El PSOE, la Acción Social y San Juan de los Panetes.


“La burocracia tiende a crecer para satisfacer las crecientes necesidades de crecimiento de la burocracia” Dicho anónimo.

El Pleno Municipal de Zaragoza aprobó por unanimidad crear un plan de emergencia contra la exclusión social. El Alcalde declaró después que piensa dotarlo con 10 millones de euros de presupuesto, aunque no dijo de donde piensa sacar el dinero. Tal vez de la recalificación y venta de los depósitos municipales del Parque Pignatelli, zona muy laminera para construir chalets de lujo.

Esa unanimidad le ha venido muy bien al PSOE que, desde su posición de equipo de gobierno en minoría, ha aprovechado para sacar pecho y poner a tope su maquinaria de propaganda: Así, Roberto Fernández, incombustible “comisario  político” de García Nieto y actual Consejero de Acción Social del Ayto. de Zaragoza publicó a tal efecto un artículo en El Periódico de Aragón el 17 de noviembre.

En él afirmaba que la Ciudad de Zaragoza, a pesar de la crisis, tiene unos servicios públicos que funcionan y unos servicios sociales que “atienden las coberturas demandadas”; que el Ayto. ha trasmitido satisfactoriamente a la población que la actuación municipal se desplaza hacia la acción social.

También nos informaba de que él en persona se había encargado de impulsar los dos “ejes motores” de la actuación social: atender las demandas de los desfavorecidos y garantizar el empleo de los trabajadores de los servicios sociales, mientras se va pensando un Plan Director Estratégico de Servicios Sociales de Zaragoza.

Nos informa, así mismo, de que las Ayudas de Urgente Necesidad del Ayto. de Zaragoza se han disparado, un 10% de la población (60.000 zaragozanos) tiene muy serias dificultades para llegar a final de mes. Por tanto va  a trabajar con el Merca en el proyecto Zaragoza Redistribuye.

Nos dice también que, a pesar de que toda la estructura municipal funciona como un reloj suizo, para coordinar toda la lucha contra la exclusión social es ineludible la creación de una Comisión Social Inter-áreas, germen de una futura  “estructura ejecutiva y sus órganos consultivos”.

Desde esa Comisión se compromete a promover un Pacto Social de Ciudad en el que participen los agentes “públicos, privados y sociales, sindicales y empresariales” para garantizar la Paz Social.

En resumen, que el equipo de gobierno funciona de manera inmejorable, aunque hay que abandonar la política de Grandes Eventos para impulsar a tope la Acción Social. La montaña parió una hormiga, porque ese “gran impulso político” a duras penas logra cubrir el asistencialismo más básico, y eso contando con la ayuda en el futuro del Mercazaragoza, gracias al cual “los pobres” podrán (podremos) ir a los Centros Cívicos a recibir el paquete de comida, como durante el Siglo XVII se  iba a San Juan de los Panetes, a que los Caballeros Hospitalarios repartiesen el corrusco de pan.

Pero no debemos preocuparnos: el Sr. Fernández, egregio burócrata sociata, con 25 años de experiencia en cargos públicos remunerados, tiene la solución a todos los problemas de Acción Social de la doblemente Inmortal Ciudad: ¡Va  a crear una Comisión! Pero no una comisión cualquiera, no ¡Una Comisión Interáreas!  Que, claro, deberá tener toda una estructura ejecutiva y los órganos consultivos adecuados para que en ella puedan participar todos los “agentes” necesarios para alcanzar un gran “Pacto Social de Ciudad”: concejales, altos funcionarios, empresas subcontratadas de acción social, ONGs varias, la Iglesia Católica, UGT y CCOO, CEOE y CEPYME … Y así mantener la, por lo visto amenazada, Paz Social. Y todo con el respaldo unánime de los 31 concejales del Ayto. de Zaragoza.

El flamante Consejero podría habernos dicho simplemente: “El Ayto. de Zaragoza no da pa más: justo nos viene para dar las Ayudas de Urgente Necesidad, y aún así vamos a ver si, por medio del Merca conseguimos que las grandes superficies comerciales y los grandes distribuidores nos dan la comida que hace falta para en vez de dar dinero como ayuda, damos directamente la comida, porque como la Acción Social no es competencia municipal, sino autonómica, con la próxima reforma de la Ley de Bases de Régimen Local y teniendo en cuenta que el Ayto. de Zaragoza está intervenido presupuestariamente por el Gobierno Rajoy, no vamos a poder gastar ni un euro en nada que no sea estricta competencia municipal. Además pondremos dispensarios de comida en los centros cívicos con los voluntarios que reenganchemos de lo de la Expo, y ya está.”.

Pero claro, él es un genio, y si puede decir lo mismo, pero pareciendo que va a hacer realmente algo, con el apoyo de una oposición más amodorrada que nunca … ¿para qué va a pasar el mal rato de contarnos las cosas como son?

Sinceramente, deseamos que la iniciativa del Plan de Emergencia funcione y evite que ningún zaragozano pase hambre, la situación es muy grave y no es para andar con pleitinas politiqueras. Pero la verdad es que Estado Aragonés no hubiese votado a favor de esta resolución, aún a costa de ser “políticamente incorrecto”. El voto favorable de la oposición en realidad sólo sirve para darle oxígeno a un equipo de gobierno sin capacidad política. Una abstención hubiese sido más efectiva: hubiese permitido mantener un debate y una posición crítica de fondo y no dar la impresión de cheque en blanco para nada.

Para superar nuestra desconfianza haría  falta que el Equipo de Gobierno municipal predicara con el ejemplo: ¿Cuantos cargos de libre designación hay en el Ayto.? ¿Cuánto cobra cada uno? ¿Qué va a pasar con las Contratas del Ayto. sus trabajadores y funciones? ¿Qué pasa con los convenios en acción social que están congelados? El Ayto. ya hizo buenos recortes en Acción Social antes de la crisis, con las privatizaciones de servicios y las contratas (los trabajadores de las contratas cobran mucho menos que sus homólogos municipales), ahora deberían recortar en la estructura: recortar asesores, recortar dietas de concejales (por asistencia a consejos de administración de empresas fantasma, comisiones, etc), recortar pluses salariales (por ostentar delegaciones, etc.). Pero en vez de eso proponen una nueva supercomisión con toda su burocracia, y su gasto.

Si diesen ejemplo nos creeríamos sus buenas intenciones, porque todo sigue igual: el empleo de Acción Social precarizado, los servicios sociales saturados y una deuda municipal inabordable que hace que el Ayto. esté de facto intervenido desde el Gobierno Central ¿Qué va a hacer el Ayto. frente a la reforma de la Ley de Bases de Régimen Local? ¿Cuántos recortes habrá que aplicar al no tener capacidad financiera para afrontar el gasto social y no tener el apoyo de la DGA? expliquen todo eso y nos creeremos que quieren hacer realmente algo y no simplemente mantenerse en el sillón hasta su dorada jubilación.

Mientras tanto, lo que vemos es que la Acción Social del Ayto. de Zaragoza es meramente asistencial, y eso ya existía cuando San Juan de los Panetes hacía honor a su nombre.

Rafel F.

Estado Aragonés – Zaragoza.

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