Archivo Enero, 2012

Crisis en el Gobierno de Aragón. Entra el PAR.

La presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, ha aprovechado las vacaciones navideñas para realizar su primera crisis de gobierno. Un gobierno que prometía ser de “técnicos” y que se ha llenado de prejubilados y burócratas. Debemos acostumbrarnos a comprender que cuando se anuncia un “gobierno de técnicos” se está anunciando un gobierno de bajo perfil, político o técnico, compuesto por viejas glorias o, en el mejor de los casos, burócratas más o menos eficaces.

En este caso uno de los venerables consejeros ha pedido la baja por enfermedad, y otro ha emigrado al Foro: para un militante del PP tiene más categoría un subsecretario del inquilino de Moncloa que un Consejero del Gobierno de Aragón.

Rudi no ha disimulado su contrariedad en la propia rueda de prensa, pero ¿qué esperaba? Ella misma abandonó a su suerte a Atarés en la Alcaldía de Zaragoza por la Presidencia del Congreso, y si pones a abueletes de Consejeros, es normal que vayan sucumbiendo a los achaques. A pesar de todo, debemos ser optimistas y esperar que el nuevo Consejero de Agricultura, el tan incompetente en la materia como anciano y veterano jefe pepero, Modesto Lobón, esté fuerte. Lo esperamos sólo por el bien de Aragón. En definitiva, que la “crisis de gobierno” no sería reseñable de no ser por la vuelta de otro viejo conocido.

No es noticia que “la Rudi” tiene como único objetivo político seguir sumisamente las consignas recortadoras de sus jefes de Génova y que, en coherencia, no va a emprender ningún proyecto de futuro para Aragón, no sea que le despiste de su objetivo principal: usar las tijeras hasta mellarlas.

Pero vuelve el hombre. El adalid de Gran Scala entra de nuevo en escena. El hombre que fracasó a la hora de impulsar la industria aragonesa en años de bonanza, el brazo derecho de Biel; el Sr. Aliaga que volvió de Orlando presuntamente seducido por el proyecto de macroputiclub de Gran Scala, que sólo atinaba a decir cuando le preguntaban por el viaje de negocios “¡Qué mujeres!”. Ese es el hombre elegido para meter al PAR en el gobierno de Rudi con la cartera de Hacienda y Administraciones Públicas. No parece que este puesto conlleve viajes de negocios a ciudades exóticas que le despisten. Así, los aragoneses, y sobre todo su esposa, podemos estar tranquilos por ese lado.

A estas alturas habrá quien piense que ésta es la última pirueta del PAR antes de desaparecer, pero como mucho, hay que pensar que se quedará en la penúltima. ¿Cómo no va a conseguir Biel obtener rédito de un gobierno donde los que todavía piensan en el futuro sueñan con ser subsecretarios de Rajoy? A Biel le ha bastado con poner un burócrata quemado en el gobierno para que el PAR marque la pauta en Aragón de la política económica y de la Administración. Hay que reconocerlo, el PAR ha elevado el perfil político del gobierno, aunque tampoco era difícil.

Con una CHA encaminada a ser socia estratégica de ICV y un PAR parasitado en el PP, Aragón necesita ahora más que nunca una propuesta nacionalista que nos recuerde que nadie va a hacer nada por nosotros, que no obtendremos nada que no nos hayamos ganado y además hayamos defendido con uñas y dientes, que debemos remar solos nuestra propia falúa a contracorriente si queremos conservar nuestros derechos sociales y políticos, y aún más si queremos ampliarlos.

, , ,

No hay Comentarios