

¿No queremos la reducción del número de políticos? Aquí tenemos la manera de eliminar unos 100 diputados provinciales de un plumazo, con todos sus asesores y coches oficiales además de 8 senadores. Las competencias de las diputaciones provinciales, sus propiedades y sus funcionarios pasarían a la DGA o, en su caso, a las comarcas, y punto.

Rafel Fleta

Secretario General

Estado Aragonés.

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