Aragón intervenido por Montoro: Rudi es culpable.

Cuando Rudi tuvo que hacer frente a su primera crisis de gobierno -tras las elecciones de generales de 2011- la situación económica era dramática, pero se esperaba que la dirección del BCE sujetase el entramado político-financiero que solemos denominar “Euro” y que una pequeña Comunidad Autónoma como Aragón, con serios desequilibrios territoriales pero unas relativamente buenas cifras macroeconómicas, sólo tendría que “hacer bien los deberes” para coger el tren de la recuperación económica.

La salida de Garcés para irse con Rajoy le dio la oportunidad a nuestra Presidente de colocar a José Luis Saz, un reputado tecnócrata de la Cámara de Cuentas. Sin duda estaba en la órbita del PP y su trayectoria auguraba rigor en la gestión presupuestaria.

Además, Rudi debió percatarse de que los recortes iban a ser mayores de los previstos en principio, y que un perfil demasiado técnico de su gobierno no aguantaría el tirón, así que decidió poner a dos veteranos: Lobón y Aliaga, de larga trayectoria política y experiencia, a llevar las carteras de agricultura e industria, respectivamente. Dos especialistas en vender humo: hablar mucho y hacer poco. Justo lo que necesita un gobierno sin capacidad de maniobra económica.

El PP se dedicaba a lanzar la especie de que “las culpables del déficit son las autonomías” y Rajoy y Montoro hicieron recaer sobre ellas el peso de los recortes. Como hemos sufrido los ciudadanos, recortar en las autonomías significa recortar en servicios, significativamente en Sanidad, Educación y Servicios Sociales.

Así que, mientras Lobón y Aliaga vendían humo, Olivan y Montserrat -titulares de Sanidad y Educación- se empleaban a fondo en los recortes y Saz trataba de mantener el equilibrio. Pero la oligarquía madrileña es insaciable y Montoro exigía más. No importaba que ya en 2012 Aragón hubiesen hecho serios recortes en la estructura y en los servicios, ni que se hubiese cumplido el objetivo de déficit a base de incumplir buena parte del Presupuesto, ni que el balance primario (el equilibrio entre gastos e ingresos, sin contar los gastos financieros) de Aragón tuviese superávit. Aragón debía seguir apretándose el cinturón, recortar más y amortizar su deuda más rápidamente. Pero aquí se pensaba de otra manera, y José Luis Saz no apoyó las cuentas de Montoro en la reunión que éste mantuvo con los Consejeros de Economía de las CCAA para preparar el ejercicio de 2013. Era la callada rebelión de un técnico, que tampoco daba para más.

Como consecuencia, durante 2013 el gobierno de Aragón, liderado por Saz, levantó el pie del acelerador de los recortes, incrementó, keinesianamente, la partida de inversiones (Aragón es la única CA que lo ha hecho, según reconoció amargamente un oscuro Director General venido de Madrid a abroncarnos); pero sobre todo cumplió la previsión de ingresos (un 98%, lo nunca visto) y mantuvo el superávit en el balance primario (ni una cosa ni otra ha conseguido el gobierno de España). El déficit se fue en unas décimas ¿Por qué? El Consejero Saz lo explicó en la reunión de la Comisión de Economía de las Cortes de Aragón: nos ha perjudicado la ingeniería contable de Montoro. ¿Qué ingeniería contable? La que le permite a Montoro incumplir “tan sólo” en una décima la previsión de déficit español mientras mantiene su déficit primario: El Reino de España es el único socio de la UE que tiene más gastos corrientes que ingresos corrientes, esto es, que sigue financiándose con deuda. Las habilidades como prestidigitador de Montoro desesperan en la Comisión Europea , que ya está realizando quitas de deuda a Grecia por haber equilibrado su presupuesto.

Es lógico: “Los hombres de negro” de la Troika les dicen a los gobiernos del Sur: “equilibrad vuestro presupuesto, obtened más ingresos corrientes que gastos corrientes, comenzad a financiaros íntegramente con vuestros ingresos, comenzad a amortizar deuda efectivamente, y hablaremos de comenzar a realizar quitas de la deuda.” Los calvinistas germánicos son inflexibles, pero actúan con lógica.

El Reino de España es el único que no cumple: debe seguir alimentando a una insaciable oligarquía, por mucho que el PP nos cuente milongas y la oposición se líe a la hora de explicar la situación (tan concentrada en las Elecciones Europeas). Al calvinismo germánico España enfrenta la eterna picaresca nacional-católica, que es muy flexible pero totalmente irracional.

Pero Aragón sí cumple. Jódete. Este humilde gobierno de Aragón, que justo se sostiene con los cuatro palos de un sombrajo, rozando la miseria e indigencia política y técnica, cumpliría los requisitos que la UE le exige al Gobierno de Rajoy. Montoro nos exige lo que él no cumple, en realidad, obliga a Aragón a más esfuerzos que los que impone la Troika para poder seguir gastándose en Madrid más de la cuenta (echarle alpiste a las 20 familias de la oligarquía financiera del IBEX35 sale caro). En definitiva, nos está robando.

Pareció que Rudi fuese a plantar batalla, puede que incluso más adelante lo haga, pues aunque parezca de cartón-piedra sin duda se da cuenta de que Rajoy la está chuleando. ¿Llegará a algún sitio el Recurso Contencioso-Administrativo que ha interpuesto Saz, y ha ratificado Rudi, frente a la intervención de las cuentas de la CA de Aragón por parte del Ministerio de Hacienda? No lo sabemos, pero de momento nos toca el papel, una vez más, de ejercer de “mula de carga de España”:

Montoro ha impuesto su ley en Aragón: nuestro gobierno está intervenido, Saz, el gestor riguroso pero con rostro humano, ha sido sustituido por un individuo sin experiencia ninguna en gestión económica, un burócrata de la escuela nacional-católica al que no le temblará el pulso a la hora de firmar lo que su jefe de Madrid le ponga delante; la cúpula del Salud ha sido fulminantemente destituida por recortar poco y para salvar a su jefe, el mayor jeta que se mueve en los pasillos de la DGA; sorprende que no haya también cambios en Educación, aunque quién sabe.

El PP de Madrid ha decidido que la ortodoxia económica de Saz era intolerable y, en una maniobra digna del viejo centralismo soviético, ha realizado la purga que necesita en la base para seguir su política en la cúspide: mantener las subvenciones a las grandes empresas y bancos (la más reciente el rescate de las autopistas madrileñas, previa al próximo capítulo del rescate-culebrón de la banca madrileña con los “Activos Fiscales Diferidos”)  mientras, el dinero sigue fluyendo de su  colonia interior preferida: Aragón.

En resumen: Rudi ha agachado la cabeza, en la enésima muestra de sumisión al Reino de España de un Presidente de Aragón.

Y sin embargo esto no es lo más triste. Lo más deprimente es ver cómo los portavoces oficiales y oficiosos del aragonesismo progresista dicen que ”el culpable del déficit es el PAR”. Por supuesto que el PAR también es culpable, básicamente por ser un yonqui del gobierno, pero el centro del problema es el expuesto: la oligarquía madrileña impone a Aragón una política irracional de recortes para mantener su hegemonía a cuenta del trabajo y los derechos de nuestro Pueblo. Que alguien que se dice aragonesista no quiera ver esto nos hace pensar en que, tal vez, no sea tan aragonesista; en que tal vez llegue el día en que el espacio del PAR lo ocupe la cripto-franquista UPD, y entonces alguno se alegrará y podrá quitarse el disfraz. Y no nos sorprenderemos:

¡Cuánto daño no tienen que hacerle aún a Aragón los jacobinos españoles disfrazados de aragonesistas!

Rafel Fleta

Secretario General

Estado Aragonés.

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Panorama ante las Elecciones Europeas en Aragón.

Ya ha quedado perfilado el mapa de candidaturas a las elecciones europeas, pues aunque las organizaciones que concurren a ellas todavía no han acabado de elaborar candidaturas y programas, ya podemos hacernos una idea de la línea que llevan. ¿A quién podría votar un independentista aragonés? La respuesta no es sencilla y en todo caso, tiene varias respuestas válidas.

Por un lado está CHA, que ha abandonado Europa de los Pueblos para integrarse en la candidatura impulsada por Equo, en la que participa también Compromís. De alguna forma vuelve al espacio de 1999, cuando impulsó la fracasada coalición con Los Verdes e Iniciativa per Catalunya ¿Significará este cambio de coalición su salida de ALE y su integración en Los Verdes? ¿o simplemente es fruto del temor  a verse “contaminada” por el independentismo “radical” de Bildu y BNG? Libre de contrapesos internos radicales, CHA busca abrir espacios entre votantes no-nacionalistas.

Por otro está Puyalón de Cuchas, que tras el fiasco de Iniciativa Internacionalista, se integra junto a EH Bildu y BNG en Los Pueblos Deciden, candidatura heredera de Europa de los Pueblos, solo que ahora Aralar y Eusko Alkartasuna, junto a Sortu, integran EH Bildu, el muy mayoritario socio vasco. Es más que probable que obtengan un eurodiputado que se integrará, con casi total seguridad, en ALE. Este hecho significa un avance en la normalización política de la izquierda abertzale, que matiza su oposición a la UE y el euro con una mera “posición crítica” al respecto. Puyalón de Cuchas evoluciona en coherencia.

Quienes mantienen la posición radical frente a la UE son las Candidatures d’Unitat Popular en Cataluña, que se oponen a las instituciones europeas, euro incluido, y renuncian a presentarse a estas elecciones en consecuencia. No han definido su posición concreta ante sus simpatizantes, así que no sabemos si darán “libertad de voto”, pedirán el voto nulo o la abstención.

En Cataluña las CUP le hacen la competencia directa a ERC, que mantiene su firme estrategia independentista: la proclamación de la República Catalana independiente del Reino de España es su máxima prioridad, quedando el resto de puntos programáticos relegados. Para ello no duda en entrar en el gobierno Mas, tragando con los recortes y con políticas neoliberales y aplazar cualquier otro objetivo social o político. ERC se presenta en solitario con el objetivo de convertirse en la fuerza socialdemócrata de referencia en Cataluña, para ello aspira a quitarle buena parte de los votos al PSC y sobrepasar en apoyos a CiU. ERC es la única fuerza política de la periferia del Reino de España que tiene una clara estrategia encaminada a obtener la autodeterminación, asumiendo para ello un gran desgaste por su izquierda, y pero representando la opción más clara ahora mismo de poner en jaque al Régimen Español. Aspira a obtener dos eurodiputados que se integrarán en ALE.

También creemos que merece una mención IU y su escisión Podemos, cuentan con la idea cada vez más extendida de que ahora la preocupación esencial es la crisis económica y no la “cuestión territorial”, ambas mantienen discursos federalistas, en el caso de Podemos se acepta explícitamente el derecho a la Autodeterminación e IU integra a Anova, escisión del BNG.

Son posiciones políticas bien diferenciadas, que pueden confluir o no en el futuro, y que a corto plazo deben perfilarse más. En concreto habrá que ver qué candidatos presentan y también en qué Eurogrupo piensan integrarse. Esto es muy importante, pues un eurodiputado sin grupo es un “no-adscrito”, lo que equivale a una especie de paria político sin capacidad de influencia, como el de UPD, por ejemplo. De hecho, no es recomendable votar a una candidatura que no tiene claro en qué eurogrupo integrarse, pues equivale a admitir que en realidad no tiene clara su tendencia política.

Por otro lado, no hay que perder de vista el nuevo sistema de elección de Presidente de la Comisión Europea. A partir de ahora el Consejo Europeo deberá nombrar al candidato con mayor respaldo en la Eurocámara. En un principio, los dos candidatos más probables son el del Partido Popular Europeo, expresidente de gobierno de Luxemburgo, y el del Partido Socialista Europeo, el socialdemócrata derrotado por Merkel en las pasadas elecciones alemanas. Pero en Europa hay un partido bisagra: el Partido Liberal Europeo, que es decididamente federalista y moderado (ha rechazado dos veces el ingreso de UPD por “centralista, jacobino y radical”), negociará con estos dos partidos a cambio de que su candidato, un belga flamenco, ostente la presidencia de la euro-cámara toda la legislatura.

Los Verdes-ALE y el Partido de la Izquierda Europea, grupos en los que se integrarán las candidaturas precedentes, tienen sus propios candidatos, aunque no parece que entren en la política de alianzas de las otras tres fuerzas, sobre todo el PIE.

Rafel Fleta

Secretario General

Estado Aragonés.

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Adiós Monseñor, Adiós!

Nacional-catolicismo

Nacional-catolicismo

Rouco se ha ido… No sabemos donde… Acaso a una casa sacerdotal a gozar de una buena jubilación atendido por una monja o quizás por varias. ¡Es un cardenal de 5 estrellas…! Si algún cura ha representado alguna vez esa manera de ser tan católica de que hay que estar alerta y siempre combatiendo al demonio, ese es él. Claro que a falta de una aparición explícita del propio Satanás, que últimamente parece no querer dejar el calor del infierno para venir en persona al mundo, este conspicuo difusor del integrismo católico, lo ve representado en la izquierda, el separatismo, los y las abortistas, los y las homosexuales, la escuela laica, los apóstatas, bautizados que se han descarriado y, en general, cualquiera que no entienda la sociedad y la política como él. Lo que debe suponer aproximadamente entre el 80 el 90% de la población del Estado español.

¿Para qué le dedicamos una entrada en el Blog de Estado Aragonés? Pues para que no lo olvidemos. No conviene olvidarlo porque este obispo deja un legado. ¡Un legado muy peligroso…! Para este hombre la religión no es oración, misericordia o perdón, prácticas respetables donde las haya, pertenecientes al ejercicio individualizado de la religión. Para él la religión es un arma, una pura estrategia bélica, una guerra sin cuartel en contra de lo que la humanidad ha venido luchando los últimos 200 años; una lucha en contra del progreso social, contra la libertad, contra la democracia y contra la igualdad en su sentido propio, y, sobre todo, en contra del amplio desarrollo y del libre ejercicio de los derechos sociales e individuales, como que se pueda educar a alguien sin un referente religioso implícito o decidir que hacer con tu propio cuerpo.

Si alguien creía haberse perdido lo que supone experimentar el conocimiento en vivo de un espécimen nacional-católico, que no pase pena, pues este cardenal es un claro representante de esa corriente político-clerical-belicista. Y no es un eslabón perdido, es la perfecta continuidad con otras épocas de la historia… Porque “continuidad” es su significado personal en el oficio que ha desempeñado como eclesiástico y desde su puesto en la Conferencia episcopal. Es recordarle a la derecha española que su auténtico referente no es propiamente el “neoliberalismo” o cualquier otra nueva doctrina conservadora imaginable importada del mundo anglosajón protestante. Es recordarle que su auténtico referente es el nacional-catolicismo de toda la vida; ese que hace estar al católico-español siempre alerta, siempre en guerra (no sólo contra el demonio, eso es lo de menos) contra todo lo que no tenga su centralidad en el catolicismo, contra lo no entendido como español (para ellos una especie de etnia de credo que reza en castellano) o contra  lo que no es lo indicado por la Iglesia. Hoy el enemigo es más difuso para ellos. Ya escasean los liberales, los masones, los judíos y los comunistas, pero hay mucha gente, la gran mayoría, que quiere ver reconocidos y ejercer libremente sus derechos sin imposiciones morales o restricciones jurídicas y que son el blanco de sus ofensivas, de momento sólo, mediáticas y políticas. “Hay una resurrección del laicismo radical”, “el crimen del aborto ensombrece la historia de la humanidad”, “los jóvenes del 15-M tienen sus vidas rotas” son las nuevas frases del nacional-catolicismo que sustituyen a las “conspiraciones judeo-masónicas” de otrora.

Este es el referente que anima y resume la actual política del PP y es por lo que se comprende la ofensiva reformista que lleva el gobierno de Rajoy de manera tan sistemática y con “tintes de cruzada”, en contra de los avances en materia social, educación, aborto, etc. de las últimas décadas. Este nacional-catolicismo, como forma de integrismo que es (y que como todos los integrismos liga la política y la religión), sólo se entiende en su perpetuo conflicto con otros planteamientos ideológicos, en su guerra permanente contra las políticas de la izquierda, en su afán por echar atrás todo progreso social en materias de derechos individuales y en intentar hacer vivir a la sociedad en una realidad jurídica opresiva.

Pues bien, a Rouco le debemos la autoría moral de la política de guerra, en el fondo y la forma, en materia social del PP. Él se ha ido, pero sus discípulos permanecen.

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Hacia la democracia participativa

      Ante las pasadas Elecciones Generales, CHA e IU fraguaron una coalición electoral que resultó exitosa: juntas ambas recuperaron el 7º escaño de la circunscripción electoral de Zaragoza, que en otras ocasiones había ostentado bien CHA, bien IU. Por otro lado, fue destacable la participación en la citada operación de diversos independientes, activistas sociales de renombre en Aragón, integrados en lo que se denominó “Iniciativa Social”.

      Este éxito inicial trajo consigo esperanzas de que la unidad de la izquierda aragonesa fraguase estratégicamente y fuese capaz de disputarle al PSOE el puesto de segunda fuerza política. En Zaragoza al menos no es tontería pensar así: ya en el anterior ciclo de bajada del PSOE, en 1995, IU obtuvo 4 concejales en el Ayto. de Zaragoza y CHA 2, igualando entre ambas el número de concejales y concejalas con un debilitado PSOE por los escándalos de corrupción y terrorismo de Estado, e incluso superándolo en número de votos.

      Hoy, esa posibilidad parece desvanecerse: Por un lado ha surgido un nuevo movimiento político de entre las filas de IU, “Podemos”, liderado por Pablo Iglesias y apoyado en Aragón por Izquierda Anticapitalista y la Unión de Izquierda Socialista de Aragón; por otro lado la CHA, en su deriva ideológica, cuestiona ahora su cantado pacto con IU a las Elecciones Europeas y coquetea con Equo, Compromis, Anova y Partido Andalucista. Parece imposible que la izquierda zaragozana logre articular en 2015 una candidatura municipal con un programa y una candidatura electorales creíbles, capaces de optar  seriamente a la alcaldía de la capital de Aragón.

      Esta situación era previsible, no sólo por la enfermiza tendencia de la izquierda a su fracturación por mor de dogmatismos, personalismos, tacticismos y/o sectarismos varios, sino por el mismo carácter del pacto que dio lugar a la coalición “La Izquierda de Aragón”. Fue un acuerdo de “mesa camilla” entre las cúpulas dirigentes de ambos partidos representadas por dos “jefes”, Soro y Alonso, de un marcado perfil burocrático. Es cierto que, como he dicho, se articuló Iniciativa Social y que se convocaron asambleas abiertas donde las personas participantes pudimos tomar la palabra y dar nuestra opinión (yo mismo ya avisé del “perfil burocrático” antedicho), pero hay que reconocer que sin el prosaico y milimétrico reparto de tiempo a estar en el Congreso entre los candidatos de IU y CHA, no hubiese habido coalición.

      El poder se repartió así fácilmente entre CHA e IU, pero para que fraguase un pacto a largo plazo hacía falta un acercamiento en la base, y por parte de la “Iniciativa Social” se intentó con una Convención abierta en junio de 2013, pero ese intento no tuvo continuidad, no por el trabajo y la perseverancia de sus convocantes, sino más bien por la falta de suficiente interés en IU y CHA, sospechamos que no sólo entre sus directivas, por avanzar en ese camino. Parece como si estuviesen demasiado ocupadas vigilándose la una a la otra.

      El pacto en la cúpula -el reparto de poder entre CHA e IU, el mismo hecho que facilitó el acuerdo de cara a las Elecciones Generales- está dificultando la continuidad del proyecto de La Izquierda de Aragón. Y es que el reparto de poder, como su propio nombre indica, significa una relación de poder entre los actores, relación en la cuál cada uno domina un territorio político imaginario que espera ampliar a costa de su eventual socio a poco que éste se descuide o debilite. Los partidos coaligados compiten por el espacio político igual que los gorilas de lomo plateado por el territorio de sus respectivas familias. Es un concepto antiguo, piramidal, casi podríamos decir que patriarcal, de la acción política.

      CHA e IU se han convertido en estructuras burocratizadas, donde el “aparato” toma decisiones al margen de los militantes y donde aquéllos que discrepan se enfrentan a su estigmatización como disidentes o traidores. Así, aunque en teoría es factible la articulación de una alternativa aragonesa y de izquierdas que rompa la hegemonía PP-PSOE en Aragón, en la práctica hoy por hoy es imposible, porque la mayoría de la izquierda todavía se dota de estructuras organizativas cupulistas y burocratizadas y el carácter cerrado de éstas disuade a la mayoría de las personas simpatizantes de participar en ellas.

      Desde Estado Aragonés apostamos por una forma de hacer política diferente, la política de alianzas queremos verla no cómo una manera de reparto de poder, si no de compartirlo entre todos los actores políticos, en función por supuesto del apoyo de cada propuesta entre la gente. Para eso es necesario un proceso articulado desde la base, horizontal, donde todos y todas, militantes y simpatizantes, del proyecto común puedan no sólo expresar sus opiniones, sino participar en la toma de decisiones, en concreto y al menos en la elaboración del programa, la elección de la candidatura y la fiscalización posterior del trabajo de los cargos electos.

      Los partidos políticos son necesarios, los técnicos en administración que conozcan por dentro las instituciones, también; activistas en disposición de ocupar cargos públicos por supuesto que sí. Pero todos y todas ellas, el conjunto de la militancia de izquierdas, debemos comprender que todo el poder pertenece al pueblo y por tanto debemos dotar a nuestras estructuras organizativas de cauces de participación, no sólo de opinión, sino también en la toma de decisiones que faciliten el acceso a las mismas del conjunto de las clases populares, de forma que la democracia no signifique tan sólo votar cada cuatro años o una carrera de obstáculos para hacer llegar tus ideas al cargo público concreto. O sea, compartir el poder para avanzar desde la democracia representativa hacia la democracia participativa.

 

Rafel Fleta

Secretario General

Estado Aragonés

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Hacia un Estado Aragonés

      Ante la pasada conmemoración de la ejecución del Justicia de Aragón por las tropas castellanas en 1591, algunos han dicho que las reivindicaciones aragonesistas “no deberían basarse en argumentos historicistas”. No entendemos exactamente qué se quiere decir con eso pero puedo aclarar que la gente de Estado Aragonés recordamos esta fecha porque en el siglo XVI, como hasta el XVIII, Aragón era un Estado, y nosotros queremos que ahora vuelva a ser un Estado, eso sí, democrático.

      No despreciamos la autonomía, todo lo contrario, creemos que éste ha sido el periodo más próspero para Aragón de los últimos 300 años, el único periodo en el que los aragoneses hemos disfrutado de una estructura institucional parecida en cierto modo a un Estado: la Comunidad Autónoma. Nosotros estamos convencidos de que si en vez de una estructura parecida a un Estado, Aragón fuese un Estado con su Constitución en vez de su Estatuto de Autonomía, la prosperidad sería aún mayor y mejor consolidada. Somos firmes defensores del llamado “derecho a decidir” o Derecho a la Autodeterminación, de la misma manera que no ignoramos que Aragón en el siglo XVI era un Estado integrado en la Monarquía hispánica.

      Pero también conocemos los procesos de autodeterminación de naciones durante el Siglo XX que, hasta ese momento integradas en Estados democráticos, les han llevado o no, en función de su voluntad, a la independencia  como Noruega, Islandia, Quebec, Argelia e Irlanda o actualmente Groenlandia, Escocia o Cataluña. Creemos que en la actual situación de crisis institucional española, todos los que nos decimos aragonesistas debemos reflexionar sobre la necesidad de impulsar este cambio fundamental: el paso de Aragón de ser una Comunidad Autónoma a ser un Estado, de trasformar por métodos democráticos el Estatuto de Autonomía de Aragón, otorgado por las Cortes Españolas, en una Constitución del Estado Aragonés aprobada por todos los aragoneses.

 

Zaragoza, 22 de diciembre de 2013

Rafel Fleta

Secretario General de Estau Aragonés

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Estrategia Políticas y Objetivos Programáticos. Horizonte 2015.

Estado Aragonés lo constituimos un grupo de personas que hemos apostado por el impulso de un nuevo proyecto político para el soberanismo aragonés. No lo hacemos desde la cerrazón o el exclusivismo, sino todo lo contrario: Consideramos positiva la pluralidad y la existencia de diversas propuestas y formas de entender el pensamiento nacional de izquierdas y creemos que la formación de ese nuevo proyecto socialista y patriótico debe surgir de la suma de diversas sensibilidades y corrientes que hoy comparten el espacio de la izquierda soberanista aragonesa. Estamos convencidos de que esta confluencia es posible, siempre que obremos desde el respeto, el diálogo, la colaboración y la confianza mutua.

En concreto, Estado Aragonés, nosotros y nosotras, tenemos como objetivo político la ruptura del actual Régimen político: La transición de la actual monarquía española a una república aragonesa. Esta ruptura del régimen para resultar exitosa ha de ser democrática, o sea  apoyada por la gran mayoría de la sociedad aragonesa. Somos conscientes de que esto no es cosa de un momento, cualquier observador puede constatar que el actual régimen político se está erosionando, y nuevas propuestas y alternativas democráticas salen a la luz; sin embargo, dada la estructura social de Aragón, esa transición se va realizando de manera gradual, con momentos de mayor aceleración del cambio alternados con otros de cierto parón.

La actual coyuntura de crisis económica puede favorecer la apertura de un proceso de cambio acelerado, incluso a nivel global. Los patriotas aragoneses debemos estar preparados para que los cambios que se produzcan lo hagan en la dirección adecuada a los intereses del pueblo aragonés.

Así, Estado Aragonés se propone participar en las elecciones municipales de Zaragoza en 2015. Consideramos que impulsar candidaturas en otros municipios de Aragón puede ser positivo según las circunstancias, pero somos conscientes de que, en general, impulsar candidaturas soberanistas y de izquierdas en la mayoría de los municipios aragoneses podría resultar estéril, pues la mayoría de los patriotas aragoneses fuera de Zaragoza siguen siendo partidarios de la colaboración con los autonomistas, y por tanto siguen viéndose representados por la CHA.

Pero en Zaragoza esa colaboración entre soberanistas y autonomistas bajo las siglas de CHA hace años que se ha roto. Por el contrario, y debido a los sucesos conocidos de los últimos años, la mayoría de los soberanistas aragoneses residentes en la capital ya no consideramos a CHA como referente político válido. Y creemos que es cuestión de tiempo que deje de serlo, también, para el resto de Aragón.

Así, Estado Aragonés se propone la formación de una lista electoral a las elecciones municipales de Zaragoza que plantee abiertamente la ruptura con la monarquía española y la formación de una República Aragonesa. Recordamos que las últimas veces que los borbones salieron exiliados de España lo hicieron tras sendas elecciones municipales, que dieron lugar a la primera y segunda repúblicas españolas, respectivamente.

Nuestra propuesta de partida consiste en la presentación de una candidatura municipal en Zaragoza bajo las siglas de Estado Aragonés, para lo que invitamos a todos los patriotas aragoneses residentes en la capital a que participen con nosotros, bien como afiliados, simpatizantes o independientes. Sin embargo, no renunciamos a la posibilidad de participar en una coalición con otros partidos, siempre que se cumpla este programa de mínimos:

-          El grupo municipal elegido, de serlo, hará una propuesta de resolución al pleno del Ayto. solicitando la renuncia de los borbones al trono de España y la apertura de un proceso constituyente en el que el pueblo aragonés tenga derecho a decidir.

-          La actual situación de ruina económica del Ayto. de Zaragoza es consecuencia de la política derrochadora centrada en los Grandes Eventos y el concepto de “ciudad-empresa”, hay que renunciar a esa línea y centrarse en la gestión de los servicios de la ciudad. La austeridad debe aplicarse a los gastos superfluos o suntuarios, pero no a la protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Además, estamos convencidos de que buena parte de la deuda es ilegítima y se adquirió con fines espúreos, contrarios a los intereses públicos (corrupción en Expo, PLAZA …) por tanto hay que discernir qué cantidades de la deuda pueden, éticamente, dejar de pagarse. El Ayto. de Zaragoza ha de realizar una suspensión parcial de pagos para garantizar la prestación de los servicios públicos básicos y velar por los derechos fundamentales de los ciudadanos.

-          La política en Zaragoza ha de ser un acto eminentemente laico. Hay que separar la política de la religión católica a todos los niveles, lo que incluye festejos pagados con dinero público y la enseñanza (profesores de religión en las escuelas públicas, crucifijos en sus aulas, etc).

-          Cultura Aragonesa: el nacionalcatolicismo reinventó la cultura popular zaragozana, los concejales que nos representen deben trabajar para cambiar ese proceso. Actos como la Ofrenda de Flores o las procesiones de Semana Santa deben de dejar de recibir apoyo público. Esa castellanización de la cultura popular zaragozana es un proceso secular, que comenzó con la castellanización lingüística. Los zaragozanos y zaragozanas tenemos derecho a recuperar nuestra lengua aragonesa y eso debe contar con apoyo municipal.

-          Democracia interna: La elaboración del programa se realizará en grupos de trabajo sectoriales, en función de las áreas municipales, en los que podrán participar todos los adherentes a la candidatura, y deberán ser aprobados en votación separada en asamblea plenaria de todos los adherentes. Así mismo, la lista electoral será elegida de por todos los adherentes a la candidatura, por votación en lista abierta y voto ponderado, al menos de los 5 primeros de la lista. La adhesión de cualquier ciudadano  o ciudadana zaragozanos a la candidatura será libre y pública.

-           (…)

 

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Ponencias Asambleya Cheneral d’Estau Aragonés (Borradores) 4.- Aragón ante el proceso soberanista de Cataluña.-

La ofensiva re-centralizadora de la derecha española, muy ideologizada, en contra del catalanismo político, y los recortes presupuestarios, con los consecuentes problemas de financiación de la Generalitat, están en el origen de la actual crisis entre el Estado español y Cataluña. La crisis económica generalizada y el hecho de que la actual política del Estado respecto a Cataluña se perciba como una agresión, hacen concebir a una buena parte de la ciudadanía de Cataluña que, sin el resto de España, le iría mejor.

El independentismo en Cataluña siempre se movió en el terreno de lo plausible, pero hoy, con un amplio apoyo social, a pesar de que el proceso para llegar a un Estado propio está por definir, lo pone ya dentro del ámbito de lo probable. El independentismo tiene prisa. La fecha de 2014, con la simbología de los 300 años desde la perdida de las instituciones políticas del Principado, marcará el punto de inflexión con algún acto claro en favor de la independencia, sea consulta, elecciones plebiscitarias o declaración unilateral; más allá de la cual, el movimiento no querrá prolongarlo porque sería a costa de perder fuelle. Las leyes re-centralizadoras como la LOMCE y los 1.700 millones de € que Cataluña ya no percibirá del Fondo de Compensación Interterritorial pondrán a la Generalitat en una situación jurídica de ilegalidad, sino de franca rebelión, y en un estado financiero muy apurado. Se vislumbra una salida en formato “choque de trenes”, tras unas elecciones europeas plebiscitarias y una posible declaración unilateral de independencia el próximo verano.

El movimiento independentista catalán cuenta con un factor que juega a su favor, siquiera de manera indirecta. El área Península Ibérica-Magreb es, desde los años 70, un espacio tutelado. Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Alemania han estado de acuerdo desde entonces en que la prioridad es evitar un conflicto de alta intensidad sea civil o internacional en este área o, cuando menos, que la intensidad de cualquiera de los que se pueda plantear, no sobrepasen unos máximos que puedan desestabilizarla. Ese ha sido su plan. La Transición política en España, el “necesario alineamiento” que significaba el ingreso en la OTAN y la CEE, incluso la manera como se planificó y llevó a término el incruento golpe de Estado del 23-F, y, si me apuran, hasta la charlotada de la “reconquista” de la isla Perejil durante el Gobierno de Aznar, estaban en consonancia con esta doctrina. Marruecos era la otra pata del plan y el Sahara ex-español fue el caramelo para comprar la alianza del Sultán, la tranquilidad y el status quo en el estrecho de Gibraltar, vía de paso naval para auxilio del bastión israelí.

Siglo y medio de convulsiones, guerras y sangre parecen definitivamente arrinconadas en la Historia de España por obra y gracia de los intereses geoestratégicos de las potencias occidentales sobre la Península. Quizás Artur Mas lo sepa y no vaya tan de farol, ni se trate esta vez sólo de una cuestión de dinero como puedan creer en Madrid. Se sabría protegido de represalias por esta doctrina e iría a conseguir el Estado propio. Del después y de la relación con la UE, si al final se llega a algo, no hay nada cierto. Las potencias occidentales, por simple diplomacia, no se van a definir hasta que Cataluña sea sujeto de Derecho Internacional y deje de ser  una “cuestión interna” española, es decir, hasta ver la conclusión de un proceso permitido, al que seguramente ya le han marcado los márgenes; siempre que encaje como democrático, y cuente con un amplio respaldo popular. Los socios europeos van a estar en la penumbra, en la segunda fila de observadores, y van a dejar que las partes se sienten a la mesa, jueguen sus bazas, hagan sus envites, pero sin permitir una nueva Yugoslavia.

La pregunta es, ¿cómo se verá afectado Aragón por este proceso?

Si el independentismo catalán no se desvía de su hoja de ruta es probable que los límites orientales  de Aragón se conviertan en una frontera internacional. Por la proximidad geográfica, por las relaciones económicas y por los vínculos históricos e incluso familiares de la emigración en Cataluña, la independencia de Cataluña no es una cuestión que pueda soslayar en Aragón. Ahora bien, todo lo que se pueda decir es especular con cualquier escenario imaginable y entrar en el terreno de la auténtica política-ficción… ¡O quizás no!

Parece que algunos de nuestros políticos esperan los beneficios del “efecto frontera”. El llamado efecto frontera realmente no es más que un índice entre lo que se produce y lo que se vende al extranjero y denota una economía con buena salud. Cada euro que se factura fuera tiene más valor en términos de competitividad que el que se obtiene en el mercado interno. Aragón, que hoy por hoy ya dispone de un buen índice, incrementaría su efecto frontera si el 20% del tráfico comercial total de Aragón, que se dirige actualmente a Cataluña, pasará a tener consideración de “exportaciones”.

Una Cataluña independiente, con un alto nivel de vida, puede ser un gran mercado exportador para Aragón. No tenemos ninguna duda que en un hipotético marco como este el empresariado aragonés tendrá mucho interés en cuidarlo y no romper relaciones con Cataluña. En general, será toda la sociedad aragonesa la que tendrá interés en no perder el contacto con una sociedad realmente avanzada y desarrollada, en lo político y en lo económico, tan próxima a nosotros, progresista y con una mentalidad muy distinta a la que existe al otro lado del Moncayo.

En Estado Aragonés pues consideramos con cierto fundamento  el optimismo de algunos por ese “efecto frontera”. Ahora bien, para que el efecto frontera funcione, para que Aragón se beneficie de una indudable ventaja estar a las puertas del mejor mercado peninsular y más cerca que nadie del mercado europeo, haría falta que el españolismo se adaptase a las  nuevas circunstancias y aceptase la nueva situación con una actitud abierta, intentando mantener y cuidar los vínculos que seguirían existiendo con Cataluña, que no serían pocos. Algo que, dado el componente ideológico del españolismo, va a ser harto difícil, por no decir que imposible.

De mano de la economía vendrán las filias y las fobias, y desde luego la fobia al movimiento catalán desde Aragón no estaría justificada desde el punto de vista práctico y sólo podría venir de un sector ciudadano y funcionarial foráneo, que ha hecho de la secular y ribereña rivalidad catalano-aragonesa un medio para el predicamento del anti-catalanismo más feroz. No deberíamos permitir que conviertan la sociedad aragonesa en punta de lanza frente al nacionalismo catalán. Los aragoneses no somos la tropa de choque del españolismo. Nunca debemos de poner nuestras propias y particulares diferencias con Cataluña en alianza con el anti-catalanismo, destilado en los cenáculos madrileños donde se cuece el españolismo más acérrimo y destructivo y sus sucursales en Aragón. Unas y otro no son la misma cosa y desde luego su confusión iría en detrimento de las causas pendientes con Cataluña y los intereses generales de Aragón.

La tentación del Estado español será aislar a Cataluña, para lo que el españolismo utilizaría a Aragón como trinchera ideológica, económica y social, primera línea de defensa contra la República catalana; check-point desesperante al paso de mercancías y personas y trabas fiscales al comercio; lugar donde promover un estado de opinión contrario a lo catalán, implicando la destrucción de los lazos familiares y de origen entre Aragón y Cataluña. Un área dónde el españolismo querría llevar a cabo nuevos experimentos de ingeniería política, social y económica, como los que han convertido a Aragón en una sociedad semi-colonial durante decenios.

Pero dudamos que la Unión Europea permita al Estado español aislar a Cataluña y mucho menos que colabore en ese sentido. No nos hagamos ilusiones, no se va a construir por ello una travesía transpirenaica central para llegar a Francia sin pisar Cataluña, que sería una manera de aislarla. Para eso se necesitaría la colaboración de Francia, que difícilmente entrará en el juego del españolismo.

En definitiva, el Estado español y Cataluña se verán seguramente obligados a colaborar en un espacio creado bajo los auspicios de la UE. Enemigos sí, pero colaborando en un espacio económico. A pesar de ello, Aragón sufrirá la más que probable política anti-catalana en un panorama de conflicto de baja intensidad, mantenido por un españolismo en pie de guerra, que tendrá mucho de ideológico y propagandístico. De alguna manera, Aragón recuperará el viejo papel histórico de ser el campo donde se dirimen los conflictos entre el centro y la periferia. Aragón pagará su proximidad, sus vínculos históricos y sufrirá los daños colaterales que la presión del Estado español pueda ejercer sobre Cataluña.

En el plano puramente político, una Cataluña fuera de España, dejará de desempeñar el papel de poder territorial y político contrapuesto al Centro. Se perderá un factor democratizador de la política española y los deseos del españolismo de hacer un bloque monolítico de lo que quedase de España se verían libres de su principal impedimento. La independencia de Cataluña sería paradójicamente el mayor triunfo del españolismo para poder hacer de España lo que quisiera. Nos tendremos que olvidar incluso del federalismo, resucitado actualmente por la Izquierda del Régimen para darse perfil político ante la crisis territorial del Estado y para desbaratar la estrategia del independentismo en Cataluña.

La tentación de re-centralizar el Estado español sería muy grande y la ocasión muy propicia con la escusa de la crisis de fondo. Es aquí donde Aragón más perdería. Pero sólo si lo permite… El presente status quo es el mínimo imprescindible para poder hacer políticas propias. La existencia y funcionamiento de las instituciones aragonesas marca la entidad política del grupo humano aragonés y es lo único que nos pueda salvar de caer en ser nuevamente, la “mula de carga de España”. Que hoy por hoy la autonomía de Aragón no llega a más, sólo es un “problema ideológico” de los partidos gobernantes y de su toma de decisiones, no es un problema de la propia autonomía. Los que abogan por la supresión de las autonomías empiezan por intentar confundir ambas cuestiones.

España sin Cataluña podrá ser lo que sea, pero Aragón, si permanece dentro de España, deberá mantener como mínimo su régimen actual de autogobierno con opciones a más. La sociedad aragonesa deberá plantear conflicto al Estado ante cualquier atentado a la autonomía política. Es una conquista histórica del Pueblo aragonés, no un regalo del Estado centralista borbónico; así debe entenderse y como tal se debe defender. Constituye el patrimonio político del Pueblo aragonés, muy mejorable sí, pero que habría que defender por cualquier medio admisible, ante cualquier intento de abolición, disminución o bloqueo. ¡Es una cuestión de supervivencia! ¡No “más” Decretos de Nueva Planta para Aragón!

Llegado el momento, si el Gobierno español quiere imponer un nuevo “decreto de nueva planta” y la disolución de la autonomía, las instituciones tendrían que resistir negándose a ser disueltas, movilizando a la ciudadanía si es preciso. Las Cortes o parte de los diputados tendrían que hacer en ese momento profesión de soberanía (que la tienen, como asamblea territorial y política elegida por toda la ciudadanía): hacer declaración solemne de desligarse de su vínculo legal con las Cortes españolas, declararse las únicas y legítimas representantes del Pueblo aragonés soberano y proceder a redactar una constitución. Para esto no es necesario que las Cortes de Aragón estén llenas de independentistas, basta que la Ciudadanía y las propias Cortes comprendan que Aragón no se concibe ya sin su propio gobierno. ¡Nosotros, soberanistas de EA estaremos allí para recordarlo!

Por tanto, el Pueblo aragonés también se juega mucho con la independencia de Cataluña. Independientemente de las tensiones por asuntos puntuales que se puedan tener con esta tierra vecina. A Aragón se le plantearán nuevas disyuntivas, algunas muy graves, en un futurible Estado español sin Cataluña. Todas las energías que los nacionalismos español y catalán gastan ahora en oponerse el uno al otro se verán derivadas: en Cataluña, removidas las estructuras de dependencia y ya sin la obligación de redefinirse continuamente frente al centralismo, a asuntos realmente productivos, seguramente a organizar su economía. Pero en España, que seguirá siendo un Estado plurinacional, deficientemente democrático, oligárquico, monárquico, borbónico y corrupto, a esquilmar a la clase trabajadora, a continuar con su particular lucha contra la periferia, al expolio y la tarea ideológica de convencernos de que “estamos obligados a considerarnos españoles”; todo dirigido especialmente contra lo que ellos denominan la España asimilada, es decir, Aragón. Nuestra tarea será entonces hacerle entender al españolismo que en Aragón no estamos “tan asimilados” como creen.

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O nuestro treballo: fer pacha entre sozialismo y patriotismo.

       Aormino gosan preguntar cómo se puede ser “nacionalista y de cuchas”, considerando se que ixo ye una contradizión. Ixa ideya surte de o leninismo, que considera que o nacionalismo ye una ideya burguesa, surtida en o sieglo XIX. Sindembargo, lo leninismo se puede dizir que fa trampa, pues esferenzia “patriotismo” de “nacionalismo”, y asinas tenemos a “Gran Guerra Patria” que yera o nombre que le daba Stalin a la Segunda Guerra Mundial.

       Sindembargo, patriotismo u nacionalismo surten de bez, y se pueden considerar parabras alto u baxo sinonimas. A esferenzia que os leninistas fan d’ellas surten más de os suyos prechuizios ideyolochicos que no de a reyalidá.

       O patriotismo surte entre os burgueses de o sieglo XVIII, que s’eban feito ricos con os negozios, pero encara no eban conseguiu sacar a l’aristocrazia de o suyo status de clase dominán. O patriotismo s’entendió como o compromís con a chen, con os tuyos pariens, amigos y bezins, ta esfender os intreses coleutibos, dica o punto de chugar-se a propria fazienda, a onor y mesmo a propria vida. O patriotismo estió a ideya que sacó a os burgueses de as suyas casas, bien coflaus en as suyas cadieras  ta, arriesgando as suyas bidas y os suyos diners, combertir-sen en reboluzionarios.

       Asinas, o patriotismo formó parti de as balors de a Reboluzión Liberal, fazió de a burguesía una clase reboluzionaria y dio sentiu a o lema “Libertá, Igualdá, Fraternidá”.

       Sindembargo, a soziedá surtida de a reboluzión burguesa ascape amostró as suyas escontradizions:  A burguesía pilló lo pusto de l’aristocrazia como clase dominán, o debandito lema quedó como una parola bueda y o patriotismo estió lo discurso ta engañuflar a o pueblo ta que asumise o suyo papel subalterno debán de a burguesía. Con a burguesía y l’acumulazión de capital que feba lo libre comerzio, a mayoría de a chen quedó sin de fazienda. Surtió lo proletariau, a chen que treballaba duro de sol á sol t’aconseguir no más que lo chusto ta vivir.

       Asinas, o proletariau ye ixa clase de presonas que “no tienen cosa que perder, solo que  as suyas cadenas”, u siga, chen que no más tien a suya fuerza de treballo, y a de os suyos fillos, a prole, como mercanzía ta bender-ne, ye chen sozmesa coleutibamén a la burguesía. En ixas zircustanzias, o patriotismo no tien denguna balor.

       O proletariau -os treballadors acostumbraus a treballar duro sin tartir, a sufrir a dolor fisica pues “si no treballas no minchas”, aborrezius d’una vida sin de futuro- s’embrecó en fer a suya propria reboluzión, a sozialista, ixa que considera que o capital no ha de ser propriedá d’uns pocos, sino lo bien sozial sobre lo que, i ficando treballo, s’aconsigue endrezar a produzión y a reproduzión de a soziedá. O suyo lema yera lo internazionalismo. No teneban cosa, ni dreitos ni fazienda ni onor denguna. Yeran dispuestos a morir dreitos antis que continar esclabos achenullaus.

       Sindembargo, en muitos años, en a Europa dezaga la Segunda Guerra Mundial ixas dos ideyas, o liberalismo y o sozialismo han combibiu y han construito lo que clamamos “Estau de o Bienestar”, os sozialistas lo beyeban como un camín enta o sozialismo, y os liberals como una mena d’ebitar una reboluzión. Os treballadors y os burgueses constituyeron una “clase media” de feito, pues os treballadors consiguieron os suyos dreitos por os que beniban luitando.

       D’atra man en bels países, a chen s’achuntaba y se beyeba como “nazión sin d’estau”, consideraban que os suyos Pueblos eban estau amarguinaus u mesmo minchaus por grans Estaus plurinazionals que no reconoxeban ixa condizión, surtiban mobimentos de liberazión nazional u patrioticos d’endrezera sozialista u comunista. Recloxidaban ixas biellas ideyas patrioticas de a burguesía, apachandolas con as sozialistas de a clase treballadera.

       Güe, una chen anomenada “neoliberals” u “os mercaus”, son embrecaus en esboldregar ixe Estau de o Bienestar. Güe a clase treballadera si que tien bella cosa más que perder que no as suyas cadenas: tien dreitos que ha d’esfender.

       Igual que a burguesía de o sieglo XVIII, ha plegau en un ran de bienestar que ha d’esfender, si no quiere que a oligarquía finanziera les ne furte ta continar exerzendo la suya echemonía. Patriotismo y sozialismo tornan a estar chuntos atra bez. Si os aragoneses no queremos que a nuestra patria milenaria se beiga, atra bez, minchada por a España Imperial, hemos de dixar-mos de fatezas, de biellas pezquinas, de “custions presonals” que no plegan enta dengún puesto y fer serbir o nuestro patriotismo, a nuestra chenerosidá, a nuestra capazidá de sacrifizio y o nuestro sozialismo, a nuestra esfensa de os dreitos sozials y a nuestra luita contra la oligarquía finanziera mundial.

       Hemos d’achuntar-mos sin miedo de dizir que solo que a soberanía de o pueblo y o sozialismo en libertá mos fan onra á os aragoneses y á Aragón.

       Rafel F.

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Ponencias Asambleya Cheneral d’Estau Aragonés (Borradores) 3.- Análisis Sociopolítico.

3.- Análisis sociopolítico.

El Reino de España es un Régimen corrupto. La oligarquía financiera española ha utilizado la crisis de crédito, creada por ella misma, para transferir su deuda a las Administraciones Públicas. Ésta es la causa principal de que el conjunto de la administraciones públicas del Reino de España sufran en conjunto un déficit y una deuda que han impulsado al Gobierno del Reino a hacer unos recortes brutales en el Estado del Bienestar, que el crédito a las empresas haya colapsado, la morosidad esté en máximos históricos, mientras el paro se dispara y los salarios se hunden; el volumen de economía informal (“dinero negro”) sea el más elevado de la UE (el 20%) y donde prácticamente sólo pagan impuestos los consumidores con el IVA y los trabajadores con el IRPF. Todo ello en un contexto de bajos salarios y baja presión fiscal para el capital.

O sea, como se ha venido repitiendo, esta crisis es una estafa, una estafa perpetrada por la oligarquía financiera española, protegida por el corrupto Reino de España, contra los pueblos sometidos por ella. España es, así, de nuevo, “una cárcel de pueblos”.

Es cierto que tanto en Aragón como en España la indignación crece y ha habido manifestaciones y huelgas, sin embargo el Régimen se mantiene inamovible, los dos partidos que lo sostienen se mantienen firmes, sus estructuras, aunque debilitadas, son todavía suficientemente fuertes como para mantener a los sucesivos gobiernos:  No hay que olvidar que esta situación ha sido propiciada por gobiernos tanto del PSOE como del PP, que han gozado en todo caso de amplio respaldo popular.

No sería justo decir que ambos partidos del Régimen son iguales. Mientras que el PSOE defiende ideas que podríamos definir como “liberal-progresistas”, progresistas en materia de derechos civiles y sociales pero neoliberales en materia económica; el PP es un partido que, aunque intenta asemejarse a los partidos conservadores europeos, tiene una profunda raíz nacional-católica, representando lo que se vino en llamar “franquismo sociológico”, que hoy defiende posiciones neoliberales en materia económica y social y ultraconservadoras en materia de derechos civiles.

Aragón tiene su propia “economía política”, que no está totalmente integrada con la española y por tanto, su mapa político varía: a las dos fuerzas políticas del Régimen, en Aragón hay que unir por un lado un grupo de izquierda federalista, IU, con una reseñable base social y que ha venido ejerciendo de “muleta” en los gobiernos del PSOE ; y dos partidos aragonesistas, cuyo programa político no ha trascendido del autonomismo enmarcado en la Constitución Española. Por otro lado, en Aragón la propuesta “de centro liberal” de UPyD no encuentra eco social.

El PAR -que surgió de una escisión del nacional-catolicismo aragonés en los años 70, como consecuencia del primer Proyecto de Trasvase del Ebro, todavía bajo el franquismo- fue evolucionando hacia posiciones más moderadas, supo actuar como bisagra entre ambos partidos del Régimen y llegó a definirse como “nacionalista”, pero se negó a dar el salto que le hubiese homologado a CiU o PNV. Mientras su base social más sólida, la pequeña burguesía rural aragonesa, languidece; la carencia de un discurso urbano, le hace languidecer con ella.

CHA surgió como una fuerza política nacionalista de izquierdas, que sí que había dado ese salto respecto del autonomismo del PSA, pero el crecimiento electoral que representó la utilización de José Antonio Labordeta como referente político, significó, sin embargo, una regresión ideológica: así, el aparato burocrático de CHA olvidó su inicial discurso rupturista con el Régimen, se acomodó en un autonomismo de izquierdas que le llevó a un 20% del voto, pero lo hizo a costa de expulsar a los sectores políticos más radicales y dinámicos, sobre todo en Zaragoza y dilapidó ese apoyo sustituyendo y/o acompañando a IU como “muleta” del PSOE. Hoy  el autonomismo de los 70, del que Labordeta era el “último mohicano”, queda cada vez más lejos y es totalmente inútil para afrontar los nuevos retos del país.

La crisis se alarga, y va a continuar alargándose: aunque no se mantenga la recesión, el futuro crecimiento económico bajo este Régimen sólo será posible con otra burbuja financiera, pues esas son las  condiciones de la estructura social que lo sustenta. Y eso es exactamente lo que quiere el PP: impulsar proyectos que reactiven al sector de la construcción, para que éste vuelva a hacer de motor económico, como Eurovegas en Madrid o la liberalización de la construcción en la costa. Y así volvemos a escuchar rumores que hablan de reactivar el proyecto de Trasvase del Ebro, mientras el gobierno espera que el sector exterior maquille las catastróficas cifras macroeconómicas.

En Aragón el PAR se mantiene sin discurso político, tan sólo sujeto por su red clientelar y su papel de bisagra.

El PSOE mantiene un discurso confuso, apoyando, más o menos tímidamente las reivindicaciones sociales mientras critica las mismas políticas que él mismo realizó cuando estuvo en el gobierno; pero no plantea un discurso alternativo. Da la impresión de que cedieron el testigo del gobierno al PP de buen grado, para que éste “se comiese el marrón” de la recesión, pero que cuando vuelvan otra vez intentarán combinar el neoliberalismo económico con el progresismo social.

La Izquierda Plural (dónde hay que incluir, de momento, a CHA) tiene un discurso keynesiano clásico: fiscalidad progresiva que permita mantener el Estado del Bienestar, integración europea con un BCE que preste dinero directamente a los Estados, crédito expansivo desde una banca pública y política activa de reindustrialización.

De los tres discursos hay que reconocer que el más racional es el de la Izquierda Plural, pero se encuentra con tres problemas irresolubles dentro del Régimen:

El primero es de carácter ideológico: el keynesianismo mostró ya sus limitaciones y, aunque sus  métodos macroeconómicos y sus análisis cíclicos deben ser tenido en cuenta, necesitamos un nuevo discurso económico que no se centre en el crecimiento como un fin en sí mismo, y que integre conceptos, ignorados por Keynes, como soberanía alimentaria, consumo racional y sostenibilidad económica y medioambiental.

El segundo es que la oligarquía española mantiene de su parte a la mayoría de la clase media y clase trabajadora aragonesa, bien bajo el discurso nacional-católico del PP, bien bajo el discurso liberal-progresista del PSOE. La incertidumbre empuja a mucha gente a volverse conservadora y desconfiada del cambio.

El tercero es que la oligarquía financiera española y su corrupto Régimen, el Reino de España, nunca aceptarán nada que no sea una política económica abiertamente neoliberal.

En definitiva, hay que romper con la oligarquía financiera española y con el Reino de España, pues son las claves para resolver los otros dos problemas. En Aragón eso significa que los aragonesistas debemos abandonar viejos complejos y viejas recetas, debemos mirar en nuestra esencia, en el motivo de nuestra existencia y debemos articular un proyecto político que imponga como prioridad máxima la instauración de un Estado Aragonés, con su propia Constitución republicana, que impulse las políticas necesarias para salir de la crisis con un camino libre e independiente de la oligarquía financiera establecida en el Reino de España.

Hoy más que nunca, el futuro de Aragón depende de la conciencia nacional de quienes se dicen aragonesistas.

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Ponencias Asambleya Cheneral d’Estau Aragonés (Borradores) 2.- Aragón frente a la Crisis.

2.- Aragón frente a la Crisis.

Aragón, inmerso en la dinámica socio-económica de la situación del Estado Español, ha mantenido sus indicadores algo menos deteriorados que el resto, a pesar del tradicional expolio económico que el centralismo ha ejercido en Aragón. La actual Comunidad Autónoma de Aragón, tradicionalmente se ha encuadrado entre las Comunidades que aportan más impuestos de los que reciben en forma de inversión del estado, tiene menos desempleo que la media, concentrándose fundamentalmente en la capital, padece un territorio despoblado y fuertemente descompensado por el excesivo peso de la capital, Zaragoza, en el conjunto territorial, soporta una importante presencia militar, y una tradicional carencia en inversión en infraestructuras para vertebrar el territorio, agravada por la crisis, habiendo dejado paralizadas desde 2009/2010, algunas de las que estaban en marcha.

La recuperación de las exportaciones, no ha servido para dinamizar la creación de empleo. Los pingües beneficios de las exportadoras, al igual que en el resto del Estado Español, lo han hecho, gracias a la reducción de los costes salariales, y a la postre del poder adquisitivo de la ciudadanía. La riqueza se concentra en las manos fuertes, y el gobierno, espera una recuperación de la economía, a través del consumo. Lo que nos lleva a la idea de que todo el discurso político institucional tanto del Gobierno español como de su sucursal en el Gobierno de Aragón, están destinados a generar un efecto placebo, al modo de dosis de morfina en un drogodependiente, en la población, hasta las próximas elecciones, esperando que el actual repunte técnico de la economía europea (mucho más débil en España), aguante hasta las próximas Elecciones Generales, que seguramente coincidirán con Municipales y Autonómicas de Aragón.

La recuperación económica, se sustenta también en Aragón, en el fracaso social del sistema, incapaz cada vez más de hacer políticas redistributivas de esa riqueza generada. Y también nos expone, cada vez más a fuertes crisis internacionales que puedan producirse. Aragón es un territorio que han hecho dependiente del poder central, y padecerá sus políticas, y las penurias consecuencia de la crisis en que está el capitalismo en la misma medida.

 Por otro lado, la crisis económica en su versión financiera, ha implicado un auténtico vuelco en el plano bancario aragonés. Antes de la crisis, nuestro sector financiero, compuesto por Ibercaja, Cai, y la red de Cajas Rurales aragonesas, parecían ofrecer un marco de estabilidad financiera basada y afianzada por mas de 100 años de tradición y relativo éxito empresarial. La crisis financiera mundial, ha cambiado la situación para todos, poniendo de manifiesto una vez más la vorágine depredadora centralista.

En un principio, el fracaso de unas entidades financieras, se pensó desde el Banco de España, en compensarlas con las saneadas. Curiosamente también se pensó en fusionar Ibercaja con Liberbank y Caja 3, donde se incluía la CAI, y siendo Ibercaja la empresa saneada del sector, trasladando la sede social a Madrid. Es decir, un expolio más a nuestro país, ya que el régimen jurídico de Ibercaja y Cai, podría equipararse en funciones al de una Banca pública aragonesa, que ha sido motor de esta tierra desde sus inicios.

Finalmente, el fracaso de la fusión, detenido por la Comisión Europea, al considerar, que no garantizaba los requisitos de viabilidad necesario, permitió la fusión con Caja 3, y haciendo en realidad más fuertes las entidades para el futuro. Sin embargo, la nueva ley de cajas, establece la necesidad de convertirlas en Bancos, y las fundaciones propietarias de las acciones, deberán de deshacerse del 90% de su capital sin haberse establecido todavía plazos para llevarlo acabo. Con lo cual, al final, las entidades financieras aragonesas acabarán con el tiempo perdiendo toda su función de banca pública, e incluso podrán ser adquiridas por otros bancos mayores, como ha sucedido históricamente con el Banco de Aragón, el Banco de Huesca o el Banco Zaragozano. Es como un proceso histórico inconcluso que continúa como patrón temporal: El expolio de la riqueza de nuestra tierra.

Sin embargo, la crisis del capitalismo, no es igual para todos, e incluso puede eludirse. Existen modelos y ejemplos de éxito en la supervivencia de pueblos o naciones en este entorno de dificultad. Podemos citar el caso de la crisis Islandesa, solucionada mano a mano entre “policy makers” y “pueblo llano”. Los responsables de la burbuja y de la quiebra del sistema financiero, fueron encarcelados, se decretó impago de la deuda, e incluso condonación generalizada de créditos hipotecarios morosos a la ciudadanía. Algo que por el escaso tamaño del país, ha sido tolerado, aunque no olvidado por el sistema capitalista. Actualmente el país ha recuperado su ritmo económico, la creación de empleo, el poder adquisitivo de la ciudadanía, el consumo… Islandia es un ejemplo de país que por circunstancias geográficas, basa su economía en la autogestión de los recursos endógenos y en la solidaridad ciudadana, desmarcándose de los delirios de dominio del sistema financiero internacional.

Por tanto, el tamaño sí que ha importado, cuanto más pequeño e independiente económicamente, más fácil ha sido hacer frente a la crisis. Sin embargo el caso de la crisis de Chipre fue opuesto totalmente, gracias al poder de bloqueo del BCE, el emisor de la moneda. Su sistema financiero, tolerado hasta entonces, fue víctima de su rescate cargando a los impositores su coste. Muchos de ellos extranjeros, y con dinero negro, pero ¿cuando le importó esto al capitalismo? Al final, la economía chipriota ha sido rescatada pero a costa de perder buena parte de su sustento económico, el turismo, y su condición de medio paraíso fiscal. Su recuperación, no se está produciendo y se engloba en la misma dinámica que los países rescatados ¿o hundidos?, por la Troika.

Tomando el ejemplo de los modelos que han combatido eficientemente contra la crisis, en Aragón pueden adaptarse a su realidad socioeconómica impulsando políticas de autogestión de los recursos propios con una idea clara de solidaridad, no muy alejado de lo que hasta ahora propugnaba Estado Aragonés en los planteamientos políticos y económicos. Elementos como el consumo racional o el desarrollo sustentable se muestran hoy más que nunca como elementos clave para plantear políticas serias de futuro que sirvan para gestionar la riqueza todavía disponible en un entorno de decrecimiento sostenido.

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