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ESTAU ARAGONÉS Y ASP - ENTABÁN, REFIRMAN A GRAFÍA OFIZIAL DE L’ARAGONÉS

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COMUNICAU CONCHUNTO

OS PARTIUS POLITICOS ESTAU ARAGONÉS Y ASP - ENTABÁN, REFIRMAN A GRAFÍA OFIZIAL

DE L’ARAGONÉS PUBLICADA EN O B.O.A. D’O 28 DE CHUNIO DE 2017

Os dos partius d’a izquierda sobiranista aragonesa consideran que a politica lingüistica d’o Gubierno d’Aragón, endrezada per a “Direzión Cheneral de Politica Lingüistica” ye más que correcta e ha conseguiu más ochetivos que no en os 30 años anteriors.

Un d’os alcuerdos ye estau a publicazión d’a Resoluzión d’a nueva grafía publicata en o BOA de o día 28 de chunio. Ista grafía ye un paso plazentero pa continar adebantando enta la normativizazión de l’aragonés. Antimás no se considera definitiva, simplamén ye a que se ferá servir institucionalmén, entremistanto no siga adotada atra per norma de carácter superior d’a futura Academia de l’Aragonés. Agora ye l’inte preziso en que o movimiento popular de defensa d’a nuestra luenga prenzipia un nuevo camín en as instituzions.

Per isto, l’oxetivo de que l’aragonés siga ofizial, amenista en iste tiempo, lo nuestro refirme sin reserva denguna, cualsiquier dandalo sinificaría retacular a os tiempos en que no se feba cosa con a luenga aragonesa en o Gubierno d’Aragón. Os tiempos de LAPAPYP e LAPAOS ya son pasatos.

Manimenos, Estau Aragonés y Entabán alcuerdan fer servir as normas graficas adotadas e redactadas per a triada d’espertos que eslichión as tres asoziazions implicadas en a defensa d’a nuestra lengua e que se comprometión a emplegar per consenso. Agora ye a DChPL qui las recomienda fer servir como propias, considerando-las ofizials dica que a esdevenidera Academia de l’Aragonés las refirme, u reforme.

O nuestro compromís estió anterior e ya diziemos que faríamos servir as normas que salisen, fuesen as que fuesen, e per ixa razón, faremos servir istas normas graficas en todas as nuestras pachinas ofizials, e tamién en as istituzións a on tengamos representazión en os gubiernos como pueden estar o Conzello de Uesca, a Comarca d’a Plana de Uesca u a Ofizina de Lengua Aragonesa, tamién d’a nuestra responsabilidat.

D’atra man, Entabán y Estau Aragonés demandan e agradeixen a CHA e a la DChPL que continen o treballo e prenzipien un prozeso de reforma d’a Lei de Luengas, con l’ocheto d’amillorar-la e d’enamplar o consenso sozial e politico en o reconoximiento d’as luengas minorizatas d’Aragón: l’aragonés e o catalá. Si bien mientres siga posible adebantar con a lei actual, cal fer-lo igualmén.

Siñau per Estau Aragonés e ASP- Entabán.

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Un gobierno cipayo en el Reino de Aragón

Cipayos.- Los cipayos eran una tropa colonial al servicio del Imperio británico compuesta por indígenas hindúes. Como el resto de la población eran nativos de la India, pero cumplían los objetivos y aplicaban las políticas del colonizador inglés.

Nueva Ley de Lenguas de Aragón, viejo legalismo.- La “última versión” de la Ley de Lenguas, recientemente debatida en las Cortes del Reino de Aragón, vuelve a los parámetros paralingüísticos que marca la definición legalista, que no científica, de “Modalidades lingüísticas”. Infausto concepto que no ha servido más que para boicotear cualquier regulación legal coherente de los asuntos lingüísticos en Aragón  por aquellos que niegan tanto que haya una cuestión lingüística en Aragón, como que deba tener una normalización de acuerdo a los parámetros culturales y científicos aceptados internacionalmente. No se trata de ignorancia, incluso los defensores de “Modalidades lingüísticas” saben de qué “modalidades” están hablando: de la Lengua aragonesa y de la Lengua catalana hablada en Aragón, por supuesto.

Modalidades Lingüísticas para no definir nada.- “Modalidades lingüísticas”, como legalismo, se recoge en la vigente Constitución monárquica española de 1978 y es un término desafortunado desde la consideración que carece de cualquier base científica. Sencillamente se lo inventaron. Ningún estudioso de las lenguas ni nacional ni extranjero lo ha empleado previamente. Más desafortunado fue el momento en que se incorporó al Estatuto de Autonomía de Aragón, donde ha permanecido en sus sucesivas reformas sin modificación alguna. Fruto de la escasa conciencia idiomática de aquel momento, consecuencia de la odiosa tendencia de los políticos aragoneses a legislar por remisión y por copia literal de preceptos de reglamentaciones superiores, sin plantearse siquiera adecuarlos a las circunstancias de su tierra, ha quedado como un baldón, como un impedimento a la apertura a la realidad lingüística de Aragón. “Modalidades lingüísticas” es un término incorrecto, una especie de saco que contiene una sustancia completamente inclasificable, empleado para mantener todo lo que se le quiera meter en la más absoluta indefinición e inconcreción. Sin embargo, y precisamente por ello, les viene bien para esconder las dos palabras que más hacen crujir los parámetros de lo que la derecha nacional y regional (y algunos elementos de la izquierda también) entienden por la identidad de un Aragón “español”, esconder que estamos hablando realmente de dos idiomas el aragonés y el catalán de Aragón.

Legalismo como estrategia contra Derechos.- Invocar el legalismo es la estrategia generalizada de la derecha españolista y españolizante (PAR) y ha sido empleado no sólo en Aragón, sino en todo el Estado en general, para atajar el avance y la actitud de políticas progresistas respecto a las cuestiones que afectan a la sociedad. Es una corruptela legal. Es el ejercicio antidemocrático del Derecho.  Resulta adecuado a la ideología derechista actual de recortes y de regresión de derechos sociales y políticos (normalmente ya alcanzados y consolidados). Sirve para todo: tanto para dictar una nueva ley de educación, como para imponer políticas de austeridad, o para proclamar la supremacía del idioma oficial del Estado, o como, en el caso de los partidos de gobierno en Aragón, para borrar cualquier referencia de identidad colectiva en las lenguas de Aragón. El legalismo es subvertir la realidad por el texto de la Ley (enfrenta texto legal a ejercicio amplio de los Derechos civiles). Es la marca de estos que se dicen constitucionalistas y autonomistas y que siempre andan pidiendo el “estricto cumplimiento de la Ley”, aunque sólo y para lo que conviene a sus objetivos. El alcance que tiene es el ridículo, porque va en contra del sentido común y la racionalidad. Tenemos el ejemplo más reciente en el ese ministro llamado Wert y su esperpéntica Ley. No hay sindicato ultraderechista que no invoque o practique el legalismo. Todos conocemos de alguno que ha hecho de la “acusación popular” su principal método de acoso político al amparo de la legalidad. También el aragonés y el catalán de Aragón tienen a la zaga sus propios sindicatos ultraderechistas que le hacen la persecución… ¿El aragonés también? Pues sí. Bajo la marca “lengua-común-punto-es” en alguna web alguien hace un ejercicio supremo de analfabetismo, ideología españolista, anti-aragonesismo y desprecio a los derechos civiles de los aragoneses.

Negar el nombre para desvirtuar el derecho.- Pretenden por Ley negar la existencia de los idiomas no castellanos de Aragón (llegando al absurdo de legislar sobre algo que no se quiere ni nombrar, hasta ahí llega la tontura de esta gente) para no tener que enfrentarse a la carga identitaria que conlleva la mera pronunciación de sus nombres. Porque Aragonés y catalán de Aragón no caben en el ideario casposo de la derecha españolista y españolizante de Aragón. En su mente, se les haría tan complejo la estructura de la realidad identitaria y cultural aragonesa que simplemente, ¡optan por ignorarla!. En su esquema ideológico de una Nación española (concepto legalista donde los haya) hay definido un idioma oficial, el castellano y no otro (el español legalmente no está recogido en la Constitución española, ¡mira por donde el español no es un idioma español!, será hondureño o nicaragüense, pero no español). Aragón estaría pues según ellos inquebrantablemente encuadrado en esos parámetros nacionales y las demás lenguas que se hablan en esta tierra serían “residuos” de una idiosincrasia medieval, vernácula o arcaizante, ¡o vaya usted a saber qué…! En esta ideología casposo-españolista el concepto Aragón Trilingüe no es computable. Un Aragón donde, además del castellano oficial, se tenga que reconocer otra lengua, el aragonés, que además es autóctona, por tanto nacional de Aragón (marcando además una inequívoca identidad idiomática aragonesa propia) y otra más, que para “colmo de males” (según su pensamiento) es la que se habla en la C. A. vecina, donde el nacionalismo es ideología dominante y se ve como amenaza desde este lado, supone para estos elementos un conflicto identitario irresoluble. “Irresoluble” sólo por su propia incapacidad política para asumirlo y resolverlo. Y “conflicto” sólo porque no son capaces de entender la realidad de que en Aragón hace ya siglos que vienen hablándose tres lenguas. ¡Tanta ignorancia, tanta incapacidad y tanta cobardía no se pueden ver juntas más que aquí!

Aragón en la batalla ideológica del españolismo contra los particularismos.- Estas buenas gentes de la derecha españolista y españolizante de Aragón lo que pretenden es evitarnos los conflictos identitarios que arrasan en otras C. A.” “¡Oh bondadosos próceres!”. Buscan con ello, mantener alejada nuestra política de los “malos rollos que da el debate sobre la propia  identidad”, pero sobre todo lo que buscan es que nuestro propio concepto como colectivo humano permanezca subordinado, perpetuamente identificado y nunca puesto en duda con la pertenencia y dependencia cultural del Estado español. Es por eso que “sus objetivos no son aragoneses”. Es por eso por lo que es un “gobierno cipayo”, porque no se supeditan a los intereses y necesidades de la población que administran, sino a las de una entidad administrativa superior y foránea que los quiere ligados a ella, no sólo en lo político sino también en la identificación cultural, negando la evidencia del particular componente idiomático de Aragón. Son, se dicen y parecen aragoneses, pero obedecen por encima del interés objetivos de los ciudadanos aragoneses una voluntad colonial que les bloquea las vías de desarrollo y normalización cultural como pueblo. Desde fuera nos están mirando con la estupefacción que produce que en pleno siglo XXI hay un gobierno incapaz de dar respuesta con racionalidad a la cuestión lingüística de su propio país, con una mentalidad colonial de cortas miras, plegado la presión y los intereses de las versiones locales de los lobbys ultraderechistas y ultraespañolistas, que son completamente ajenos al fondo y a la cuestión técnica y social de las lenguas, que sólo intervienen por intereses ideológicos y que están metidos en la estrategia del entorpecimiento, boicoteo y bloqueo de iniciativas de normalización política de realidades sociales emergentes que, desde la cuidadanía, exigen su reconocimiento legal. Hoy la ultraderecha actúa así y así se quiere llevar el gato al agua, pero en buena parte es la permisividad y el envalentanamiento que les da no tener enfrente un movimiento de reconocimiento del aragonés y del catalán de Aragón unido que presente batalla ante las instituciones.

La necesaria unidad para parar a los cipayos.- La imposibilidad de un movimiento de reconocimiento de las lenguas unido se hizo evidente en el II Congreso del Aragonés, a donde los enviados en representación de la Administración cipaya aragonesa de entonces llegaron un tanto asustados porque no sabían a lo que se iban a enfrentar. Se les veía en la cara. Pero incapaces de presentar ante ellos un perfil unido, las asociaciones del aragonés y personas a título individual allí presentes, los representantes mudaron en un semblante de satisfacción de ver que no tendrían que bregar con una plataforma fuerte y unida a la que hubiera que hacer caso, sino contra varios grupos muy fraccionados y débiles con nula capacidad de influir políticamente. Si alguien imagino alguna vez un “lobby por la Lengua aragonesa” allí mismo fue enterrado.

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Ruptura de la conciencia científica de lo aragonés.

Reflexiones en torno al proyecto de la nueva Ley de Lenguas de Aragón propuesto por el PP y el PAR.

De la literatura del tópico….- Pasaron los tiempos en que los pueblos desde la óptica del Romanticismo y se veían mayormente idealizados y se definían con conceptos tales como bravura, nobleza, valentía, franqueza, y otros adjetivos más propios del ser de los individuos que del ser de un colectivo humano. Pasaron también los tiempos del Costumbrismo, la secuela de la visión romántica de los pueblos; situada en el momento del choque entre un tipo de vida tradicional en vías de extinción (entre lo curioso y lo cómico) y un tipo de vida estándar “serio” que es la que finalmente se impone. Pasaron los tiempos también en que se consideraba que había lenguas de primera, de segunda o incluso tercera o ninguna categoría. Hoy todas son consideradas como medios válidos de expresión… ¿Pasaron esos tiempos? Algunos están empeñados en que no…

…A la “Ciencia aragonesa”….- Hoy los diferentes aspectos de pueblos se caracterizan y se estudian, gracias al progreso de las Ciencias Sociales en la segunda mitad del siglo XX, como algo reconocible científicamente. La Geografía, la Historia, la Filología, la Economía la Antropología, entre otras muchas, son capaces de explicar desde la cientificidad el ser colectivo de los pueblos y perfilar las características que los definen: Los condicionamientos de su medio natural, la construcción de su paisaje cultural, las características de su geografía humana; la constitución y evolución de su medio político a través del tiempo; la trasformación de sus estructuras sociales, de su cultura, de su economía; también, pueden detectar los problemas sociales que más directamente les atañe y abrir perspectivas sobre sus cuestiones culturales. Pero aún más, desde el conocimiento, desde la cientificidad son capaces de aportar soluciones y racionalidad sobre los problemas que les afectan y cuya resolución es materia de otra “disciplinas”, por ejemplo, el derecho y la política. Finalmente, también han presionado para concienciar a las sociedades de lo propio y para reconciliar la realidad con la política y han contribuido a democratizarla, abriéndola a realidades culturales que antes habían sido ignoradas o reprimidas. Desde todos estos puntos de vista ha sido estudiado también el concepto “Aragón”, que tiene su perspectiva científica y muy amplia por ciento, aunque algunos no hayan querido verla y no hayan pasado todavía de una percepción folklórica.

…Y la Conciencia de lo aragonés.- Aragón evolucionó a partir de los tres pequeños principados pirenaicos y constituyó a partir de la región sud central del Pirineo un ámbito político y humano propio. También cultural, por supuesto, pues junto a la expansión económico-militar avanzaba su dominio lingüístico autóctono, el aragonés, aunque no en exclusividad, pues en origen sus límites por el Este incorporaban zonas de otro dominio lingüístico, el del catalán. Este hecho está en el proceso constitutivo político y territorial del Reino de Aragón, sin menoscabo de la coherencia de la comunidad humana aragonesa, pues es una seña de origen y un hecho incontrovertible de la historia y geografía humana aragonesa que no debe aceptar en ningún sentido ni “correcciones” ni “revisiones” modernas. A partir del siglo XV el dominio del aragonés, que abarcaba también regiones no incluidas hoy en Aragón, recula y en el Siglo XX sólo se habla como tal, pese a dejar un rico substrato en la lengua de todo el territorio, en el tercio norte de Aragón. Las causas: principalmente la no existencia de una Corte de “expresión aragonesa” en los siglos críticos de formación de las lenguas peninsulares y más recientemente la no recuperación del habla del pueblo por parte de las capas altas y la intelectualidad (digamos burguesía) de la sociedad aragonesa del XIX y XX, que no pudo, no supo o no quiso crear un ambiente cultural favorable, como en otras zonas del Estado español. De escaso poder económico y político, aceptaron su condición política y cultural subsidiaria de la oligarquía española y del españolismo, aunque hubo algunos intentos de articular algunas “opciones regionalistas y nacionalistas”. El aragonés no pudo resurgir, pese a la existencia de un cierto movimiento político y cultural aragonesista, cuando otras lenguas no castellanas de la Península sí lo hicieron. La Guerra Civil y el Franquismo arrasaron con todo en Aragón. Social, económica y culturalmente fue un shock del que nunca nos hemos recuperado realmente. A partir de la instauración de un régimen democrático (con una declaración de derechos civiles, incluidas las lenguas), desde la Cultura, asociaciones y hablantes, se fue articulado un movimiento, aunque escasamente coordinado, de reconocimiento del aragonés y del catalán hablado en Aragón, con un resultado tardío y corto, que ahora la derecha regional quiere apuntillar.

El pancatalanismo como excusa.- En el origen del problema, existe la creencia sobre todo en la derecha regional (PAR-PP) (anticatalanista medular, proespañolista de corazón y antiaragonesa de facto) en un pancatalanismo, con una doble naturaleza cultural y política a la vez; un supuesto “expansionismo de carácter irredentista de centralidad en las instituciones de la C. A. de Cataluña que a través de una política cultural catalanista pretenderían un expansionismo político e incluso territorial”. Por si esto fuera poco, un grupo muy reducido de filibusteros, peligrosos, ajenos a la Lengua, aireadores y difusores de su propia ignorancia, paranoia y confusión, en contra de la ciencia y el sentido común, creadores de conflictos donde debería haber conciencia y diálogo, una especie de psicópatas sociales con el propósito de dinamitar los movimientos en pro de la dignificación de la lengua, donde no han podido infiltrarse (les han visto venir como se suele decir), crean sus propias asociaciones: versión local de los sindicatos de extrema derecha contra los avances democráticos, los de la razón y los de  la decencia (Podéis leerlos, postean sin rubor sus embustes en http://www.lenguacomun.es; http://www.facao.com). Gente dispuesta a que se liquide la cuestión de las Lenguas en Aragón, han encontrado su aliado perfecto en el actual Gobierno autonómico que, yendo como va ciego de anti-catalanismo, no es consciente del mal que le está haciendo a Aragón y a los aragoneses. Abandonando cualquier política constructiva sobre la cuestión lingüística, ha demostrado su poco respeto a Aragón y su gente alentando la confrontación entre aragoneses.

Objetivo del irredentismo interno: “¡Reconquistar la Franja!”.- Haciendo bandera de todo esto, se han montado su propio irredentismo y pretenden librar en Aragón la batalla no sólo contra todo lo que huela a catalanismo, sino contra el aragonesismo también y contra cualquier –ismo que rompa la tendencia de Aragón hacia la uniformización en castellano. Trabajando como siempre en favor del españolismo, y al estilo de los medios de propaganda del periodismo de ultraderecha, están dispuestos a pasar por encima de los derechos democráticos de sus ciudadanos, hablen la lengua que hablen; confundiendo a los hablantes, que han llegado al absurdo de creer que no hablan realmente ninguna lengua: antes  les decían simplemente que “hablaban mal”, ahora les dicen que en cada pueblo hablan una lengua única en el Orbe sin relación alguna ni con las vivas ni con las muertas. El resultado sólo hay que verlo: Los hablantes denotan desapego, hasta un cierto rechazo, hacia su propia lengua, sobre todo cuando están ante extraños. La estrategia es clara: “Vamos a hacer que odies tu  propia lengua, que es la misma que la de tus queridos padres y la de tus entrañables abuelos”. “Hemos de conseguir confundir a ti y a tus vecinos del pueblo de al lado para, que penséis que no habláis el mismo idioma, sino que aquí se habla el villarribino y allá el villabajino”. “Hemos de conseguir que pienses que tu lengua es un lastre para ti, y, así la uniformización lingüística en castellano, por supuesto, acabará venciendo, si no es en vosotros ni en vuestros hijos, seguro que sí en vuestros nietos”.

Cretinos metidos a lingüistas o pejigueras como profesión.- Hemos vivido en una realidad cultural  permanentemente (y sobradamente estudiada) durante los últimos mil años. Toda la comunidad científica está de acuerdo de que lenguas estamos hablando y, sólo ahora, en estos últimos años, cuando se ha intentado por fin legislar la cuestión de lenguas en Aragón y hacer algo en positivo (aunque con medidas de muy corto alcance, por cierto), ha tomado cuerpo toda esa corriente ideológica inventada por elementos ultraderechistas (con  ganas de poner palos en las ruedas del proceso) que ha puesto en entredicho la naturaleza de la lengua que se habla en la Franja con el siguiente resultado: Se consigue que el Gobierno de Aragón se invente el absurdo del “aragonés oriental”, para definir al catalán de Aragón… Impasibles ante el ridículo, ¡qué les puede importar parecer idiotas ante la comunidad científica, las asociaciones de defensa de las Lenguas, ante los hablantes o ante cualquier persona con un cierto sentido común que pase por ahí!…  Aunque pasen por cretinos, les resulta rentable en su fin de avanzar más hacia la minorización del aragonés y del catalán hablado en Aragón. La estrategia de la confusión, con el resultado de la destrucción del carácter científico del conocimiento y de la normalización de las lenguas, es el medio empleado. Hoy no se pueden prohibir ni siquiera ignorar, ciertas realidades lingüísticas. Las leyes internacionales obligan a los gobiernos democráticos a legislar en favor de los derechos de las minorías lingüísticas. Las leyes del Reino de España también obligan a lo mismo. Pero estos políticos, dado que sólo son demócratas lo justo para poder participar en política, piensan que: “Con la mayoría legal lo podemos todo”. “Dictaremos una Ley que diciendo que es una Ley de Lenguas de Aragón sea todo lo contrario, será una Ley de Aniquilación de las Lenguas de Aragón”. “Ahora que tenemos en nuestra mano la potestad de legislar, nos inventaremos una nueva realidad…” “Esperemos que no se den cuenta qué torpemente manipulada está”.

El antídoto contra los irredentismos.- Ningún irredentismo externo puede hacer tambalear la aragonesidad de las comarcas aragonesas de habla catalana. No ha sido así en mil años y no lo va a ser, ni en los próximos 30, ni en 100, ni en los que se quieran poner. El problema es el “irredentismo interno” de los sindicatos de ultraderecha que presionan y de los políticos del PP-PAR que no quiere resolver el tema pacíficamente y que, contrariamente al sentido común y actuando con absoluta irresponsabilidad, se dedican a crear conflictos y divisiones entre los propios aragoneses. Todo por no emplear la palabra maldita, “catalán”.  En una Comunidad Autónoma como Aragón de la que el 23 % de la economía está relacionada con la vecina, Catalunya, el anticatalanismo debería ser un mal negocio, pero ahí están sus políticos de la derecha aireándolo a la mínima. Se nota que gran parte de la gente pasa de ellos. Si tuviéramos un gobierno leal con Aragón (que creyesen que el Ser aragonés es una ciencia y no ponerse cachirulo el día del santo patrón), se adoptaría una solución aportada en la anterior Ley, una institución aragonesa para los hablantes de la Franja, una Academia de la Lengua catalana de Aragón (junto a la Academia de la Lengua Aragonesa para el aragonés), a la que debería dotarse con amplias competencias en su materia y que pudiera tratar en un plano de igualdad con el Institut d’Estudis Catalans, para poder hablar de lengua, ni más ni menos. Esto, junto al crédito que debería darse en a las entidades culturales del ámbito de la Franja, y la necesaria desautorización de las que, con escusa de la lengua, politizan y corrompen el ambiente cultural, podría ser un factor que ayudase a zanjar el conflicto. Aunque dotar de una institución que le dé representatividad al catalán de Aragón está en las antípodas del pensamiento del Gobierno del PP-PAR. Algo que se institucionaliza y por lo tanto se le da reconocimiento, no puede morir así como así.

Aragón en la punta de la piqueta.- La derecha regional se ha lanzado a la política de demolición de la autonomía de Aragón. Pese a lo que le pudiera parecer al más común de los mortales de que se trata “simplemente” de reducir institución, servicios o personal (las cosas materiales que tiene o da un Gobierno o una Administración) hay algo más, la derecha trata de reducir “concepto” de Aragón. Hacer Aragón más pequeño como conocimiento humano (aunque estaría mejor dicho, “reducirlo exactamente a las dimensiones de su pequeño y mezquino intelecto”). El asunto de las lenguas le va al pelo porque es como matar dos pájaros de un tiro, de ahí su ahínco. No sólo quieren ahorrarse la parte material que debiera aportarse para dar servicio a las previsiones de una Ley de Lenguas, sino ahorrarse sobre todo el tener que abrir el Concepto Aragón a un conocimiento más amplio; un conocimiento que a  ellos no les gusta, porque carecen de patriotismo que requiere trabajar en positivo para un país, sólo aman su idea de “españolismo y uniformización”. Pues bien, aunque a algunos no les guste, Aragón es lo que es y seguirá siendo a pesar de ellos.  Si no son capaces de entenderlo así, deberían irse.

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