Cuatro meses de 2014

el-xviii-vuelve-a-madrid

Como si no pasara nada, el siglo XVIII vuelve a Madrid

En un breve espacio de tiempo han coincidido las Marchas por la Dignidad del 22-M, síntoma de la profunda crisis social del Régimen; las Elecciones al Parlamento europeo, que han puesto en evidencia la crisis del bipartidismo instalado desde los años 80 y que ha sostenido hasta ahora el Régimen juan-carlista; y la propia abdicación del monarca en su hijo y cuya intención final es “remozear” el sistema, antes que resulte imposible, en el caso que PP y PSOE pierdan la hegemonía en el Parlamento español. Se trataría de reproducir el “efecto Transición” del padre en el hijo.

Así ha sido la película de 4 meses de la profunda crisis en la que está metido el sistema creado por Suárez hace 36 años que, junto al hito de su propia muerte, marcan posiblemente el principio del fin de una época.

Hoy vemos a la oligarquía española y a sus benefactores políticos en perfecta simbiosis y aferrados al sistema creado por Suárez. No siempre fue así, pero, con el tiempo, el sistema que garantizaba la alternancia política sin poner en peligro sus privilegios (con cuota para las derechas nacionalistas incluida); que creaba una sobredimensionada estructura político-administrativa con la que hacer “negocios” y un sistema judicial muy blando con la corrupción, se ha mostrado muy útil a sus intereses. Los partidos del turno, PP y PSOE, le han creado a la oligarquía el medio político perfecto: Se rescató la banca, se vendieron servicios públicos, se están rescatando las autopistas deficitarias, etc. Todas las medidas económicas, sociales y fiscales del gobierno se toman en función de que la oligarquía del IBEX 35 siga ganando más dinero, aun a costa de arruinar a la clase media o de endurecer el acceso a los servicios y las prestaciones sociales a todos los ciudadanos. Si está uno u otro partido en el poder “la cosa va bien”. Se postula incluso con que en un futuro podría haber un gobierno de coalición PP-PSOE para “salvar los muebles” del Régimen, en el caso de que de las próximas elecciones generales surgiera un parlamento “ingobernable”, es decir, de que la alternancia PP-PSOE (con o sin colaboración de las derechas nacionalistas) no alcanzara la masa crítica suficiente y que uno u otro tuviera que gobernar con algún partido ajeno al “entendimiento político” de las tres últimas décadas. Un escenario que pondría en peligro el status quo y la correlación de intereses y de poder del actual sistema político y en dificultades la continuidad de la Monarquía y el stabilishment oligárquico.

A Suárez le dieron un encargo: Había que lavarle la cara a España. Por lo menos en el sentido político. Había que acabar con la cochambrosa dictadura, pero sin “espantar” a la oligarquía porque, como sucede actualmente, la oligarquía y sus “negocios” estaban fuertemente interconectados con el sistema político. En un sistema basado en pequeñas corruptelas y grandes corrupciones como aquel, un cambio político podía interpretarse por la oligarquía como un cambio en el modo de obtención de influencias y por tanto en la pérdida de beneficios económicos. Pero Suárez se puso a la tarea (definida con la “gatopardiana” frase de “cambiarlo todo para no cambiar nada”). No obstante, la oligarquía se espantó. Fue una época en que el dinero corría hacia Suiza y, por las calles, los batallones de pistoleros paramilitares y colaboradores policiales que, al grito de “¡Viva Cristo Rey!”, hostigaban a los activistas y a las organizaciones de izquierda.

El primer gran “logro” de Adolfo Suárez fue conseguir el “suicidio institucional” del Franquismo a través de la Ley de Reforma Política. No fue difícil, porque las Cortes franquistas con aquellos “procuradores”, que estaban acostumbrados a aprobar sin leérselo todo lo que les venía de arriba,  firmaron su propia sentencia de muerte sin mayor problema. Suárez, hijo del sistema franquista, sabía en qué plaza toreaba y los vicios de tanto cabestro. Asimismo consiguió que una parte de la oposición al Régimen asumiera la legitimidad política del Franquismo, es decir, que aceptara no sólo echar tierra sobre los 40 años anteriores, convalidando la represión franquista y sus consecuencias jurídicas, renunciando a investigar a sus autores (creando así la “gran amnesia” de la Transición), sino también que el proceso se recondujese desde el propio Franquismo y sus hombres, incluido el Monarca, que basaba su legitimidad en la voluntad del dictador de restaurar la monarquía (continuidad y no ruptura, se dijo). Esta “oposición” es la que recogería a no mucho tardar los beneficios de su “traición” histórica. Su premio fue incorporarse a nuevo stablishment surgido del proceso (y desde ahí iniciar su ascenso e integración en la oligarquía). Fue el gran pacto entre el Franquismo reformista y los elementos de la oposición de izquierdas reconvertidos al pragmatismo, incluido Santiago carrillo. Este es un hecho de tanta importancia que aún hoy padecemos sus consecuencias. Un “defecto” de estructura del Régimen en el origen y causa de su propia crisis.

Otros “pequeños detalles”, cuya resolución requería el proceso, fueron, por una parte, la eliminación de la oposición proveniente de otras “legitimidades dinásticas”. Se “montejurrizó” del carlismo. Después de aquello ningún primo del rey (carlista o no) vendría a discutirle la corona, ni como opción personal, ni como movimiento organizado con base social. Y por la otra, la neutralización del sindicalismo revolucionario, puesto en minoría, en parte por el estéril debate ideológico que mantuvo entre sus corrientes, pero sobre todo por la trama policial que acabó con la quema de la sala de fiestas Scala de Barcelona y la posterior campaña de descrédito hacia el sindicalismo anarquista, que arruinó sus posibilidades de ser el movimiento de masas que fue durante la II República. En “el plan” no cabían estos dos movimientos, que por razones ideológicas muy diferentes se posicionaron históricamente y fueron muy beligerantes contra los regímenes establecidos. En resumen, el Régimen de la Transición se quitó de en medio dos movimientos que podían ser “factor de desestabilización”.

La “paz social” debía venir de hacer participar a los sindicatos en el  entramado jurídico del nuevo Régimen. “Elecciones sindicales”, “negociación colectiva”, “convenios”, “sindicato de mayor representatividad”, “comités de empresa” fueron mecanismos que institucionalizaron un sindicalismo de “organizaciones dóciles”, metidos a gestionar “los intereses de los trabajadores” ante el empresario y no a hacer revoluciones armadas contra el gobierno. Para proteger su flanco social el Régimen de la Transición precisaba menos lucha de clases y más colaboración con el patrono u los directivos de las empresas. Está claro que pesaba el recuerdo de 100 años de lucha obrera en España y el papel del sindicalismo durante la II República. Ello no impidió que los primeros años de la Transición fueran muy conflictivos provocado sobre todo por el desmontaje del sistema industrial de la dictadura, el cierra de empresas y el paro.

Otros “pilares” del Nuevo Régimen iban a ser la pretendida laicidad del Estado y la pretendida descentralización administrativa. Decimos “pretendida” porque al final con la práctica y su aplicación no resultan ser más que un espejismo y un fraude a la inteligencia, lo que no ha impedido a personajes significados del nuevo Régimen darse un auto-bombo de ejemplaridad y paradigma de derecho constitucional democrático.

Para el Nuevo Régimen, España debía de dejar de ser nacional-católica, pero no podía dejar de ser católica. O lo que es lo mismo, el catolicismo podía dejar de ser inspirador ideológico del Estado español, pero sin que pareciese que dejaba de ser un país católico en las formas sociales, públicas o incluso políticas. La tajante aseveración hecha por Manuel Azaña durante la II República “España ha dejado de ser católica” (por otra parte, normal, cuando se quiere hacer profesión democrática) no podía decirse del Régimen post-franquista, ni siquiera dar lugar a la sospecha que había una intención oculta de relegar al catolicismo a la esfera de lo personal y privativo, como otro credo más. Dado que el proceso de transición era llevado a término por los hijos del Nacional-Catolicismo, no sorprende en nada el resultado final.

Del laicismo del Estado español, lo único que se desprende para la ciudadanía es una garantía mínima y personal, que el Estado no ayudará a la Iglesia a inmiscuirse en la esfera privada de cada cual, ni a hacer proselitismo en su favor, ni a aceptar certificaciones de fe con trascendencia civil, pero poco más… La realidad es que se impusieron las “relaciones de cooperación”, eufemismo con el que se disfraza la estrecha conexión entre el Estado y la Iglesia católica, “bendecida” por la Constitución. Esta relación consiste en un variopinto grupo de privilegios económicos y fiscales y de representación para la Iglesia, incluido el favor que le hace el Estado de recaudar los donativos de los católicos a través de la declaración de la renta, pero, sobre todo, la no intención de expulsar a la Iglesia de la esfera oficial y mucho menos de obligar a los cargos y funcionarios del Estado a ejercer un laicismo activo y abstenerse de participar en actos religiosos o a utilizar o exhibir simbología católica en actos oficiales. La Iglesia católica se le permitirá hacer política, y mucha, no sólo desde el púlpito, sino a través de sus propios medios de comunicación, sus comunicados institucionales o sus homilías donde se atreverá a lanzar a la cara de los altos representantes del Estado proclamas políticas para espanto de todos. La Iglesia todavía se ve en España con autoridad para influir en la política y en los políticos.

En el Título VIII de la Constitución española de 1978 es donde más se la jugó en nuevo Régimen, aunque no le quedaba otro remedio, si quería ser un proceso creíble y enganchar al tren a las oligarquías vasca y catalana. Así como la cuestión religiosa no tiene nada que ver con la de la II República, paradójicamente, la descentralización se planteó poco menos que como una copia de la Constitución de 1931. Pero ni la legislación descentralizadora de la República ni la del Régimen juan-carlista tienen que ver con un régimen descentralizado homologable internacionalmente. Tan centralista es la Monarquía juan-carlina como lo fue la República.

De entrada se echa de menos una enumeración expresa de los Estados, Comunidades o Regiones que componen el Estado español y de la relación entre ellos (federados, confederados, unidos, etc.) sólo se sabe que cada uno es autónomo frente al gobierno del Estado. Resabio de tres siglos de centralismo, el Estado se constituye centralista en origen y en su funcionamiento básico y la autonomía regional en una especie de carta otorgada por las Cortes Generales; una situación graciable del Estado central, que el gobierno recorta a voluntad y que algunos partidos ya pretenden revertir.

En el proceso descentralizador “a la española”, los elementos identitarios o históricos de una comunidad humana, son accesorios. El proceso descentralizador se basa más bien en una relación de poder, entre la oligarquía del centro y sus representantes políticos y las periféricas (principalmente la vasca y la catalana) y los suyos, plasmada en un pacto político (el estatuto de autonomía); que delimitan una área política de influencia para las segundas (el territorio de la Comunidad autónoma) y un nivel de autogobierno. En la organización autonómica del Estado español la identidad fuerte la marca pues la potencia económica de la oligarquía local y la estructura política diferenciada, no la identidad histórico-cultural propiamente dicha (que en el caso vasco y catalán es coincidente). Es a esta potencia y fuerza negociadora a lo que el Estado le da valor para iniciar, mantener e incrementar el proceso de autonomía. El sistema se basa en un proceso de negociación permanente de transferencias de competencias y de presupuestos entre los representantes de la oligarquía local y el gobierno. Esta es la esencia del sistema español de descentralización. En este aspecto Aragón (los aragoneses que por historia e identidad hubiéramos tenido que estar de los primeros) tiene el nivel autonómico real que corresponde a la fuerza de su pequeña oligarquía muy dependiente y “obediente” y a un sistema de partidos regionalistas comparsas locales de las formaciones centralistas. En esta situación el Pueblo aragonés no tiene fuerza negociadora relevante.

La propia corrupción o vicio de partida de este sistema de descentralización lo hace permanentemente indeterminado y extraordinariamente conflictivo. El sistema de autonomías es utilizado por las oligarquías locales y las centralistas como ruedo en su inacabable confrontación y sirve para disfrazar de “conflicto territorial” lo que realmente es un enfrentamiento entre clases dominantes con intereses divergentes que no han compartido nunca al cien por cien los mismos intereses económicos o políticos. El proceso independentista de Catalunya hubiera sido más difícil de plantearse en un sistema realmente descentralizado, con definición federal o confederal de los sujetos territoriales con un sistema de distribución de competencias tasado. Hoy la oligarquía catalana parece dispuesta a seguir el impulso de su pueblo, intentando manejar los hilos del proceso a través estructura política que la representa. Para la oligarquía catalana los elementos subyacentes del conflicto no son otros que la avaricia presupuestaria; el tremendo coste de mantenimiento del tinglado político del centralismo madrileño; el gasto financiero realizado para asegurar los beneficios de la oligarquía española y el arrogante intento de ningunearla y aprovecharse de la crisis para darle un golpe mortal.

El último frente, el político, quedaría asegurado con el diseño de un sistema electoral y de partidos ad hoc.  El sistema oligárquico de poder exigía un tipo de “democracia limitada”, pero no a través de restringir la participación de opciones políticas (Suárez tuvo que legalizar al PCE para ser creíble), sino mediante un modelo de partido controlado por una dirección política profesionalizada: Un sistema electoral de listas cerradas y unas formaciones políticas burocratizadas han asegurado el control de las candidaturas por unos aparatos de partido, que han actuado como correa de transmisión de los intereses políticos y los negocios de la oligarquía del Ibex 35. Las direcciones nacionales, cubiertos sus miembros por cooptación, son las que han controlado cargos, empleos y candidatos, a través de procesos internos que no tienen nada de democraticos. El control sobre los candidatos minimiza el riesgo de “desviaciones” al margen de la alianza preestablecida entre la política y la oligarquía. El líder del partido es el que encarna y ejerce su acción política, sin que los candidatos electos (que deben levantar o agachar el brazo según se lo diga el partido) tengan autonomía política real. En este sistema de partidos el debate político interno es sólo en si estás o no de acuerdo con la dirección y la disidencia supone la marginación o la expulsión del partido.

Todo estuvo “montado” y “bien montado”. España parecía una democracia y que el pueblo realmente formaba parte de ella, hasta que la crisis de la deuda y sus consecuencias pusieron a cada cual en su sitio y con la “casta” de políticos ya formada, avara y mediocre, dedicada al tráfico de influencias y como único compromiso cierto de salvaguardar y sacar rendimiento de su status privilegiado.

La crisis del sistema político de la Transición es evidente desde el momento en que las nuevas propuestas se buscan fuera del ámbito del bipartidismo (Podemos) o incluso de la legalidad vigente (República, independentismo). Se percibe el inmovilismo del sistema y el intento de exprimir sus posibilidades a toda costa, sin reformas. Resulta flagrante a cualquier nivel de inteligencia que el Gobierno ha echado sobre la ciudadanía no sólo el coste de la crisis sino también el coste de mantener los altos rendimientos de los negocios de la oligarquía. Ni un mínimo para el alivio del Pueblo, ni dación en pago, ni suspensión de los desahucios, dos medias “de justicia” elemental para los tiempos que corren. Por primera vez desde los 80 el hundimiento electoral de un partido del turno no ha supuesto el repunte del otro. Extrapolados a próximas convocatorias se intuye el colapso del sistema. En este contexto abdica el Rey. Se cambia la cara del Rey y a esperar que el efecto euforizante de una segunda Transición que le dé más recorrido a un sistema que denota más que nunca sus carencias democráticas.

Arnau de Borau

, , , , , ,

No hay Comentarios

Programa Político de Estado Aragonés ante las elecciones municipales de Zaragoza de 2015.

Texto provisional, aprobado en Asamblea Extraordinaria en Zaragoza el 29 de junio de 2014.

¿Por qué a las elecciones municipales de Zaragoza?

La gente de Estado Aragonés decidimos hace ya tiempo apostar por nuestra participación prioritaria en las elecciones municipales de Zaragoza, en primer lugar, porque somos un grupo de militantes de base del nacionalismo de izquierda, en su mayoría de la capital de Aragón, que la conocemos y nos hemos implicado en proponer soluciones a sus problemas, tanto a nivel político como asociativo. Sabemos que, si alguno de nosotros fuese elegido concejal, contaría con el apoyo del resto para desarrollar su labor de manera más que digna y positiva para la ciudad.

Por otro lado, venimos constatando desde hace tiempo que otras fuerzas aragonesistas, por sus propuestas y su política de alianzas han abandonado un objetivo fundamental: la constitución de Aragón como Estado, con una constitución propia como ley fundamental y no dependiente de un Estatuto de Autonomía otorgado por las Cortes Españolas. Es preciso empezar a luchar por ello desde la base y eso significa comenzar desde las elecciones municipales.

No renunciamos a posibles coaliciones en el futuro, todo lo contrario: pensamos que la unidad de todos los soberanistas aragoneses es un objetivo prioritario, al menos a medio plazo, pero también esperamos la reacción al respecto del resto de las gentes aragonesistas, y así hoy hemos decidido dar un paso al frente y comprometernos políticamente para avisar de que el aragonesismo político se convierte en una expresión vacía si no se lucha por la recuperación de nuestra soberanía como pueblo.

El compromiso de Estado Aragonés.

1.- Escaños en blanco de las diputaciones provinciales.

Lo primero que hacen los concejales cuando son proclamados como tales por un partido que también ha conseguido entrar en la diputación provincial es reunirse para elegir a los diputados provinciales que les correspondan. Estado Aragonés se compromete a dejar los escaños provinciales en blanco, en caso de obtenerlos. Así mismo nos comprometemos a participar tan solo en futuras hipotéticas coaliciones electorales si, explícitamente, rechazan de plano participar en las diputaciones provinciales.

La necesidad de la regeneración democrática y el recorte de gasto innecesario en burocracia pública es un asunto serio. Las diputaciones provinciales aragonesas son superfluas y anacrónicas. Es preciso articular un discurso de rechazo y una actuación de boicot a las mismas, pasó el tiempo de su “vaciado de competencias desde dentro”. Hay que derribarlas desde afuera.

Cualquier fuerza política aragonesa sabe que esto es así, si no se comprometen a ello es porque las Diputaciones son “pesebres” donde colocar con buenos sueldos a los burócratas del partido. Cualquier discurso supuestamente regenerador que no asuma el boicot a las diputaciones provinciales aragonesas es, a nuestro juicio, falso y vacío. Por eso este punto es para nosotros fundamental e innegociable.

2.- Zaragoza debe cambiar de Alcalde.

Votar a Estado Aragonés significa por cambiar a Belloch al frente de la Alcaldía de la ciudad. Eso no quiere decir que, tras las elecciones, nuestros hipotéticos concejales no puedan votar a alcalde a otro candidato, si así lo consideramos los simpatizantes y militantes de Estado Aragonés en Zaragoza reunidos en Asamblea. Pero para ello es imprescindible la retirada del alcalde que ha traído la ruina económica a la ciudad. Los concejales de Estado Aragonés no votarán a Belloch como alcalde de Zaragoza. En todo caso, la izquierda zaragozana en su conjunto debe reaccionar y decirle al PSOE que, aunque volviese a repetir como fuerza principal de la izquierda en la ciudad, su cabeza de lista debe cambiar si quiere formar parte de la ola de renovación política que sacude a toda Europa. Si la izquierda zaragozana, en especial el PSOE, siguiese anclada en las prácticas políticas anteriores a la recesión de 2008, lamentablemente merecería una crisis.

3.- Guión de Programa Municipal:

3.1.- Economía y Hacienda:

Zaragoza tiene una economía intervenida por el Gobierno Central. No puede pagar las deudas que tiene. Ello es consecuencia directa de la política despilfarradora de los últimos años: Expo 2008, especulación inmobiliaria y gastos suntuarios de diversa índole. Una política dirigida por Belloch pero apoyada por todos los partidos del Ayto. y la mayoría de la población. Debemos asumir que la ciudad no va a llegar al millón de habitantes y por tanto es preciso recortar el gasto corriente, comenzando por el sueldo de los concejales y el número de cargos de libre designación en el gobierno municipal. Es preciso reactivar la economía de la ciudad y para ello es preciso que el Ayto. pague a los proveedores locales puntualmente. Debe terminarse la práctica institucional de pagar tarde y mal, de financiarse a costa de los proveedores, pues ello encarece los costes a largo plazo, excluye a los proveedores locales y atrae a las multinacionales que se hacen con los servicios públicos privatizados, convirtiendo al Ayto. en su rehén por medio de la deuda.

3.2.- Urbanismo:

Hay que priorizar las actuaciones en la ciudad consolidada y asumir que los barrios de nueva creación no van a poder seguir creciendo. Las grandes inversiones deben esperar a que se equilibre la deuda. Es fundamental realizar una minuciosa auditoría del Área de Urbanismo, que despeje las dudas sobre corrupción. Aumentar la recaudación por medio del urbanismo no se puede conseguir por medio del aumento de la presión fiscal, sino de la actividad económica. Hay que poner en valor toda la infraestructura industrial, agraria y de servicios para facilitar la instalación de pequeñas y medianas empresas de capital endógeno. Zaragoza no va a crecer porque se hagan más pisos que se quedarán vacíos, sino porque aumente su producción económica en la base.

3.3.- Medio ambiente. El desarrollismo económico y su gigantesca deuda se cobró una víctima: el Río. Las actuaciones en su cauce han aumentado el riesgo de inundación con una riada normal. Hay que conjurar ese peligro y para ello hay que eliminar los obstáculos que se han puesto enel cauce, que recupere el máximo de su anchura natural. Eso pasa por la demolición del llamado azud del Ebro en Vadorrey y liquidar la “experiencia” de navegabilidad en el Ebro. Es uno de los gastos suntuarios más inútiles de la etapa anterior, y además peligroso. Por otro lado, hay que reinstaurar la guardería de montes municipal: se están dando casos inaceptables de ocupación de caminos y monte público por grandes propietarios rurales, en un ejemplo del más rancio caciquismo decimonónico.

3.4.- Acción Social: la recesión de 2008 nos ha llevado a una situación de crisis de subsistencias, la dignidad de la ciudad se cifra en la capacidad pública para garantizar los derechos fundamentales de sus ciudadanos. No deben escamotearse esfuerzos en este sentido, la colaboración institucional debe ser total, al margen de partidismos.

3.5.- Participación Ciudadana. Cuando hay recursos escasos y necesidades críticas hay que decidirse entre lo urgente y lo importante. La única forma de realizarlo es con la participación ciudadana. Desde hace décadas hay experiencias internacionales en Presupuestos Participativos, tanto a nivel de barrio, distrito como de ciudad. El actual Reglamento de Participación Ciudadana (aprobado en su día por unanimidad, bajo la égida del PP) es completamente inoperante en ese sentido. Hace falta un nuevo Reglamento de Participación cuyo objetivo sea organizar el debate ciudadano y popular en torno a los presupuestos municipales, las inversiones y la deuda.

3.6.- Política Cultural Aragonesista. La política cultural del ayto. de Zaragoza es pretendidamente neutral en este sentido. Pero nada es neutral, la marginación de la cultura aragonesa de las actividades de la ciudad, cuando no abierta exclusión como en el caso de los Festivales del Ebro es una clara apuesta españolista. Hay una agenda oculta en la Delegación de Cultura para marginar todo lo que huela a “aragonés”, que se considera “pueblerino” y “antiguo”. Nosotros pensamos que será imposible que los aragoneses podamos sobreponernos a la recesión si no recuperamos nuestra dignidad como Pueblo. Y eso significa apostar decididamente por la cultura aragonesa, no exclusivamente, pero ¿cómo es posible que no haya ni un solo grupo que haga música popular aragonesa de cualquier estilo en los Festivales del Ebro de 2014? Nos recuerda a la exclusión de los gaiteros de la charanga de gigantes y cabezudos, así como de los grupos musicales aragonesistas, en 1989. Esto es un ejemplo más del proceso de recentralización del Estado Español.

No hay Comentarios

Circular del Secretario General de Estado Aragonés. Asambleya Cheneral 29-junio-2014

Zaragoza, 21 de junio de 2014

Este 29 de junio hemos convocado Asamblea General Extraordinaria de Estado Aragonés. En ella hablaremos de las elecciones de 2015. Aprobaremos un primer texto, borrador, de Programa Municipal de Zaragoza, elegiremos comité electoral, hablaremos de posibles candidatos y candidatas y también de posibles alianzas electorales.

En este sentido, es de destacar que Puyalón de Cuchas ha respondido, de manera extraoficial, a nuestro mensaje para reiniciar conversaciones: “hay que dejar pasar el tiempo”, dicen mientras se extienden noticias que afirman que están en negociaciones con IU y Podemos de cara a próximas convocatorias electorales.

No descartamos una coalición unitaria de los soberanistas aragoneses, pero no vamos a insistir más. En todo caso esperaremos a que nos llame quien quiera que compartamos proyecto.

Sinceramente, creemos que una coalición IU-Podemos carecerá de programa aragonesista, en ella la participación de independentistas sería meramente anecdótica y tan sólo contribuiría a retrasar la necesaria unidad de quienes queremos que Aragón vuelva a ser un Estado.

En Estado Aragonés creemos en esa unidad, pero reconocemos que ahora mismo tan sólo podemos contemplar ir en solitario a las elecciones municipales de Zaragoza. Es importante que lo hagamos, pues creemos sinceramente que la recuperación de Aragón pasa porque la capital salga de su letargo y lidere la salida de la crisis del país, de igual forma, la soberanía de Aragón sólo se podrá conseguir con una considerable presencia política del soberanismo en Zaragoza.

Antes de ser grande, hay que ser pequeño. Empezaremos por poco, pero no nos rendiremos.

A otros niveles, observamos cómo el Régimen Español se sucede a sí mismo, y el nuevo Rey, Felipe VI de España, insinúa reformas o cambios, que de momento los son tan solo de imagen. ¿Qué papel le tiene reservado el Régimen a Aragón? ¿De verdad se quiere evolucionar hacia una Monarquía Federal como la belga? ¿Qué iniciativas pueden tomar al respecto unos poderes públicos aragoneses donde el soberanismo no pesa ni un gramo?

El gobierno de España hace una reforma fiscal anunciada como “bajada de impuestos”, efectivamente, con el menor número de tramos (truco habitual para reducir la progresividad) quienes ingresen más de 60.000 € brutos por año pagarán mucho menos, pero quienes cobren entre 13.000 y 17.000 € brutos por año, o sea, la mayoría de los trabajadores con contrato indefinido y de cualificación media y media-baja, pagarán más. El PP cuida su base social y la anima a crear opinión para seguir recabando su apoyo, pero asume que los obreros no le van a votar en la vida, a menos que se equivoquen.

En Europa los partidos socialdemócratas han decidido apoyar como presidente de la Comisión Europea al Democristiano Junker, que se ha visto cuestionado por los conservadores británicos y otros euroescépticos de derecha. “La Gran Coalición” entre democristianos y socialdemócratas se consuma a nivel europeo. Puede que no tenga repercusión en España: ¿acaso el PP es democristiano o el PSOE socialdemócrata?

El panorama del país y del mundo requiere el compromiso político de los soberanistas aragoneses. Si quieres y puedes, nos vemos el domingo 29, y si no, ya sabes cómo encontrarnos.

Entabán!

R. Fleta

Secretario General de Estado Aragonés

,

No hay Comentarios

Análisis de las Elecciones Europeas 2014

Europeas 2014       En contra de todas las previsiones, la participación ha subido en las elecciones europeas de forma generalizada. Y lo ha hecho, también de forma generalizada, para castigar a los partidos conservadores de todos los países. Hasta tal punto es así, que tanto el Presidente del BCE como la Canciller alemana ya anuncian un giro en la política económica general: subirá la inflación, se devaluará el euro y se competirá así con la política fiscal y monetaria de USA, UK y Japón. Los bancos europeos ganarán menos dinero a costa de la deuda pública y los créditos a las empresas y el consumo serán más baratos.

       Y es que los conservadores han perdido más de 60 diputados, su Eurogrupo se ha reducido casi en una cuarta parte. Los Socialdemócratas han subido demasiado poco, así como los Verdes, Liberales e Izquierda, con lo que el Presidente de la Comisión seguirá siendo Conservador, pero después del aviso, la economía hay que reactivarla, o los conservadores caerán como fruta madura. Porque esta vez se han visto debilitados además por su derecha, por unos partidos ultras y eurófobos con los que nunca pactarán, (recordemos que, al revés que en España, en Europa los fascistas perdieron la última Guerra Mundial).

       En la Circunscripción España, PP y PSOE han cosechado entre ambos menos de la mitad de los votos, lo que es completamente inaudito, saliendo relativamente fortalecidos los partidos pequeños. Pero esto no es el fin del bipartidismo, fundamentado en la provincia como circunscripción en las Elecciones Generales (casi la mitad de los diputados son de provincias que eligen 7 diputados o menos, con lo que los partidos pequeños apenas cuentan en el Congreso).

       Lo más destacable de los resultados en España que es, electoralmente, Cataluña ya no es de España. Allí ganan los  Socialdemócratas (ERC, aunque aún no puedan ser aceptados en el correspondiente eurogrupo) y como segunda fuerza es uno de los puntales del Partido Liberal Europeo: Convergencia Democrática de Catalunya. Los conservadores (PP) y socialdemócratas oficiales (PSC) se han convertido en partidos pequeños.

       La segunda consecuencia importante es la irrupción de Podemos en la izquierda. Todo un puñetazo en la mesa dado por los sectores populares, votantes de izquierdas, hartos de los maniobrerismos, cálculos y corruptelas de los partidos de la izquierda clásica. “El Coletas”, un líder mediático, con un movimiento de masas articulado en torno a la comunicación de mensajes sencillos y contundentes, pero sin organización formal, se ha convertido en el primer partido de la izquierda española (hay que recordar que Izquierda Plural es una coalición de partidos y movimientos, no un partido en sí misma).

       Las personas que nos reunimos en Estado Aragonés hemos votado de manera diversa:

       Algunos hemos optado por Podemos, llevaban un aragonés de número 5, un tipo honesto, y su líder español sin duda es carismático y potente, ambos contrastn demasiado con los paniaguados que proliferan en Aragón y España, como para que no fuese una buena opción votarles. Habrá que ver cómo evoluciona Podemos y cuál es su proyecto para Aragónaunque tal vez no sea más que lo que parece a simple vista: un terremoto interno de Izquierda Unida de Madrid que ha sacudido a toda la izquierda española.

       Otros hemos votado a ERC. Su política de recortes la ubica en la socialdemocracia europea “normal”, pero tiene un proyecto político para acabar con la “casta”: separarse de España y constituirse en República. Lo que hizo toda Sudamérica en el siglo XIV, vaya.  Muchos catalanes (no más de un millón cien mil, es cierto) han llegado ya a la conclusión de que el Estado Español no es reformable y que urge la independencia como forma de acabar con la decadencia. Sinceramente, algunos preferimos políticamente Cataluña a Andalucía.

       Otros hemos votado a Primavera Europea. No le ha ido mal a la CHA, después de ver cómo IU rompía el pacto de coalición a las Europeas. Esa traición la dejaba en tierra de nadie, pero ha sabido maniobrar (no siempre es malo saber hacerlo) y se sumó a última hora con Equo y las buenas gentes de Compromís. Esos valencianos que están en contra del Trasvase del Ebro. Mejoraron los resultados de cuando iba con los soberanistas, a la vez que han neutralizado a Equo en Aragón y mantenían su estatus de partido europeo. Sin embargo, esta opción significa otro bandazo en su política. ¿Mantendrá CHA esta vez el rumbo o intentará girar hacia el nacionalismo en las elecciones autonómicas de 2015?

       Otros hemos votado a Los Pueblos Deciden, que han conseguido un eurodiputado y ahora debaten si entrar en ALE o en la Izquierda Europea. Hay evidentes connotaciones ideológicas con Puyalón, a pesar de los pesares. Y además, Puyalón se ha consolidado como el grupo más fuerte dentro del soberanismo de izquierdas aragonés, pero no puede reivindicarse como su hegemónico referente político. Tal vez sus candidatos no eran representativos del conjunto de la izquierda soberanista aragonesa y por ello su impresionante campaña en la calle y la carretera no ha cuajado lo que merecía.

       Algún amigo nos dice incluso que ha votado al Bloque Aragonés, donde se han reagrupado los carlistas de izquierdas con algunos foralistas provenientes de TA. Para ser tan pocos y no haber hecho prácticamente campaña, aún han sacado una tercera parte de los votos de Puyalón.

       Nadie puede sustraerse a los dos terremotos que han conmovido las urnas en la Circunscripción España: la independencia de Cataluña y la decadencia de las burocracias políticas en la izquierda.

       Tampoco debemos perder la perspectiva de que una política monetaria expansiva a nivel europeo puede inflar otra burbuja y significar, a medio plazo, una huída hacia adelante.

       Que cada uno reflexione. Pero es obligatorio comprometerse. En las próximas elecciones municipales, Estado Aragonés estará presente.

 

Rafel Fleta

Secretario General de EA.

 

, , , , , , ,

No hay Comentarios

Circular de Estado Aragonés

Estado Aragonés.

Actos públicos:

14 de abril: manifestación republicana. Hicimos corro algunos militantes y simpatizantes de Estado Aragonés, arrimándonos a la gente de Unión por la Tercera República. La manifestación fue convocada por el Ateneo Republicano de Zaragoza y tuvo profusa participación sobre todo de gente del PCE. Decidimos acudir porque creemos importante recordar que Estado Aragonés fue un partido republicano y que su bandera, se quiera o no, fue la bandera, oficiosa, de Aragón en los años de la II República Española. Hoy vuelve a ser nuestra propuesta para la República Aragonesa por construir.

1º de mayo. Manifestación de CGT, IA, STEA, CATA y SOA. Hicimos corro igualmente, decidimos venir a esta manifestación porque la mayoría estamos demasiado hastiados de UGT, CCOO y OSTA, y como algunos somos militantes de CGT, nos integramos en el cortejo de este sindicato, que era el más numeroso. Destacó la participación de grupos en conflicto, como los Jardineros de FCC, Stop Desahucios y otros.

No celebramos el 23 de abril, porque ya hace tiempo que consideramos que, aun siendo una fecha importante para Aragón, para la consecución del Estatuto de Autonomía, sigue teniendo un carácter religioso que la vincula al Régimen Monárquico. Creemos que debe tenderse a la despolitización de la fiesta y que deben potenciarse otras laicas, como las antedichas, o el 20 de diciembre y el 29 de junio.

Nuestra participación o no en estos actos, fue voluntaria, se puede decir que representativa de Estado Aragonés, pero respetando en todo momento la opción personal de cada uno: no hay consignas, cada militante de EA puede afiliarse a la asociación, sindicato o movimiento que estime oportuno.

6 de mayo: Unidad de la Izquierda. La Asociación Ateneo (que no tiene nada que ver con el antedicho) sigue con sus actos en pro de la unidad de la izquierda aragonesa. Este día convocó un acto donde 60 personas seleccionadas hablaron en pro de esa unidad. Se visualizó una claro acercamiento entre IU y Podemos. CHA, Puyalón de Cuchas e Izquierda Anticapitalista parecían desmarcarse. La participación de gente del PCE nos pareció desproporcionada, o al menos innecesariamente repetitiva.

Nosotros hemos publicado un artículo en nuestro blog al respecto de la unidad electoral de la izquierda, que os animo a leer.

Situación Política de la Izquierda Aragonesa.

IU continúa su discurso por la unidad, que resulta avasallador para los grupos a los que les ofrece, les insta más bien, a participar. Como hace 25 años, IU vuelve a funcionar como el movimiento cívico-político impulsado por el PCE en el que todos debemos integrarnos so pena de ser acusados de sectarismo o cosas peores.

Este avasallamiento ha influido, sin duda, en la decisión de CHA de ir en coalición con Equo a las Elecciones Europeas. No ha sido la peor decisión posible, pero CHA la tomó tras renunciar a ir en coalición con Bildu y BNG, continuando su deriva ideológica hacia quién sabe dónde. La profusa utilización de la figura de Labordeta, ahora con Ángela Labordeta de candidata europea, la sume en una especie de “bucle labordetiano”, como si la Dirección de CHA esperase que la invocación de la memoria del prohombre de la patria la pudiese salvar de la decadencia en la que se encuentra.

¿La ruptura con IU se consumará y el previsible giro nacionalista logrará sacar a CHA de este bucle labordetiano?

Puyalón de Cuchas ha ocupado el lugar dejado en la coalición Europa de los Pueblos por CHA (ahora llamada “Os Pueblos Deciden”). Aquél magma que era “Cucha Independentista” hace 5 años integrado en Iniciativa Internacionalista, hoy ha decantado en un partido político que ejerce de vanguardia de un auténtico movimiento socio-político, aunque todavía en mantillas. Es lo que Purna, la organización juvenil vinculada a Puyalón de Cuchas, llama “proceso de leninización”. Purna ya se proclama sin rubor marxista-leninista.

¿Crecerá PYLN electoralmente hasta madurar políticamente y convertirse en un partido de corte eurocomunista?

En Estado Aragonés seguimos apostando por la unión electoral de todos los soberanistas aragoneses, algunos hechos nos hacen ser moderadamente optimistas a largo plazo, aunque somos conscientes que esa unión, siquiera parcial, probablemente no estará madura para mayo de 2015, aunque nos gustaría que se diese algún paso en ese sentido.

Nosotros nos reafirmamos en nuestras ideas socialistas de autogestión, herederas de las plasmadas por el PSA en su II Congreso de 1978, con los matices impuestos por el tiempo, sobre todo el hecho de que entonces el Pueblo Aragonés necesitaba siquiera existir como Comunidad Autónoma y hoy nos apremia recuperar nuestra soberanía plena, convirtiéndonos en un Estado.

Así, vamos a continuar trabajando de cara a las elecciones de mayo de 2015, si quieres participar, seguro que sabes cómo contactar con nosotros.

Rafel Fleta

Secretario General

, , , , , , , , , , ,

No hay Comentarios

La unidad electoral de la izquierda aragonesa.

Una papeleta para Aragón

La asociación zaragozana Ateneo me ha ofrecido intervenir en un acto el próximo 6 de mayo sobre la unidad de la izquierda aragonesa. Aquí expongo mi opinión, respaldada por los compañeros del Consello Nazional de Estado Aragonés:

Una hipotética unidad electoral de la izquierda aragonesa (o de una parte de la misma), debería tener como objetivo el cambio de Régimen político, cambiar la actual monarquía española por un Estado Aragonés. El estado aragonés podría, perfectamente, formar parte de una República Federal Española, si así lo quieren los aragoneses.

Pero también hay que evitar que este cambio de Régimen se quede en algo formal: hay que quitar efectivamente el poder a la oligarquía financiera española: Las 20 familias que monopolizan el poder económico en el Ibex35, y que marcan la agenda de los gobiernos del Reino de España, y que marcarían también los de la hipotética futura República.

Porque si vamos a una unidad electoral con la intención tan sólo de entrar en la gestión gubernamental, más vale que sigamos con nuestras candidaturas auto-referenciales.

¿Cómo hacerlo? Con paciencia y a largo plazo:

Primero hay que entender que, las de mayo de 2015, son dos convocatorias distintas para cuatro niveles institucionales (municipio, comarca, provincia, comunidad autónoma), por tanto, puede haber acuerdos en una convocatoria que no se den en la otra.

La lógica nos dice que lo más sencillo y eficaz es comenzar desde abajo e implicar a las principales fuerzas de la izquierda aragonesa. O sea, afrontar el problema desde la perspectiva de las elecciones municipales y desde el diálogo entre CHA e IU.

Viendo el asunto desde una perspectiva local, sabemos que tanto IU como CHA son partidarias de la constitución de Aragón como comunidad uniprovincial y la subsiguiente disolución de las diputaciones provinciales aragonesas. Nuestra propuesta sería solicitar a CHA e IU que diesen libertad a sus agrupaciones comarcales para presentar candidaturas unitarias por comarcas (”La Izquierda de la Jacetania”, “La Izquierda del Bajo Aragón”, “La Izquierda de las Cinco Villas”, “La Izquierda de Zaragoza” …). Formalmente deberían ser candidaturas municipales independientes, no coaliciones, para ajustarse a la Ley Electoral. Y, en todo caso, hubiese pacto o no, en las tres diputaciones a la vez o por separado, ambas formaciones deberían comprometerse a no designar diputados provinciales tras las elecciones, exigiendo la disolución de las tres diputaciones provinciales de Aragón.

¿No queremos la reducción del número de políticos? Aquí tenemos la manera de eliminar unos 100 diputados provinciales de un plumazo, con todos sus asesores y coches oficiales además de 8 senadores. Las competencias de las diputaciones provinciales, sus propiedades y sus funcionarios pasarían a la DGA o, en su caso, a las comarcas, y punto.

Rafel Fleta

Secretario General

Estado Aragonés.

, , , , ,

No hay Comentarios

Aragón intervenido por Montoro: Rudi es culpable.

Cuando Rudi tuvo que hacer frente a su primera crisis de gobierno -tras las elecciones de generales de 2011- la situación económica era dramática, pero se esperaba que la dirección del BCE sujetase el entramado político-financiero que solemos denominar “Euro” y que una pequeña Comunidad Autónoma como Aragón, con serios desequilibrios territoriales pero unas relativamente buenas cifras macroeconómicas, sólo tendría que “hacer bien los deberes” para coger el tren de la recuperación económica.

La salida de Garcés para irse con Rajoy le dio la oportunidad a nuestra Presidente de colocar a José Luis Saz, un reputado tecnócrata de la Cámara de Cuentas. Sin duda estaba en la órbita del PP y su trayectoria auguraba rigor en la gestión presupuestaria.

Además, Rudi debió percatarse de que los recortes iban a ser mayores de los previstos en principio, y que un perfil demasiado técnico de su gobierno no aguantaría el tirón, así que decidió poner a dos veteranos: Lobón y Aliaga, de larga trayectoria política y experiencia, a llevar las carteras de agricultura e industria, respectivamente. Dos especialistas en vender humo: hablar mucho y hacer poco. Justo lo que necesita un gobierno sin capacidad de maniobra económica.

El PP se dedicaba a lanzar la especie de que “las culpables del déficit son las autonomías” y Rajoy y Montoro hicieron recaer sobre ellas el peso de los recortes. Como hemos sufrido los ciudadanos, recortar en las autonomías significa recortar en servicios, significativamente en Sanidad, Educación y Servicios Sociales.

Así que, mientras Lobón y Aliaga vendían humo, Olivan y Montserrat -titulares de Sanidad y Educación- se empleaban a fondo en los recortes y Saz trataba de mantener el equilibrio. Pero la oligarquía madrileña es insaciable y Montoro exigía más. No importaba que ya en 2012 Aragón hubiesen hecho serios recortes en la estructura y en los servicios, ni que se hubiese cumplido el objetivo de déficit a base de incumplir buena parte del Presupuesto, ni que el balance primario (el equilibrio entre gastos e ingresos, sin contar los gastos financieros) de Aragón tuviese superávit. Aragón debía seguir apretándose el cinturón, recortar más y amortizar su deuda más rápidamente. Pero aquí se pensaba de otra manera, y José Luis Saz no apoyó las cuentas de Montoro en la reunión que éste mantuvo con los Consejeros de Economía de las CCAA para preparar el ejercicio de 2013. Era la callada rebelión de un técnico, que tampoco daba para más.

Como consecuencia, durante 2013 el gobierno de Aragón, liderado por Saz, levantó el pie del acelerador de los recortes, incrementó, keinesianamente, la partida de inversiones (Aragón es la única CA que lo ha hecho, según reconoció amargamente un oscuro Director General venido de Madrid a abroncarnos); pero sobre todo cumplió la previsión de ingresos (un 98%, lo nunca visto) y mantuvo el superávit en el balance primario (ni una cosa ni otra ha conseguido el gobierno de España). El déficit se fue en unas décimas ¿Por qué? El Consejero Saz lo explicó en la reunión de la Comisión de Economía de las Cortes de Aragón: nos ha perjudicado la ingeniería contable de Montoro. ¿Qué ingeniería contable? La que le permite a Montoro incumplir “tan sólo” en una décima la previsión de déficit español mientras mantiene su déficit primario: El Reino de España es el único socio de la UE que tiene más gastos corrientes que ingresos corrientes, esto es, que sigue financiándose con deuda. Las habilidades como prestidigitador de Montoro desesperan en la Comisión Europea , que ya está realizando quitas de deuda a Grecia por haber equilibrado su presupuesto.

Es lógico: “Los hombres de negro” de la Troika les dicen a los gobiernos del Sur: “equilibrad vuestro presupuesto, obtened más ingresos corrientes que gastos corrientes, comenzad a financiaros íntegramente con vuestros ingresos, comenzad a amortizar deuda efectivamente, y hablaremos de comenzar a realizar quitas de la deuda.” Los calvinistas germánicos son inflexibles, pero actúan con lógica.

El Reino de España es el único que no cumple: debe seguir alimentando a una insaciable oligarquía, por mucho que el PP nos cuente milongas y la oposición se líe a la hora de explicar la situación (tan concentrada en las Elecciones Europeas). Al calvinismo germánico España enfrenta la eterna picaresca nacional-católica, que es muy flexible pero totalmente irracional.

Pero Aragón sí cumple. Jódete. Este humilde gobierno de Aragón, que justo se sostiene con los cuatro palos de un sombrajo, rozando la miseria e indigencia política y técnica, cumpliría los requisitos que la UE le exige al Gobierno de Rajoy. Montoro nos exige lo que él no cumple, en realidad, obliga a Aragón a más esfuerzos que los que impone la Troika para poder seguir gastándose en Madrid más de la cuenta (echarle alpiste a las 20 familias de la oligarquía financiera del IBEX35 sale caro). En definitiva, nos está robando.

Pareció que Rudi fuese a plantar batalla, puede que incluso más adelante lo haga, pues aunque parezca de cartón-piedra sin duda se da cuenta de que Rajoy la está chuleando. ¿Llegará a algún sitio el Recurso Contencioso-Administrativo que ha interpuesto Saz, y ha ratificado Rudi, frente a la intervención de las cuentas de la CA de Aragón por parte del Ministerio de Hacienda? No lo sabemos, pero de momento nos toca el papel, una vez más, de ejercer de “mula de carga de España”:

Montoro ha impuesto su ley en Aragón: nuestro gobierno está intervenido, Saz, el gestor riguroso pero con rostro humano, ha sido sustituido por un individuo sin experiencia ninguna en gestión económica, un burócrata de la escuela nacional-católica al que no le temblará el pulso a la hora de firmar lo que su jefe de Madrid le ponga delante; la cúpula del Salud ha sido fulminantemente destituida por recortar poco y para salvar a su jefe, el mayor jeta que se mueve en los pasillos de la DGA; sorprende que no haya también cambios en Educación, aunque quién sabe.

El PP de Madrid ha decidido que la ortodoxia económica de Saz era intolerable y, en una maniobra digna del viejo centralismo soviético, ha realizado la purga que necesita en la base para seguir su política en la cúspide: mantener las subvenciones a las grandes empresas y bancos (la más reciente el rescate de las autopistas madrileñas, previa al próximo capítulo del rescate-culebrón de la banca madrileña con los “Activos Fiscales Diferidos”)  mientras, el dinero sigue fluyendo de su  colonia interior preferida: Aragón.

En resumen: Rudi ha agachado la cabeza, en la enésima muestra de sumisión al Reino de España de un Presidente de Aragón.

Y sin embargo esto no es lo más triste. Lo más deprimente es ver cómo los portavoces oficiales y oficiosos del aragonesismo progresista dicen que ”el culpable del déficit es el PAR”. Por supuesto que el PAR también es culpable, básicamente por ser un yonqui del gobierno, pero el centro del problema es el expuesto: la oligarquía madrileña impone a Aragón una política irracional de recortes para mantener su hegemonía a cuenta del trabajo y los derechos de nuestro Pueblo. Que alguien que se dice aragonesista no quiera ver esto nos hace pensar en que, tal vez, no sea tan aragonesista; en que tal vez llegue el día en que el espacio del PAR lo ocupe la cripto-franquista UPD, y entonces alguno se alegrará y podrá quitarse el disfraz. Y no nos sorprenderemos:

¡Cuánto daño no tienen que hacerle aún a Aragón los jacobinos españoles disfrazados de aragonesistas!

Rafel Fleta

Secretario General

Estado Aragonés.

No hay Comentarios

Panorama ante las Elecciones Europeas en Aragón.

Ya ha quedado perfilado el mapa de candidaturas a las elecciones europeas, pues aunque las organizaciones que concurren a ellas todavía no han acabado de elaborar candidaturas y programas, ya podemos hacernos una idea de la línea que llevan. ¿A quién podría votar un independentista aragonés? La respuesta no es sencilla y en todo caso, tiene varias respuestas válidas.

Por un lado está CHA, que ha abandonado Europa de los Pueblos para integrarse en la candidatura impulsada por Equo, en la que participa también Compromís. De alguna forma vuelve al espacio de 1999, cuando impulsó la fracasada coalición con Los Verdes e Iniciativa per Catalunya ¿Significará este cambio de coalición su salida de ALE y su integración en Los Verdes? ¿o simplemente es fruto del temor  a verse “contaminada” por el independentismo “radical” de Bildu y BNG? Libre de contrapesos internos radicales, CHA busca abrir espacios entre votantes no-nacionalistas.

Por otro está Puyalón de Cuchas, que tras el fiasco de Iniciativa Internacionalista, se integra junto a EH Bildu y BNG en Los Pueblos Deciden, candidatura heredera de Europa de los Pueblos, solo que ahora Aralar y Eusko Alkartasuna, junto a Sortu, integran EH Bildu, el muy mayoritario socio vasco. Es más que probable que obtengan un eurodiputado que se integrará, con casi total seguridad, en ALE. Este hecho significa un avance en la normalización política de la izquierda abertzale, que matiza su oposición a la UE y el euro con una mera “posición crítica” al respecto. Puyalón de Cuchas evoluciona en coherencia.

Quienes mantienen la posición radical frente a la UE son las Candidatures d’Unitat Popular en Cataluña, que se oponen a las instituciones europeas, euro incluido, y renuncian a presentarse a estas elecciones en consecuencia. No han definido su posición concreta ante sus simpatizantes, así que no sabemos si darán “libertad de voto”, pedirán el voto nulo o la abstención.

En Cataluña las CUP le hacen la competencia directa a ERC, que mantiene su firme estrategia independentista: la proclamación de la República Catalana independiente del Reino de España es su máxima prioridad, quedando el resto de puntos programáticos relegados. Para ello no duda en entrar en el gobierno Mas, tragando con los recortes y con políticas neoliberales y aplazar cualquier otro objetivo social o político. ERC se presenta en solitario con el objetivo de convertirse en la fuerza socialdemócrata de referencia en Cataluña, para ello aspira a quitarle buena parte de los votos al PSC y sobrepasar en apoyos a CiU. ERC es la única fuerza política de la periferia del Reino de España que tiene una clara estrategia encaminada a obtener la autodeterminación, asumiendo para ello un gran desgaste por su izquierda, y pero representando la opción más clara ahora mismo de poner en jaque al Régimen Español. Aspira a obtener dos eurodiputados que se integrarán en ALE.

También creemos que merece una mención IU y su escisión Podemos, cuentan con la idea cada vez más extendida de que ahora la preocupación esencial es la crisis económica y no la “cuestión territorial”, ambas mantienen discursos federalistas, en el caso de Podemos se acepta explícitamente el derecho a la Autodeterminación e IU integra a Anova, escisión del BNG.

Son posiciones políticas bien diferenciadas, que pueden confluir o no en el futuro, y que a corto plazo deben perfilarse más. En concreto habrá que ver qué candidatos presentan y también en qué Eurogrupo piensan integrarse. Esto es muy importante, pues un eurodiputado sin grupo es un “no-adscrito”, lo que equivale a una especie de paria político sin capacidad de influencia, como el de UPD, por ejemplo. De hecho, no es recomendable votar a una candidatura que no tiene claro en qué eurogrupo integrarse, pues equivale a admitir que en realidad no tiene clara su tendencia política.

Por otro lado, no hay que perder de vista el nuevo sistema de elección de Presidente de la Comisión Europea. A partir de ahora el Consejo Europeo deberá nombrar al candidato con mayor respaldo en la Eurocámara. En un principio, los dos candidatos más probables son el del Partido Popular Europeo, expresidente de gobierno de Luxemburgo, y el del Partido Socialista Europeo, el socialdemócrata derrotado por Merkel en las pasadas elecciones alemanas. Pero en Europa hay un partido bisagra: el Partido Liberal Europeo, que es decididamente federalista y moderado (ha rechazado dos veces el ingreso de UPD por “centralista, jacobino y radical”), negociará con estos dos partidos a cambio de que su candidato, un belga flamenco, ostente la presidencia de la euro-cámara toda la legislatura.

Los Verdes-ALE y el Partido de la Izquierda Europea, grupos en los que se integrarán las candidaturas precedentes, tienen sus propios candidatos, aunque no parece que entren en la política de alianzas de las otras tres fuerzas, sobre todo el PIE.

Rafel Fleta

Secretario General

Estado Aragonés.

3 Comentarios

Adiós Monseñor, Adiós!

Nacional-catolicismo

Nacional-catolicismo

Rouco se ha ido… No sabemos donde… Acaso a una casa sacerdotal a gozar de una buena jubilación atendido por una monja o quizás por varias. ¡Es un cardenal de 5 estrellas…! Si algún cura ha representado alguna vez esa manera de ser tan católica de que hay que estar alerta y siempre combatiendo al demonio, ese es él. Claro que a falta de una aparición explícita del propio Satanás, que últimamente parece no querer dejar el calor del infierno para venir en persona al mundo, este conspicuo difusor del integrismo católico, lo ve representado en la izquierda, el separatismo, los y las abortistas, los y las homosexuales, la escuela laica, los apóstatas, bautizados que se han descarriado y, en general, cualquiera que no entienda la sociedad y la política como él. Lo que debe suponer aproximadamente entre el 80 el 90% de la población del Estado español.

¿Para qué le dedicamos una entrada en el Blog de Estado Aragonés? Pues para que no lo olvidemos. No conviene olvidarlo porque este obispo deja un legado. ¡Un legado muy peligroso…! Para este hombre la religión no es oración, misericordia o perdón, prácticas respetables donde las haya, pertenecientes al ejercicio individualizado de la religión. Para él la religión es un arma, una pura estrategia bélica, una guerra sin cuartel en contra de lo que la humanidad ha venido luchando los últimos 200 años; una lucha en contra del progreso social, contra la libertad, contra la democracia y contra la igualdad en su sentido propio, y, sobre todo, en contra del amplio desarrollo y del libre ejercicio de los derechos sociales e individuales, como que se pueda educar a alguien sin un referente religioso implícito o decidir que hacer con tu propio cuerpo.

Si alguien creía haberse perdido lo que supone experimentar el conocimiento en vivo de un espécimen nacional-católico, que no pase pena, pues este cardenal es un claro representante de esa corriente político-clerical-belicista. Y no es un eslabón perdido, es la perfecta continuidad con otras épocas de la historia… Porque “continuidad” es su significado personal en el oficio que ha desempeñado como eclesiástico y desde su puesto en la Conferencia episcopal. Es recordarle a la derecha española que su auténtico referente no es propiamente el “neoliberalismo” o cualquier otra nueva doctrina conservadora imaginable importada del mundo anglosajón protestante. Es recordarle que su auténtico referente es el nacional-catolicismo de toda la vida; ese que hace estar al católico-español siempre alerta, siempre en guerra (no sólo contra el demonio, eso es lo de menos) contra todo lo que no tenga su centralidad en el catolicismo, contra lo no entendido como español (para ellos una especie de etnia de credo que reza en castellano) o contra  lo que no es lo indicado por la Iglesia. Hoy el enemigo es más difuso para ellos. Ya escasean los liberales, los masones, los judíos y los comunistas, pero hay mucha gente, la gran mayoría, que quiere ver reconocidos y ejercer libremente sus derechos sin imposiciones morales o restricciones jurídicas y que son el blanco de sus ofensivas, de momento sólo, mediáticas y políticas. “Hay una resurrección del laicismo radical”, “el crimen del aborto ensombrece la historia de la humanidad”, “los jóvenes del 15-M tienen sus vidas rotas” son las nuevas frases del nacional-catolicismo que sustituyen a las “conspiraciones judeo-masónicas” de otrora.

Este es el referente que anima y resume la actual política del PP y es por lo que se comprende la ofensiva reformista que lleva el gobierno de Rajoy de manera tan sistemática y con “tintes de cruzada”, en contra de los avances en materia social, educación, aborto, etc. de las últimas décadas. Este nacional-catolicismo, como forma de integrismo que es (y que como todos los integrismos liga la política y la religión), sólo se entiende en su perpetuo conflicto con otros planteamientos ideológicos, en su guerra permanente contra las políticas de la izquierda, en su afán por echar atrás todo progreso social en materias de derechos individuales y en intentar hacer vivir a la sociedad en una realidad jurídica opresiva.

Pues bien, a Rouco le debemos la autoría moral de la política de guerra, en el fondo y la forma, en materia social del PP. Él se ha ido, pero sus discípulos permanecen.

, , , , ,

No hay Comentarios

Hacia la democracia participativa

      Ante las pasadas Elecciones Generales, CHA e IU fraguaron una coalición electoral que resultó exitosa: juntas ambas recuperaron el 7º escaño de la circunscripción electoral de Zaragoza, que en otras ocasiones había ostentado bien CHA, bien IU. Por otro lado, fue destacable la participación en la citada operación de diversos independientes, activistas sociales de renombre en Aragón, integrados en lo que se denominó “Iniciativa Social”.

      Este éxito inicial trajo consigo esperanzas de que la unidad de la izquierda aragonesa fraguase estratégicamente y fuese capaz de disputarle al PSOE el puesto de segunda fuerza política. En Zaragoza al menos no es tontería pensar así: ya en el anterior ciclo de bajada del PSOE, en 1995, IU obtuvo 4 concejales en el Ayto. de Zaragoza y CHA 2, igualando entre ambas el número de concejales y concejalas con un debilitado PSOE por los escándalos de corrupción y terrorismo de Estado, e incluso superándolo en número de votos.

      Hoy, esa posibilidad parece desvanecerse: Por un lado ha surgido un nuevo movimiento político de entre las filas de IU, “Podemos”, liderado por Pablo Iglesias y apoyado en Aragón por Izquierda Anticapitalista y la Unión de Izquierda Socialista de Aragón; por otro lado la CHA, en su deriva ideológica, cuestiona ahora su cantado pacto con IU a las Elecciones Europeas y coquetea con Equo, Compromis, Anova y Partido Andalucista. Parece imposible que la izquierda zaragozana logre articular en 2015 una candidatura municipal con un programa y una candidatura electorales creíbles, capaces de optar  seriamente a la alcaldía de la capital de Aragón.

      Esta situación era previsible, no sólo por la enfermiza tendencia de la izquierda a su fracturación por mor de dogmatismos, personalismos, tacticismos y/o sectarismos varios, sino por el mismo carácter del pacto que dio lugar a la coalición “La Izquierda de Aragón”. Fue un acuerdo de “mesa camilla” entre las cúpulas dirigentes de ambos partidos representadas por dos “jefes”, Soro y Alonso, de un marcado perfil burocrático. Es cierto que, como he dicho, se articuló Iniciativa Social y que se convocaron asambleas abiertas donde las personas participantes pudimos tomar la palabra y dar nuestra opinión (yo mismo ya avisé del “perfil burocrático” antedicho), pero hay que reconocer que sin el prosaico y milimétrico reparto de tiempo a estar en el Congreso entre los candidatos de IU y CHA, no hubiese habido coalición.

      El poder se repartió así fácilmente entre CHA e IU, pero para que fraguase un pacto a largo plazo hacía falta un acercamiento en la base, y por parte de la “Iniciativa Social” se intentó con una Convención abierta en junio de 2013, pero ese intento no tuvo continuidad, no por el trabajo y la perseverancia de sus convocantes, sino más bien por la falta de suficiente interés en IU y CHA, sospechamos que no sólo entre sus directivas, por avanzar en ese camino. Parece como si estuviesen demasiado ocupadas vigilándose la una a la otra.

      El pacto en la cúpula -el reparto de poder entre CHA e IU, el mismo hecho que facilitó el acuerdo de cara a las Elecciones Generales- está dificultando la continuidad del proyecto de La Izquierda de Aragón. Y es que el reparto de poder, como su propio nombre indica, significa una relación de poder entre los actores, relación en la cuál cada uno domina un territorio político imaginario que espera ampliar a costa de su eventual socio a poco que éste se descuide o debilite. Los partidos coaligados compiten por el espacio político igual que los gorilas de lomo plateado por el territorio de sus respectivas familias. Es un concepto antiguo, piramidal, casi podríamos decir que patriarcal, de la acción política.

      CHA e IU se han convertido en estructuras burocratizadas, donde el “aparato” toma decisiones al margen de los militantes y donde aquéllos que discrepan se enfrentan a su estigmatización como disidentes o traidores. Así, aunque en teoría es factible la articulación de una alternativa aragonesa y de izquierdas que rompa la hegemonía PP-PSOE en Aragón, en la práctica hoy por hoy es imposible, porque la mayoría de la izquierda todavía se dota de estructuras organizativas cupulistas y burocratizadas y el carácter cerrado de éstas disuade a la mayoría de las personas simpatizantes de participar en ellas.

      Desde Estado Aragonés apostamos por una forma de hacer política diferente, la política de alianzas queremos verla no cómo una manera de reparto de poder, si no de compartirlo entre todos los actores políticos, en función por supuesto del apoyo de cada propuesta entre la gente. Para eso es necesario un proceso articulado desde la base, horizontal, donde todos y todas, militantes y simpatizantes, del proyecto común puedan no sólo expresar sus opiniones, sino participar en la toma de decisiones, en concreto y al menos en la elaboración del programa, la elección de la candidatura y la fiscalización posterior del trabajo de los cargos electos.

      Los partidos políticos son necesarios, los técnicos en administración que conozcan por dentro las instituciones, también; activistas en disposición de ocupar cargos públicos por supuesto que sí. Pero todos y todas ellas, el conjunto de la militancia de izquierdas, debemos comprender que todo el poder pertenece al pueblo y por tanto debemos dotar a nuestras estructuras organizativas de cauces de participación, no sólo de opinión, sino también en la toma de decisiones que faciliten el acceso a las mismas del conjunto de las clases populares, de forma que la democracia no signifique tan sólo votar cada cuatro años o una carrera de obstáculos para hacer llegar tus ideas al cargo público concreto. O sea, compartir el poder para avanzar desde la democracia representativa hacia la democracia participativa.

 

Rafel Fleta

Secretario General

Estado Aragonés

, , ,

No hay Comentarios