Archivo etiqueta ecología

La Locura del Azud

Azud del Ebro

Azud del Ebro

Este invierno ha sido más húmedo de lo normal. Como consecuencia, el Ebro baja crecido y en las últimas semanas ha tenido varias puntas de riada, que no se pueden calificar de extraordinarias pero que han obligado a romper algunas motas de las que contienen el Río, inundando campos para evitar afecciones a zonas habitadas.

Como consecuencia se ha reabierto el eterno debate entre quienes demandan “limpiar el río” y quienes hacen hincapié en que la ocupación de las zonas inundables tienen estas consecuencias.

Desde luego, hay algunas zonas que no se deben dragar por las afecciones al medioambiente, pero en realidad son relativamente pocas. El auténtico problema del dragado es su precio: 200.000 EUR el km. Lo que lleva a plantear el hecho de que permitir la inundación periódica de algunos campos es más barato en indemnizaciones que el dragado anual del río.

A parte está el fenómeno de la ocupación de zonas inundables para usos urbanos. Es una práctica que no sólo debe acabar, sino que debe revertirse. Los chalés construidos en zonas inundables deben ser demolidos.

Pero hay una actuación reciente que es especialmente sangrante y simbólica: el llamado “Azud del Ebro” en Zaragoza. Una auténtica chapuza.

Comenzó como una obra “ecológica”, en el contexto de la “Fiebre Expo”, que iba a tener su propia central eléctrica e iba a crear una lámina de agua hasta Ranillas, pero los estudios técnicos demostraron que un pantano en el Río crearía problemas en las bodegas y garajes de los vecinos, así que hubo que reducir el proyecto, quitar la central eléctrica y reducir la altura: la lámina de agua llegaría tan solo al Puente de Piedra.

Los vocales nacionalistas de la CHA en las Juntas de Distrito de la Margen Izquierda y de las Fuentes denunciaron el hecho y reclamaron al Ayto. la renuncia al Proyecto, pero Antonio Gaspar, obnubilado por el pelotazo financiero-urbanístico de Arcosur, necesario para hacer la Expo, , los ignoró y despreció, prefirió echarse en brazos del sueño megalómano del PSOE de Belloch.

Alguien tendrá que explicar algún día, también, porqué el hasta entonces dinámico movimiento ecologista zaragozano se mostró tan dubitativo en este asunto, hasta acabar mostrando su inanición actual. Alguna idea tenemos, pero eso será asunto de otro artículo.

El caso es que hoy el Ayto. de Zaragoza se gasta una suma de escándalo anual en dragar el Río para que sus ruinosos barquitos hagan ridículos viajes de vacío entre la presa y la abandonada Expo. Como contraste, a los ciudadanos de la Ribera del Ebro se les niegan los dragados.

Toda la Ciudad de Zaragoza debe reflexionar sobre este asunto. Es necesario que asuma su condición de Capital de Aragón dando ejemplo y eso pasa por dejar de dragar el Ebro. Pero eso genera un problema: el “Azud” ralentiza la velocidad del agua, incluso cuando está abierto, lo que provoca la deposición de sedimentos y por tanto la elevación del nivel del Río. Cada vez hace falta que pase menos agua por Zaragoza para que peligre su población, y cada vez es más necesario romper las motas aguas arriba para evitar la inundación de la ciudad.

Se hace imprescindible una actuación definitiva que signifique la demolición del Azud y la vuelta a la situación pre-Expo. Tan imprescindible como una reflexión colectiva y pública tanto del movimiento ecologista como de la izquierda aragonesa de porqué se ha llegado a esta situación.

Porque hoy en Zaragoza, igual que hay un pantano inútil y peligroso, tenemos una torre hueca, un puente con una casa encima, un teleférico, un circuito de aguas bravas, un parque “metropolitano” tan gigante como vacío y una urbanización ruinosa entre las ruinosas: Arcosur. Y todo construido al albor de la locura de la Expo 2008, impulsado por la izquierda en el gobierno y aplaudido por los grandes dirigentes ecologistas del momento en la ciudad.

R. Fleta.

Secretario de Organización de Estado Aragonés.

, , , ,

2 Comentarios

POR LA DEFENSA DEL TERRITORIO Y EL MEDIO AMBIENTE

Cinco puntos para sentar las bases de una política ecologista desde el Gobierno de Aragón

 

1.-Espacios Naturales: Ampliación de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Aragón con la ampliación y reclasificación de algunos de los espacios actualmente protegidos y la incorporación de otros nuevos, para conseguir una mejor gestión y financiación de los mismos y garantizar adecuadamente su conservación:

 •Ampliación del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido hasta el río Ara por el Sur y hacia el Alto Galligo por el Oeste para abarcar el territorio de la actual Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala.

 •Creación del Parque Natural del Anayet entre los valles de Canfrán y

Tena: Macizo de l’Anayet, Rincón de Balsera, Canal Roya y Canal d’Izas.

 •Creación del Parque Natural del Montsec d’Aragó.

 •Creación del Paisaje Protegido de la Galliguera y los Mallos de Riglos.

 •Creación del Parque Nacional de los Monegros.

 •Creación del Parque Natural de los Sotos y Galachos del Ebro incluyendo todos los espacios naturales de la ribera del Ebro desde Novillas hasta el embalse de Mequinenza.

 •Creación del Parque Natural estepario de la Plana de Zaragoza.

 •Creación del Parque Natural de los Ports de Beseit.

 •Creación del Parque Natural del Maestrazgo y la Sierra de Gúdar.

 •Creación del Parque Natural de la Javalambre.

 •Creación del Parque Natural de la Sierra de Albarracín y los Montes Universales.

 

2.-Agua y Política Hidráulica: El agua, además de un recurso natural valioso y delicado, es un bien público que debe de ser cuidado y muy bien gestionado.

•Reivindicamos el derecho humano al agua y nos oponemos a su privatización, defendiendo la obligatoriedad de la gestión pública de su aprovechamiento, incluidos el abastecimiento y el saneamiento urbano.

•La cuenca hidrográfica debe de ser la unidad de planificación y gestión del recurso hídrico. Nos oponemos a cualquier trasvase fuera de las mismas.

•Rechazamos el Pacto del Agua de Aragón por ser obsoleto y estar pensado únicamente para acumular la mayor cantidad posible de Hm3 de agua mediante grandes obras hidráulicas, sin tener en cuenta su impacto ambiental y social, ni su viabilidad económica y ecológica.

Los intereses agrícolas e hidroeléctricos que actualmente dominan en la planificación hidrológica deben de dar paso a una visión más amplia en la gestión del agua, primando en la misma los parámetros medioambientales como la única garantía que tenemos para conservar y utilizar adecuadamente un recurso que previsiblemente, por el cambio climático, la sobrexplotación y contaminación de los acuíferos, va a ser cada vez más escaso.

•Por su impacto ambiental y social nos oponemos al recrecimiento del embalse de Yesa y a la construcción del embalse de Biscarrués, para los cuales se han planteado alternativas desde diversos colectivos.

•También por su impacto ambiental y dudosa viabilidad rechazamos el pantano de Mularroya.

•Finalmente también rechazamos el recrecimiento del embalse de las Torcas y el injustificado trasvase de agua de la Uerba para abastecer a varias poblaciones (Aguilón, Fuendetodos, La Puebla de Albortón y

Valmadrid) que con su población actual no tiene necesidad del mismo y tras el cual se escondería un gran proyecto de especulación urbanística.

 

3.-Energía: La producción y distribución energética es uno de los pilares fundamentales sobre los que se sostiene el desarrollo y bienestar de nuestra sociedad, pero es también uno de los sectores que mayor impacto ambiental provoca y que más contribuye al actual cambio climático.

•Debemos de rechazar la energía nuclear: por su alto coste (es una tecnología cara que exige un constante control e importantes medidas de seguridad); por que utiliza un combustible escaso en la naturaleza (cuyas reservas al ritmo de consumo actual acabarán agotándose en unas pocas décadas) y cuya obtención genera un gran impacto ambiental; porque genera residuos radioactivos, algunos de ellos muy peligrosos, que deben de ser custodiados por el Estado durante cientos de miles de años; y porque no es segura. El cierre de las centrales nucleares debe de ser un objetivo a muy corto plazo.

•También debemos de ser críticos con las centrales termoeléctricas que consumen combustibles fósiles, ya que son muy contaminantes y emiten gases efecto invernadero.

•Rechazamos que se pretenda vender la captura y  almacenamiento de dióxido de carbono en formaciones geológicas profundas como un método para reducir el CO2. Hasta ahora esta técnica se ha revelado cara (demanda gran cantidad de combustible y agua) e insegura (no garantiza indefinidamente el almacenamiento de CO2). Sabemos además que contribuye a la acidificación de las aguas subterráneas y de los mares, y no reduce la contaminación del aire producida por las térmicas. Creemos por ello que el almacenamiento profundo de CO2 es una escusa para seguir construyendo nuevas centrales térmicas y nos oponemos a los proyectos de de este tipo que pueden surgir en Aragón.

•Igualmente nos oponemos al fracking (fractura hidráulica), el nuevo método pensado para la obtención de gas y petróleo, que consiste en la inyección en el subsuelo de agua con arena y diversos productos químicos (que las empresas que se encargan de la prospección mantiene en secreto), para favorecer la disolución de las rocas y la salida hacia el exterior del gas o petróleo que pueda haber. Recientemente en Aragón ha solicitado permisos para hacer prospecciones algunas empresas relacionadas con el fracking.

•Apostamos por las energías renovables, especialmente las solar y la eólica, como energías de futuro en Aragón. Y proponemos la creación de una empresa pública aragonesa para desarrollar la investigación y las inversiones en este sector y abrir así un camino hacia nuestra soberanía energética.

 

4.-Transporte: Debemos de apostar por un adecuado transporte colectivo que favorezca el movimiento de las personas y por el ferrocarril como medio óptimo para el transporte de mercancías. Las grandes infraestructuras de trasporte por carretera (autovías y autopistas) a menudo están sobredimensionadas, son caras, son costosas de mantener y detraen una gran cantidad de recursos públicos. Así mismo muchas de estas autopistas y autovías sería innecesarias si el gran volumen de trasporte de mercancías que por ellas tienen lugar se transfirieran al ferrocarril.

•Defendemos la mejora de la red autonómica de carreteras.

•Debemos de rechazar algunos proyectos de autovías innecesarias como la Teruel-Cuenca.

•Reivindicamos la creación de una red aragonesa de ferrocarril, mejorando los ejes existentes para que sean competitivos con la carretera.

 

5.-Agroecología: Aragón debe de orientar su política agraria de acuerdo a objetivos de calidad, sostenibilidad ambiental y seguridad alimentaria. Ello implica fomentar el cooperativismo, apostar por una agricultura y ganadería de calidad, potenciando la agricultura ecológica y, sobre todo, fomentar una industria agroalimentaria propia que permita generar plusvalías en el territorio, evitando la dependencia exterior.

•Rechazamos el uso de transgénicos en la alimentación, los cuales, además de tener un impacto sobre el medio ambiente y la salud, obligan a los agricultores a depender de las grandes multinacionales dueñas de las semillas, poniendo en peligro la agricultura familiar y sostenible. Aragón debe de unirse a los territorios Libres de Transgénicos.

 

Michelo V.

Estau Aragonés.

, , , , , ,

No hay Comentarios

Mularroya, y la razón se impuso…

A pesar de que la Audiencia Nacional ha anulado el estudio de impacto ambiental del anteproyecto y del proyecto del embalse de Mularroya, las obras continúan por orden directa del Ministerio de Medio Ambiente, en un claro acto de provocación y cinismo, al que ya nos tienen acostumbrados con la manipulación de las sentencias judiciales, y su constante apelación a su Constitución, eso sí, sólo cuando les interesa.

 

 

España es el Estado europeo con más agua regulada, la más mal repartida y la peor utilizada y, en lugar de arreglar el caos, la clase política tanto española como aragonesa, sigue apostando por el hormigón armado. Mularroya es un proyecto de ingienería politica de las Cortes de Aragón, en que todos los partidos políticos han hecho patente su afán y su ceguera pantanista. Mularroya puede considerarse el ejemplo típico de proyecto aberrante, no sólo inunda y hace inservible parajes de alto valor ecológico y paisajístico, además es socialmente injusto, económicamente ruinoso, técnicamente incompleto y empresarialmente inviable.

 

 

Desde un punto de vista económico el proyecto es insostenible y tiene un grave riesgo de fracaso, encima, en caso de fracaso del proyecto, no está prevista ninguna alternativa. Estos proyectos de regadio en áreas rurales con un alto índice de paro, nos los venden como creadores de empleo, pero el impacto y los beneficios socioeconómicos no son proporcionales a los recursos económicos invertidos. Ya no es sólo (aunque importante) el hecho de que no se paga el coste real del agua, a la población hay que recordarle que siempre faltarà agua a un céntimo el metro cúbico y sobraría a 2 euros.

 

 

Lo peor es la realidad, y la realidad es tozuda, todos los estudios demuestran que en el desarrollo de los proyectos de regadio, los agricultores, cambian mayoritariamente su producción, para adaptarla a productos subvencionados por la Política Agraria Común.

 

 

Basta ya de alterar la hidrología superficial, las escorrentias, con la construcción de presas y trasvases. Estas alteraciones han afectado considerablemente a la biodiversidad y a los ecosistemas acuáticos. España es el Estado más árido de Europa, con un 67% del territorio amenazado por la desertización. ¿Están sirviendo de algo los 8.000 millones de euros que el gobierno aprobó en 2005, para paliar los problemas de Murcia, Andalucía. Extremadura, Catalunya, Valencia y Aragón?.

 

¡Basta ya con la transformación salvaje de la superficie del planeta y con la mercantilización del mundo! ¡Basta ya con la sumisión de la ecología del planeta a las ideologias dominantes!

 

, , , ,

No hay Comentarios