Programa Político de Estado Aragonés ante las elecciones municipales de Zaragoza de 2015.


Texto provisional, aprobado en Asamblea Extraordinaria en Zaragoza el 29 de junio de 2014.

¿Por qué a las elecciones municipales de Zaragoza?

La gente de Estado Aragonés decidimos hace ya tiempo apostar por nuestra participación prioritaria en las elecciones municipales de Zaragoza, en primer lugar, porque somos un grupo de militantes de base del nacionalismo de izquierda, en su mayoría de la capital de Aragón, que la conocemos y nos hemos implicado en proponer soluciones a sus problemas, tanto a nivel político como asociativo. Sabemos que, si alguno de nosotros fuese elegido concejal, contaría con el apoyo del resto para desarrollar su labor de manera más que digna y positiva para la ciudad.

Por otro lado, venimos constatando desde hace tiempo que otras fuerzas aragonesistas, por sus propuestas y su política de alianzas han abandonado un objetivo fundamental: la constitución de Aragón como Estado, con una constitución propia como ley fundamental y no dependiente de un Estatuto de Autonomía otorgado por las Cortes Españolas. Es preciso empezar a luchar por ello desde la base y eso significa comenzar desde las elecciones municipales.

No renunciamos a posibles coaliciones en el futuro, todo lo contrario: pensamos que la unidad de todos los soberanistas aragoneses es un objetivo prioritario, al menos a medio plazo, pero también esperamos la reacción al respecto del resto de las gentes aragonesistas, y así hoy hemos decidido dar un paso al frente y comprometernos políticamente para avisar de que el aragonesismo político se convierte en una expresión vacía si no se lucha por la recuperación de nuestra soberanía como pueblo.

El compromiso de Estado Aragonés.

1.- Escaños en blanco de las diputaciones provinciales.

Lo primero que hacen los concejales cuando son proclamados como tales por un partido que también ha conseguido entrar en la diputación provincial es reunirse para elegir a los diputados provinciales que les correspondan. Estado Aragonés se compromete a dejar los escaños provinciales en blanco, en caso de obtenerlos. Así mismo nos comprometemos a participar tan solo en futuras hipotéticas coaliciones electorales si, explícitamente, rechazan de plano participar en las diputaciones provinciales.

La necesidad de la regeneración democrática y el recorte de gasto innecesario en burocracia pública es un asunto serio. Las diputaciones provinciales aragonesas son superfluas y anacrónicas. Es preciso articular un discurso de rechazo y una actuación de boicot a las mismas, pasó el tiempo de su “vaciado de competencias desde dentro”. Hay que derribarlas desde afuera.

Cualquier fuerza política aragonesa sabe que esto es así, si no se comprometen a ello es porque las Diputaciones son “pesebres” donde colocar con buenos sueldos a los burócratas del partido. Cualquier discurso supuestamente regenerador que no asuma el boicot a las diputaciones provinciales aragonesas es, a nuestro juicio, falso y vacío. Por eso este punto es para nosotros fundamental e innegociable.

2.- Zaragoza debe cambiar de Alcalde.

Votar a Estado Aragonés significa por cambiar a Belloch al frente de la Alcaldía de la ciudad. Eso no quiere decir que, tras las elecciones, nuestros hipotéticos concejales no puedan votar a alcalde a otro candidato, si así lo consideramos los simpatizantes y militantes de Estado Aragonés en Zaragoza reunidos en Asamblea. Pero para ello es imprescindible la retirada del alcalde que ha traído la ruina económica a la ciudad. Los concejales de Estado Aragonés no votarán a Belloch como alcalde de Zaragoza. En todo caso, la izquierda zaragozana en su conjunto debe reaccionar y decirle al PSOE que, aunque volviese a repetir como fuerza principal de la izquierda en la ciudad, su cabeza de lista debe cambiar si quiere formar parte de la ola de renovación política que sacude a toda Europa. Si la izquierda zaragozana, en especial el PSOE, siguiese anclada en las prácticas políticas anteriores a la recesión de 2008, lamentablemente merecería una crisis.

3.- Guión de Programa Municipal:

3.1.- Economía y Hacienda:

Zaragoza tiene una economía intervenida por el Gobierno Central. No puede pagar las deudas que tiene. Ello es consecuencia directa de la política despilfarradora de los últimos años: Expo 2008, especulación inmobiliaria y gastos suntuarios de diversa índole. Una política dirigida por Belloch pero apoyada por todos los partidos del Ayto. y la mayoría de la población. Debemos asumir que la ciudad no va a llegar al millón de habitantes y por tanto es preciso recortar el gasto corriente, comenzando por el sueldo de los concejales y el número de cargos de libre designación en el gobierno municipal. Es preciso reactivar la economía de la ciudad y para ello es preciso que el Ayto. pague a los proveedores locales puntualmente. Debe terminarse la práctica institucional de pagar tarde y mal, de financiarse a costa de los proveedores, pues ello encarece los costes a largo plazo, excluye a los proveedores locales y atrae a las multinacionales que se hacen con los servicios públicos privatizados, convirtiendo al Ayto. en su rehén por medio de la deuda.

3.2.- Urbanismo:

Hay que priorizar las actuaciones en la ciudad consolidada y asumir que los barrios de nueva creación no van a poder seguir creciendo. Las grandes inversiones deben esperar a que se equilibre la deuda. Es fundamental realizar una minuciosa auditoría del Área de Urbanismo, que despeje las dudas sobre corrupción. Aumentar la recaudación por medio del urbanismo no se puede conseguir por medio del aumento de la presión fiscal, sino de la actividad económica. Hay que poner en valor toda la infraestructura industrial, agraria y de servicios para facilitar la instalación de pequeñas y medianas empresas de capital endógeno. Zaragoza no va a crecer porque se hagan más pisos que se quedarán vacíos, sino porque aumente su producción económica en la base.

3.3.- Medio ambiente. El desarrollismo económico y su gigantesca deuda se cobró una víctima: el Río. Las actuaciones en su cauce han aumentado el riesgo de inundación con una riada normal. Hay que conjurar ese peligro y para ello hay que eliminar los obstáculos que se han puesto enel cauce, que recupere el máximo de su anchura natural. Eso pasa por la demolición del llamado azud del Ebro en Vadorrey y liquidar la “experiencia” de navegabilidad en el Ebro. Es uno de los gastos suntuarios más inútiles de la etapa anterior, y además peligroso. Por otro lado, hay que reinstaurar la guardería de montes municipal: se están dando casos inaceptables de ocupación de caminos y monte público por grandes propietarios rurales, en un ejemplo del más rancio caciquismo decimonónico.

3.4.- Acción Social: la recesión de 2008 nos ha llevado a una situación de crisis de subsistencias, la dignidad de la ciudad se cifra en la capacidad pública para garantizar los derechos fundamentales de sus ciudadanos. No deben escamotearse esfuerzos en este sentido, la colaboración institucional debe ser total, al margen de partidismos.

3.5.- Participación Ciudadana. Cuando hay recursos escasos y necesidades críticas hay que decidirse entre lo urgente y lo importante. La única forma de realizarlo es con la participación ciudadana. Desde hace décadas hay experiencias internacionales en Presupuestos Participativos, tanto a nivel de barrio, distrito como de ciudad. El actual Reglamento de Participación Ciudadana (aprobado en su día por unanimidad, bajo la égida del PP) es completamente inoperante en ese sentido. Hace falta un nuevo Reglamento de Participación cuyo objetivo sea organizar el debate ciudadano y popular en torno a los presupuestos municipales, las inversiones y la deuda.

3.6.- Política Cultural Aragonesista. La política cultural del ayto. de Zaragoza es pretendidamente neutral en este sentido. Pero nada es neutral, la marginación de la cultura aragonesa de las actividades de la ciudad, cuando no abierta exclusión como en el caso de los Festivales del Ebro es una clara apuesta españolista. Hay una agenda oculta en la Delegación de Cultura para marginar todo lo que huela a “aragonés”, que se considera “pueblerino” y “antiguo”. Nosotros pensamos que será imposible que los aragoneses podamos sobreponernos a la recesión si no recuperamos nuestra dignidad como Pueblo. Y eso significa apostar decididamente por la cultura aragonesa, no exclusivamente, pero ¿cómo es posible que no haya ni un solo grupo que haga música popular aragonesa de cualquier estilo en los Festivales del Ebro de 2014? Nos recuerda a la exclusión de los gaiteros de la charanga de gigantes y cabezudos, así como de los grupos musicales aragonesistas, en 1989. Esto es un ejemplo más del proceso de recentralización del Estado Español.

  1. #1 por andres el 20/Jul/2014

    ¿Cual es el mecanismo de entrada a las diputaciones?.¿ En todas las autonomias es igual?.
    El jueves que viene vamos a hablar de este tema y esa cuestión no la tengo clara

  2. #2 por chuse el 21/Jul/2014

    Prou de cuchas y dreitas. ye ora de un partiu solenco aragones.

  1. No hay trackbacks

Los Comentarios están cerrados