HOMENAJE AL JUZTICIAZGO


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Aragón, a 20 de diciembre de 2021

Veinte de diciembre de 2021. 430 años después del liberticidio cometido contra nuestro pueblo, los aragoneses, las aragonesas, volvemos a reunirnos ante los monumentos del aragonesismo para contrariar a todos los tiranos que han intentado aniquilarnos. Lo hacemos siendo lo que somos, existiendo como pueblo, ejerciendo nuestra libertad y gozando orgullosos de nuestra identidad.

Desde que los movimientos liberales y foralistas del Siglo XIX comenzaron a reivindicar los Fueros de Aragón como símbolo de nuestras libertades, la figura de Juan V de Lanuza, que seguía siendo recordado como mártir de las mismas, fue engrandecido hasta convertirlo en la personificación misma de la resistencia del parlamentarismo contra el absolutismo monárquico.

Pero esta mitificación del personaje del Justicia propició el olvido del resto de las víctimas de la represión Real ese otoño de 1591: 33 aragoneses fueron procesados por la Inquisición y condenados a muerte, ejecutados y sus despojos colgados de las murallas de la ciudad durante décadas, para escarmiento de desafectos; además, otros 53 aragoneses sufrieron diversas penas de multa, azotes, destierro y/o galeras, lo que significaría en muchos casos su muerte o la ruina de sus familias.

La inmensa mayoría de ellos eran labradores, artesanos o sirvientes, lo que desmiente la imagen de “rebelión nobiliaria” que tradicionalmente ha dado la historiografía española de las llamadas “alteraciones” de Aragón de 1591 y nos muestra verdaderamente al Pueblo Aragonés defendiendo sus Libertades frente al despotismo absolutista. Es hora ya de reivindicar la memoria de estos mártires por la Libertad hasta ahora tan olvidados.

MANIFIESTO CONJUNTO EN HOMENAJE AL JUSTICIAZGO

Porque sus descendientes y todo el Pueblo aragonés hemos seguido nuestro transitar por la Historia -tomando en nuestras manos su testigo y su ejemplo- movidos por nuestra voluntad de querer ser, abriéndonos paso en este mundo complejo y lleno de desafíos, en el que las mujeres y los hombres de Aragón continuamos luchando por hacer del nuestro el mejor País del mundo a través de un desarrollo económico, social y cultural dinámico y sostenible a través de un mayor grado de autogobierno, en el que todavía quedan muchas asignaturas pendientes que van, desde la asunción de las competencias pendientes hasta la consecución de una financiación justa para nuestra realidad territorial.

Perseverantes en la lucha y pacientes en la espera, seguimos en rebeldía frente a la regresión de nuestros derechos y libertades a la que asistimos hoy día, defendiendo los valores por los que sufrieron los represaliados de 1591.Valores que en nuestro tiempo son la lucha obrera contra la precariedad, contra planes de energía que nos condenan a ser una colonia del resto del estado español, por el reequilibrio territorial y la repoblación de nuestras áreas rurales, la justicia social y territorial, la plena igualdad entre mujeres y hombres de toda clase, origen y condición que encarna el feminismo, el apoyo decidido a quienes emprenden, trabajan y producen para el sustento y progreso de toda la sociedad, la distribución justa y equilibrada de la riqueza, la solidaridad, la erradicación de la pobreza y la marginación, la transición energética y económica hacia la sostenibilidad, la preservación de nuestra cultura ancestral y el fomento de la creatividad en la presente, la comunicación de Aragón con el resto del planeta en todas sus modalidades y la compenetración con todos los pueblos para abordar juntos los grandes desafíos de nuestra era.

Estamos en un momento social en el que todo lo que se sale del guion que quieren imponernos desde el nacionalismo español y la ultraderecha, es atacado con violencia: agresiones conta el colectivo LGTB, contra los trabajadores y trabajadoras que luchan por sus derechos, por aquellos que plantan cara ante los desahucios. Es un momento en que tenemos que defender nuestras posiciones con fuerza y colaboración o de lo contrario nos pisotearán.

Este es el sentido y objeto de las libertades y derechos que volvemos a invocar aquí este y todos los 20 de diciembre. Son la vía por la que Aragón se reivindica como dueño y piloto de su propio destino. Es la forma en la que Aragón celebra su identidad y su anhelo de trabajar con todos los demás pueblos por un mundo mejor.

Que la muerte del Justicia y la de tantos que a lo largo de historia han defendido la libertad y la justicia social, no sea en vano. Esta celebración consigue que nos reunamos organizaciones aragonesistas de muy diferentes espectros. Por eso es necesario trabajar juntos para que el aragonesismo que sabemos es muy positivo para el bienestar de nuestro país, no desaparezca.

¡ENTALTO ARAGÓN!

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