Archivo Septiembre, 2012

El misterio de Fátima o la conversión de CHA al soberanismo

Ayer, 24 de setiembre, toda la prensa aragonesa y parte de la española, se hicieron eco de una nota de prensa emitida por CHA y firmada por Martínez Tomey, su Responsable de Asuntos Europeos, quien se ha ido a Bruselas a reivindicar el derecho a la autodeterminación del Pueblo Aragonés.

La nota de prensa se puede leer en la web del susodicho partido, a nosotros, nos llama la atención una frase que no ha sido resaltada por ningún medio:

“Ante lo que considera una ruptura fáctica del pacto constitucional de 1978, CHA reivindica el derecho del pueblo aragonés a determinar por sí mismo su devenir, recuperando su plena soberanía”.

Martínez Tomey considera que la involución autonómica y la oligarquización socioeconómica suponen, de hecho, la ruptura del pacto constitucional de 1978 y que por tanto ello legitima al Pueblo Aragonés para reivindicarse como sujeto de autodeterminación.

Estau Aragonés no podría haberlo expresado mejor.

Ahora nos queda una duda: ¿Qué esconde en realidad esta nota de prensa? ¿Martínez Tomey actúa por su cuenta y riesgo aprovechando la debilidad política de la Dirección Nacional de CHA con el objeto de promocionarse personalmente? ¿O es una maniobra de cara a la galería,  parte de una estrategia más amplia del Consello Nacional de CHA, ante la próxima convocatoria electoral europea en 2014? ¿O incluso, más sencillamente, un quedar bien con sus socios de la Alianza Libre Europea: Eusko Alkartasuna y Esquerra Republicana de Catalunya? ¿O por el contrario es un profundo cambio de línea política, un golpe de timón hacia el soberanismo?

Esto último nos sorprendería a todos pues conociendo, directa o indirectamente, a buena parte de los miembros del Consello Nacional de CHA, pocos son los que hace unos años no se asustaban ante la mera mención de la palabra “autodeterminación”. Su repentina conversión al soberanismo sería un misterio tan sorprendente como el de Fátima.

Perdonad, pues, si algunos somos escépticos y pensamos que esto no puede representar más que otro “pleito a o sol” a que tan acostumbrados nos tiene la CHA en los últimos años.

Y sin embargo, debemos dejar un resquicio para la duda y el optimismo ¿y si nos equivocamos? ¿y si efectivamente CHA retoma el camino de la autodeterminación abandonado durante 8 años con las expulsiones, exclusiones, purgas internas y campañas de desprestigio contra militantes honrados? ¿Y si CHA, o una parte de ella representada por Martínez Tomey, está reconociendo hoy, siquiera implícitamente, que su pretensión de convertirse en la muleta aragonesista del PSOE fue un error? ¿Y si se estuviesen dando cuenta, siquiera unos pocos chunteros, que las consecuentes expulsiones y exclusiones de independentistas y soberanistas sólo significaron una debilitación de CHA y el aragonesismo y un fortalecimiento del PSOE y el españolismo?

Desde luego, de cara  a las Elecciones Europeas, Miguel Martínez Tomey sabe una cosa: yendo en coalición con ERC y la más que probable de Bildu, la única forma de mantener un resultado electoral digno es conseguir el voto de todos los nacionalistas aragoneses. Los votantes tibios se espantan ante esas siglas.

¿Sigue la CHA instalada en la soberbia de pensar que es la única referencia del nacionalismo aragonés? ¿o comprenderá que por muy pequeños que sean los grupos a su izquierda le conviene escucharlos?

Estau Aragonés apuesta por la Religada Nazionalista (BA-RN) que estamos construyendo con nuestros compañeros de Tierra Aragonesa y el Partido Carlista de Aragón, desde luego, las Elecciones Europeas no son una prioridad. No haremos nada que no cuente con el consenso de los tres partidos. No comulgaremos con ruedas de molino, pues no tenemos ninguna necesidad, pero todo el mundo debe estar seguro de que antiguas “cuestiones personales” u otro tipo de cuestiones extra-políticas no dificultarán nuestro camino hacia la reunificación de la izquierda nacionalista aragonesa en el proyecto de la recuperación de nuestra soberanía como Pueblo.

Y yo, personalmente, creo que apoyar a Martínez Tomey en una candidatura a las Elecciones Europeas donde se reconozca el derecho del Pueblo Aragonés a su Autodeterminación, puede ser un paso en la dirección correcta. Pero, si ha de ser así, la iniciativa le corresponde a él.

Rafel F.

Secretario de Organización de Estau Aragonés.

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Estado Aragonés ante el debate sobre el “estado de la Nacionalidad de Aragón”.

El discurso de la Presidenta de Aragón ha sido más que previsible. Autocomplaciente y neoliberal.
La autocomplacencia de los presidentes de gobierno debe ser propia del oficio. El carácter neoliberal del mismo merece cierto desarrollo:
Dice la Sr. Rudi que Aragón está mejor que la mayoría de las Comunidades Autónomas de España, y sin embargo, el ajuste que realiza en materia de inversiones públicas es de los más duros. Esto responde a la cansina receta neoliberal de “pase lo que pase, la solución es ir hacia el Estado Mínimo”. Sin menoscabo de la “exitosa” fórmula de la socialización de pérdidas y privatización de beneficios.
Ejemplo de esto último es la inminente nacionalización de la Estación de Esquí de Candanchú. En Aragón como no tenemos Bancos que rescatar, rescatamos estaciones de esquí ruinosas. Sería una grata sorpresa, muy grata y muy sorprendente, que alguno de los portavoces de la oposición, tan ecologistas y sostenibles en sus discursos, tuviese la valentía de decirles a los alcaldes del Valle del Aragón que está en contra. No sólo eso, si no que lo que debe hacer el Gobierno de Aragón es deshacerse de su parte de Aramon. Las pistas de esquí son ruinosas e insostenibles, por el cambio climático básicamente pero también porque era un proyecto cuyo objetivo era vender pisos. Nos quejamos mucho de los campos de golf levantinos, para los que no hay agua, pero no queremos ver que nuestras pistas de esquí no tienen nieve. Y que tanto unos como otros sirven de coartada para levantar urbanizaciones.
Apostar por Aramon significa apostar por la burbuja inmobiliaria como fórmula para salir de la crisis. Más de lo mismo.
Otra muestra del neoliberalismo del Gobierno Rudi es la política fiscal basada en desgravaciones. Nos pone la zanahoria de las desgravaciones de los libros de texto, como si que nos desgravasen un 10% de los 250€ por niño que ha habido que pagar, como poco, sirviese de algo. Eso no es más que otra coartada para las desgravaciones millonarias para empresas y propietarios. Una política fiscal comprometida con una salida sostenible de la crisis requiere hoy una medida radical: eliminar todas las desgravaciones del IRPF, para que, en un corto espacio, podamos reducir el IVA. Pero apostar por la eliminación de privilegios en los impuestos directos para contener los impuestos al consumo, los que más gravan a las personas de menos ingresos, es lo que se llama una política fiscal de izquierdas. No podemos esperar tal cosa del PP, pero lo dramático es que si cualquier portavoz de los grupos que representan a la izquierda lo dijese,  sería una sorpresa, muy grata, pero gigantesca.
No ha dicho nada de la lengua aragonesa. Llevamos 30 años esperando que la DGA haga algo para ayudar a aquellas personas y entidades que luchan por la pervivencia de nuestra lengua privativa, haga algo por preservar los derechos civiles de los aragoneses que hablamos aragonés, escuche a las instituciones internacionales que le instan a ello. Tendremos que seguir esperando.
Una fuerza política que luche por la recuperación de la soberanía de Aragón y por la defensa de los intereses colectivos inmediatos y a largo plazo de las clases populares y trabajadora, difícilmente podría pactar globalmente con cualquier partido del Régimen, pero sí que podría plantearle soluciones concretas para problemas concretos, incluso dar cobertura a un gobierno de signo contrario en una decisión difícil pero necesaria.
En vez de eso, la oposición parlamentaria se rasgará las vestiduras, insultará a la Presidenta y evitará proponer ninguna solución, no sea que “le copien la idea” (si es que tienen alguna), guardándosela para alguna presentación electoralista.
Qué nivel político más infame y miserable tenemos en Aragón.
R. Fleta.
Consello Nazional d’Estau Aragonés

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Impresionante 11-S

La respuesta de la ciudadanía catalana a la plataforma cívica Assemblea Nacional de Catalunya ha sido rotunda. Y el mensaje que le ha transmitido al gobierno de Rajoy, el PP y al entorno de la derecha española es que, de suprimir o siquiera de reducir el Estado autonómico, no sólo que no, sino que debe ampliarse, por lo menos por lo que respecta a Catalunya.

Veo muy difícil que desde la derecha española, y también desde los más conspicuos centralistas de la izquierda estatal, sepan tratar el asunto mucho mejor de como lo han hecho históricamente; con el consabido posado desdeñoso y la indiferencia que se adopta desde la Corte de Madrid sobre las cuestiones de la periferia, donde todo les parece folclore o cabezonería de los indígenas de las colonias. Así perdieron su Imperio y así perderán sus Provincias. De momento lo único que parece es que no quieren entenderlo. “No es tiempo de algarabías” dijo Rajoy, ese señor, un memo, que piensa que todos debemos quedarnos en casa aguantando con paciencia sus recortes y pagando sus impuestos sobredimensionados. ¡Todo el mundo entiende y asume que este sacrificio es necesario!

Que no entiende lo que ha pasado en Catalunya, está claro y así lo demuestra cuando dice “Yo respeto la forma de pensar de cada quien y no tengo ningún comentario que hacer sobre la manifestación”. Este tío no se ha enterado bien de la jugada. O, contrariamente a lo que ha demostrado hasta ahora, se convierte súbitamente en un halcón (se permite la risa), demuestra que es muy hábil (carcajadas desde la grada) y le concede al gobierno de Artur Mas el Pacto Fiscal, es decir, la soberanía fiscal que le reclama, a fin de desmontar el órdago que le ha montado, o Catalunya realmente puede adoptar, aunque todavía quede mucho por decir, el camino de la independencia.

El partido de la oligarquía económica catalana, también llamado CiU, es poco de fiar. Esta súbita mudanza al independentismo resulta sospechosa. No sería la primera vez que le hace una maniobra al mismo pueblo que lo ha llevado al gobierno y que, una vez obtenido el Pacto Fiscal, si lo obtiene, le diga al pueblo catalán que: ¡Això ara no toca!… Y es que es que en CiU son muy aficionados a lo que llaman por allí a fer la puta i la Ramoneta (la dualidad catalana, una jugada a dos cartas, ir con dos barajas, una buena y una mala, etc.). Jordi Pujol, jubilado de sus responsabilidades políticas que no de santón de la política catalana, fue a la manifestación. Cuando gobernaba, alguna vez también gustó de jugar con un cierto ruido de independentismo de fondo, aunque siempre acabó bajándole el volumen. ¡Ara no és el momento de parlar d’això! –dijo durante 22 años.

¿Pero qué piensan los catalanes…? Una cosa está clara, a nivel de calle, después de agitar banderas esteladas y acabar con los pies hechos polvo después de tres horas de aguantar en pie, disuelta la adrenalina, pocos deben creer realmente que la independencia pueda resolver el problema de fondo: la economía… ¡Hombre, no! No queda claro que ingenuidad e independentismo vayan siempre de la mano, como aseguran en Intereconomía. A lo que si puede dar satisfacción la independencia es a que el problema pueda ser solucionado de muy distinta manera al que se ha planteado por el Gobierno de Madrid. Puede dar satisfacción al hecho de que no te impongan desde fuera la solución unos políticos centralistas que han sido malos gestores de la crisis, pero sobre todo de la “prosperidad”. Lo que también queda claro es que el catalán de a pie le achaca más los problemas económicos al Gobierno del Estado que a sus propios políticos y ven más culpable de los recortes a Rajoy que a Mas. Los Gobiernos de la Generalitat puede que no hayan sido buenos gestores del gasto, pero la realidad es que el control básico de la economía catalana corresponde al Gobierno del Estado y esto en la coyuntura de crisis actual puede llevarla a la catástrofe. No creo que haya que dar muchos detalles del porqué. Esto el catalán de a pie lo sabe y por eso la manifestación independentista del 11 de septiembre es más un acto de madurez política, digamos que de toma de conciencia de la situación y una posible solución, que de locura colectiva como quieren hacérnoslo creer. No, el Pueblo catalán no está flipando, sabe que o controla su economía o literalmente se va todo a la mierda. La Caixa todavía es solvente. Como actitud ante estos tiempos, es o agitar la bandera del independentismo o directamente ir a asaltar los supermercados (permítanme esta apostilla).

¿Y los aragoneses qué pensamos? Aquí no hay ni para una cosa ni la otra. Exageradamente acomplejados y paralizados por el shock que representa la crisis, esperar y aguantar todas las medidas que nos impongan con la esperanza de ver la salida del túnel. Es la trampa de la solidaridad constitucional que no permite ventajas a quien no lo ha hecho tan mal. Nos hemos creído el mensaje que sólo mediante sacrificios y el pago de todas las facturas e impuestos, que desde el Gobierno de Madrid nos ordenen, todos veremos un esplendoroso final de la crisis. Hay un gran engaño en esto, porque… ¿Sabemos lo que nos va a costar? Pues mucho más que a otros, por supuesto, dada nuestra ínfima capacidad de reacción. Nuestro escenario es el que describe nuestro compañero en el post “El Tocomocho de las Cajas españolas”. Estamos pagando la fiesta inmobiliaria que hubo por Valencia, Murcia y otras CC.AA. con nuestros ahorros a través de las Cajas de Ahorro aragonesas. El capital aragonés se está destinando ahora a unos menesteres que poco o nada tienen que ver con Aragón. Por no poder, “nuestros” políticos, que tienen representantes en las cajas, “no pueden” garantizar una gestión en función de las necesidades de Aragón. Tienen un perfil tan, pero tan bajo y tan subordinado que no podrían oponerse al Estado aunque quisieran. ¿Alguien se acuerda de aquellas grandes manifestaciones antitrasvasistas de Zaragoza?, pues esto daría para eso y mucho más. El dinero se ha trasvasado mucho más fácilmente, no han hecho falta ni represas, ni canales. Al pueblo aragonés, desmovilizado, con una clase política incapaz e impotente, desinformado de lo que ha de contribuir él en particular para salir de la crisis de “todos”, le han levantado el dinero en sus narices y sólo le queda el duro trabajo y arrimar el hombro a una situación que no contribuyó a crear.

Desde Estau Aragonés siempre hemos mantenido que Aragón tiene títulos superiores sino iguales para reclamar lo que reclaman los catalanes. Somos países si no hermanos, sí parientes. Con muchos elementos concomitantes en nuestras respectivas historias. Pero los aragoneses jamás hemos sabido emplear esos elementos para demostrar que tenemos una opción política propia como nación o para separar por lo menos nuestras finanzas de las del resto del Estado. Tuvimos hacienda propia durante 700 años. Los catalanes en esto son maestros, pero como pasamos el día regañando de ellos parece que aborrecemos sus métodos, que podrían ser los nuestros, y no tomamos ejemplo. Luego tenemos que reclamar la propia existencia a la desesperada; ¡Teruel, existe!, fue un lema muy elocuente… Siempre hemos amado nuestro autogobierno; si no a los políticos que lo han gestionado, sí el concepto mismo de autogobierno. Y ha sido bueno para el balance final de Aragón. Nos han dejado hacer estos últimos 30 años y mira, ¡no lo hemos hecho tan mal!, a pesar de la extravagancia de la Expo. Como en el resto del Estado español esla Derecha quien más rechaza la autonomía, pero porque la ataca en el concepto mismo, la derecha es medularmente centralista.

Ahora que empezábamos a andar, después de 70 años, después de la dura postguerra, de la mucha represión social con la excusa del maquis, de la emigración a otras regiones, de la larga transición con su crisis en los 80, de las reconversiones, de las amenazas de los trasvases; ahora resulta que hay que ayudar a tapar los desastres provocados por los ineficientes gestores de la política y la economía española. Las caras cambian pero la ineficiencia sigue. La pertenencia a España nos sale muy cara a los aragoneses porque nos la estamos jugando con la jauría de depredadores de Madrid. Cuando un pueblo es trabajador, cuando ha sabido gestionar su autogobierno si no bien, mucho mejor que los demás. Puede reclamar más… Puede reclamar desprenderse del lastre que representa estar sujetos a España y sus políticas desastrosas (llevamos con ellos siglos de desastres). Una vez más han venido y han tomado lo que han querido, ¿y nos hemos levantado?, pues no… Pero nuestros primos los catalanes sí. Y eso debería dar más envidia que rechazo. Ellos ya han marcado su territorio y nosotros ni siquiera nos hemos despertado de nuestra indolencia.

Arnau de Borau

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El Tocomocho de las Cajas Españolas

Merkel está obligando a Rajoy a hacer una política económica restrictiva, de recortes y austeridad que reduce la capacidad de compra de los españoles, impide el crecimiento económico y nos condena a la miseria. Y eso que la Canciller alemana es la más amable de sus paisanos: cuando en algún medio de comunicación español realiza una “revista de prensa” de Alemania sobre la situación económica española, los medios de aquél país echan fuego contra nuestra querida España, de manera demagógica y desproporcionada.

Todo lo anterior es, más o menos, verdad. Pero ¿por qué están tan cabreados los alemanes con España? ¿Qué les hemos hecho?

Básicamente los alemanes se sienten estafados: durante los años 90, en los que Alemania tenía un crecimiento en torno al 1%, en España se crecía al 5%. Era la época del “España va bien” y de “la nueva Europa, liderada por España, frente a la vieja”, los pies de Aznar sobre la mesita del salón de George W. Bush y la foto de las Azores. En aquella época era rentable invertir en España y no en Alemania, y los bancos alemanes y franceses se volcaron en ello. Los Bancos y Cajas españolas tenían toda la liquidez que pudiesen necesitar, los créditos corrían para instituciones públicas, empresas y familias y todo iba bien. Bueno, los salarios entre 1996 y 2006 se redujeron en conjunto un 4%, mientras que la inflación subía un 40% y los beneficios empresariales un 70%. Todo iba bien para la clase media mientras la clase obrera tenía la oportunidad de trabajar en la construcción y alcanzar nóminas de 2500€ haciendo 20 o 30 horas extras semanales. ¡Ah! ¡la Teoría de la Plusvalía!

Entre tanto, las instituciones españolas realizaban sus “reformas estructurales”. Todas las empresas públicas se privatizaron y con ese dinero y el del crédito fácil se impulsaron inversiones públicas para “modernizar España”. España se convirtió así en el único país europeo sin banca pública. Pero “teníamos las Cajas”. El Estado Central transfirió infradotados muchos servicios públicos a las Comunidades Autónomas, garantizándose así unas inversiones y una mejora de los servicios que iban a cuenta de éstas. “¿Queréis financiación? Ahí tenéis las Cajas” decía el ministro Solves, ya en su época de Ministro del Gobierno Glez.,  en las reuniones con los consejeros autonómicos de economía.

Por otro lado, las privatizaciones tenían un peligro: que sectores estratégicos cayesen en manos enemigas (para algo estamos en la OTAN). El caso de REPSOL se destapó cuando en 2008 se hizo público que Juan Carlos I Rey de España estaba mediando entre SACYR-Vallehermoso y La Caixa por un lado con Gazprom y Lukoil por otro para la venta del paquete de acciones de los primeros a los segundos: ¡Los rusos iban a hacerse con el control del petróleo “español”! El Gobierno ZP dejó a un lado el discurso liberal y frustró la operación en una maniobra de viejo manual mercantilista. Esto nos sirvió para comprender cómo se había hecho la privatización de la petrolera, y por ende de todas las empresas públicas: Ya el Gobierno Glez. había vendido la mayor parte de las acciones a SACYR y La Caixa; y además, el dinero que necesitaba para ello la primera se lo prestó la segunda, de forma que no hacía falta tener el dinero de verdad: con unas anotaciones contables bastaba. Era una forma ideada por los sociatas para mantener el control indirecto del Gobierno sobre la petrolera. A cambio del favor ambas entidades tenían manos libres en la burbuja inmobiliaria para ganar dinero. Lo que se dice “un pelotazo”. Cuando la burbuja estalló SACYR y Caixa intentaron sacarse el muerto de encima pero los fantasmas de la guerra fría lo impidieron. El déficit de ambas las hundió, Putin se quedó sin el petróleo “español” y el Rey perdió una de sus jugosas comisiones, pero eso es otra historia.

El estallido de la burbuja inmobiliaria: tres millones de viviendas a la venta en España, con el mercado colapsado y los precios por los suelos. Pero bueno, esto también le paso a USA en 2007, a UK en los 80 y a Japón en los 90. Las burbujas, y sus estallidos, son inherentes al capitalismo. ¿Porqué, pues, se sienten estafados los alemanes? El problema reside en la naturaleza de las Cajas: eran entidades privadas pero que actuaban como bancos públicos. Así, mientras un banco público (National Bank of Scotland o Crèdit Agricole) refleja su déficit en las cuentas públicas y por tanto su déficit es déficit público, en el caso de las Cajas no. El déficit de las Cajas se contaba como déficit privado. Así Glez., Ansar o ZP enseñaban las cuentas y cumplían el objetivo de déficit público, porque la mayor parte de la deuda la tenían metida en las Cajas. Como en el timo del tocomocho, le enseñaban a Alemania una bolsa llena de billetes, pero sólo los primeros eran de verdad, lo demás eran papeles viejos, aquellos billetes que nos prestó la Deutsche Bank en los 90 no estaban: habían sido convertidos en inútiles mastodontes de hormigón. No es raro que estén cabreados los alemanes, la novedad es que esta vez no han mandado las Panzer Divisionen a cobrarse la deuda. De algo ha servido la UE.

Por eso, ante la crisis financiera española, lo primero que hizo Alemania fue decirle a ZP que acabase con la “cosa esa” de las Cajas y luego le dijo a Rajoy que nacionalizase Bankia al precio que fuese: España tenía que poner orden en sus cuentas y eso significaba contar como déficit público el déficit de las Cajas.

Por supuesto, los problemas financieros españoles no acaban aquí, los Bancos también tienen un buen agujero y por eso reclaman la creación de un “banco malo”, que socialice sus pérdidas, mientras ellos se dedican al “filantrópico” negocio de comprar deuda soberana española al 7% con el dinero que les presta el gobierno español al 1% para que saneen sus cuentas, o sea, a privatizar beneficios. Pero eso es otra historia.

Y aunque todavía no ha llegado lo peor -el llamado “Rescate”, esto es, pagar la deuda con más deuda para situarnos en el papel de las repúblicas bananeras de los 80, incapaces de superar la dinámica de aquella Deuda Externa que nunca se pudo pagar- para Aragón la crisis ya ha sido un desastre estratégico: nuestras Cajas más importantes, Ibercaja y CAI, que eran de las pocas mínimamente saneadas, han sido llamadas por Madrid (primero ZP, luego Rajoy) para absorber cajas españolas en quiebra, “comiéndose” su déficit. Como consecuencia se ha creado un banco, Libercaja, con sede social en Madrid. La mayor parte del capital aragonés cotizará a partir de ahora en Madrid, en Aragón sólo quedará el trabajo duro, con suerte.

Para quienes creemos que el Capital ha de entenderse como un bien social más que como una propiedad privada esto equivale a profundizar todavía más la relación de dependencia de Aragón respecto de España; subsumirnos más aún en una condición de colonia de la que habíamos salido siquiera parcialmente con la autonomía y la reforma de las Cajas de Ahorro de los 80, que había permitido a nuestros gobiernos realizar inversiones pensadas y financiadas desde Aragón. Se cometieron muchos errores y tropelías, con anuencia del Pueblo, como el engendro aquél de la Expo 2008, pero sin duda globalmente considerada, la autonomía ha sido buena para Aragón. Las cifras del PIB  y renta per cápita cantan, pero sobre todo el hecho de que Aragón haya logrado revertir su tendencia secular a perder población.

Aquello ya es el pasado, Ibercaja y CAI siguen el camino del Banco Zaragozano (absorbido por Barclays) o el ya olvidado Banco Aragón (absorbido hace 40 años por el Banco Central, hoy en el Santander), así como Electricas Reunidas de Zaragoza en ENDESA, Gasaragón en Gasnatural … En definitiva, volvemos a la situación que Ángel Samblancat -aquél costista grausino, anarcosindicalista y nacionalista de los años 20- definió como “Aragón, la mula de carga de España”. Una vez más la acomplejada burguesía zaragozana sacrifica a Aragón en aras de la salvación de España. La verdad es que ya cansan.

El tocomocho de las Cajas españolas nos ha dejado a los aragoneses sin entidades financieras propias, la autonomía económica, base de la política, si ya era endeble ahora simplemente casi ni existe, solo Bantierra es todavía una entidad aragonesa, totalmente privada, por supuesto. Y en Madrid se observan ya los primeros ataques a las comunidades autónomas, se oculta que el sistema de Cajas se ideó a nivel estatal y se culpabiliza a todo el sistema autonómico del tocomocho perpetrado por el PSOE y el PP al alimón. Un Aragón sin entidades financieras propias queda aún más debilitado para hacer frente a esta ofensiva centralista.

Ante esta situación, la gente de Estado Aragonés pensamos que sólo cabe la reorganización política de los aragoneses y aragonesas que todavía tenemos una miaja de patriotismo. Aragón necesita una alternativa nacionalista que se enfrente a la ofensiva centralista dirigida por PSOE-PP  pero que también haga oídos sordos a los cantos de sirena de una izquierda española que a la hora de la verdad es muy española pero muy poco de izquierdas. Estado Aragonés cree que la situación respecto de las pasadas Elecciones Generales ha cambiado, y si entonces la formación de aquella “Izquierda de Aragón” como coalición electoral pudo tener cierta justificación pragmática, hoy es prioritario reconstruir un programa nacionalista para Aragón.

Rechazamos por tanto la integración del aragonesismo político en Izquierda Plural así como a seguir cierto mimetismo político respecto del CUT-BAI andaluz (dirigido por Sánchez Gordillo e integrado en IU) que se observa entre un sector del soberanismo aragonés. Estado Aragonés lamenta que gentes que se autoproclaman nacionalistas o independentistas aragonesas estén dispuestas a jugar el papel de “guías comanches” de cualquier fuerza política española en Aragón, de afianzar en definitiva la relación de dependencia colonial  que sufrimos.

Por todo ello Estado Aragonés, partido socialista e independentista, hace un llamamiento a todos los trabajadores y trabajadoras de Aragón y a todos los nacionalistas aragoneses de izquierdas a integrarse junto con nosotros en el Bloque Aragonés – Religada Nazionalista (BA-RN).

Entalto Aragón Libre!

R. Fleta

Consello Nazional d’Estau Aragonés.

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